El escándalo que protagonizó Emiliano Endrizzi en un vuelo comercial generó una reacción inmediata en Gimnasia y Esgrima, de Jujuy. Walter Morales, presidente del club, afirmó que la institución analiza una sanción severa contra el futbolista, incluso la rescisión de su contrato, luego de que el defensor gritara “bomba” antes del despegue y activara el protocolo de seguridad aeroportuaria.
“Que quede claro que el club Gimnasia y Esgrima, de Jujuy, no tiene ningún tipo de responsabilidad en esto. Sí el jugador que lo hizo, y vamos a tomar las medidas correspondientes y obviamente a ponernos a disposición de la Justicia”, anticipó Morales.
El hecho ocurrió cuando el plantel se disponía a viajar a Buenos Aires para enfrentarse con Agropecuario en la primera Nacional. Durante el embarque, Endrizzi lanzó la expresión que obligó a evacuar la aeronave, derivó en su detención por parte de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y provocó demoras que afectaron a más de 1200 pasajeros.
Ante la consulta sobre una eventual desvinculación, el dirigente no dudó: “Totalmente, es lo que estamos evaluando”. En esa línea, insistió en la necesidad de resguardar la imagen institucional frente a un hecho que calificó como inadmisible en el contexto actual.

“El contexto que vive el mundo hoy no admite ningún tipo de estas bromas”, sostuvo Morales. A la vez, indicó que el club intenta preservar su reputación y desligarse de una conducta individual. “Estamos tratando de salvar el nombre de Gimnasia, porque no es responsable de nada de esto. Nosotros vamos a salvaguardar a la institución, que es lo más importante para nosotros hoy”, agregó.
El presidente también remarcó que el futbolista se encontraba en funciones al momento del incidente. “Era un jugador que estaba en horario de trabajo, representando a una institución muy importante a nivel nacional”, señaló, lo que refuerza la gravedad que el club le asigna al episodio.
En paralelo, la entidad difundió un comunicado oficial en el que aclaró su postura. Allí sostuvo que, de confirmarse lo sucedido, se trataría de “una manifestación de carácter estrictamente individual, ajena a los valores y a la conducta que promueve la institución”. Además, informó que la situación se encuentra bajo la órbita de la Justicia Federal.
El texto también subrayó la disposición de Gimnasia y Esgrima de Jujuy para colaborar con las autoridades en el esclarecimiento de los hechos. A su vez, dejó abierta la posibilidad de aplicar sanciones internas una vez que se determinen las responsabilidades correspondientes.
El episodio no solo impactó en la delegación del club, sino también en la operatoria aérea. El vuelo, que debía partir desde el aeropuerto Horacio Guzmán, sufrió una demora superior a cinco horas tras la activación del protocolo y la posterior inspección del avión, que descartó la presencia de explosivos.
Mientras la investigación avanza en la Justicia, la situación de Endrizzi quedó en el centro de la escena. La decisión que adopte la dirigencia marcará un precedente en el club, que busca enviar un mensaje claro frente a un hecho que excede lo deportivo y que tuvo consecuencias de alcance masivo.


