La licitación de la Hidrovía está en una instancia clave: se aproxima, para mayo, la elección de un concesionario que se hará cargo del mantenimiento y balizamiento de cerca de 1400 kilómetros y de la profundización de un tramo menor, pero de alto impacto para el comercio exterior argentino. Fuentes cercanas al proceso de licitación de la Vía Navegable Troncal (VNT) aseguran que hay una definición clara: “están todos operando”, dicen, haciendo referencia al intento de distintos sectores de influir en las decisiones.
Esta larga autopista fluvial, por donde sale el 80% de la producción agroindustrial de la Argentina, está comprendida entre el kilómetro 1238 del Río Paraná (Confluencia), hasta la zona de aguas profundas naturales, en el Río de la Plata exterior.
Son posiciones súper parciales de competidores agresivos. Hay que ser cautos.
En un contexto de todos contra todos, hay quienes plantean que, una vez más, se debe anular la licitación y barajar de nuevo. Entre ellos están los interesados en que la Hidrovía se divida en tramos para dar lugar a compañías de menor tamaño que no podrían con todo, pero sí con una parte. Mientras, de las pocas empresas grandes a nivel mundial que se disputan el negocio, que tienen sus propias dragas y están en condiciones de hacerse cargo de la Hidrovía en su totalidad, quedaron dos en la contienda, ambas belgas y, según dicen, “archienemigas”, aunque no tienen problema en asociarse en otros proyectos.
La licitación en curso, por peaje, a riesgo empresario y sin aval del Estado, se lleva adelante en etapa múltiple y la presentación que hicieron los contendientes, cumpliendo con los pliegos, está dividida en tres sobres: el primero con los antecedentes legales, económicos y los requisitos técnicos mínimos; el segundo, con el plan de trabajo y los antecedentes técnicos generales y específicos; y el tercero, que incluye la propuesta económica y la tarifa del peaje que se pretende cobrar.
La reciente apertura del sobre uno ya trajo un cimbronazo entre los dos oferentes que siguen en carrera. Ambos “tomaron vista” de la propuesta de su adversario. Ambas hicieron presentaciones formales ante la autoridad que define al ganador, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn). “Es lo más normal del mundo”, aseguran fuentes cercanas al proceso de licitación. Agregan que este tipo de presentaciones “no condicionan en lo más mínimo la evaluación. Es una manera que tienen los oferentes de cubrirse con sus accionistas y demostrarles que pusieron todo en juego. La comisión evalúa independientemente de eso, porque son posiciones superparciales de competidores agresivos. Hay que ser cautos”.
Esta vez fue Jan De Nul quien dio a conocer un escrito con “observaciones” a la presentación de su oponente, Dredging, Environmental & Marine Engineering NV (DEME NV). En la licitación anterior había sido DEME la empresa más agresiva, que cuestionó los pliegos por supuesto “direccionamiento”.
En el escrito, Jan DE Nul argumenta ante la Anpyn por qué la oferta de DEME “debe ser rechazada” o “debe ser descalificada”. Ya se había quejado por su información económico-financiera, la documentación técnica y la documentación legal. Pero sigue con varios puntos, entre ellos:
- La invalidez de la garantía de mantenimiento de oferta de DEME NV “por encontrarse condicionada a una decisión del banco”. Cuestiona que, “ante la imposibilidad de acceder al Mercado Único y Libre de Cambios o de adquirir dólares estadounidenses, el garante podrá liberarse de su obligación mediante la entrega de pesos”.
- Jan De Nul acusa a DEME de “falsedad en la declaración jurada por contradecir los certificados presentados”.
- Habla de volúmenes totales declarados en forma contradictoria con los certificados presentados.
- Acusa a su competidora de incumplimiento de los requisitos del pliego al acreditar antecedentes económicos mínimos con distintas empresas en simultáneo.
- Sostiene que hay una falta de declaraciones juradas sobre volúmenes mensuales dragados; también que presentó dragas con menor potencia a la requerida y certificados de volúmenes y balizamiento que carecen de firmas certificadas y apostilla, entre otras supuestas irregularidades.
Consultadas fuentes cercanas al proceso de licitación, aseguran que actualmente DEME debe contestar un pedido de aclaraciones bastante esencial y relevante. Ya fueron notificados. “Esperamos que lo hagan y bien para que sigan en carrera”, dice. “Depende de ellos”, agregan.
Hasta el momento, las dos empresas están en carrera. “Ninguna de las presentaciones tiene objeciones que puedan descalificar a una, al menos en esta instancia de pedido de información complementaria. Claro que si las oferentes no cumplen en aclarar lo que se necesita, puede haber problemas para la empresa que no contesta o contesta mal. DEME, sin mayores problemas debería traer las aclaraciones pedidas. Pero depende de ellos 100%”, finaliza.


