Inicio Actualidad Itziar Ituño: del padecimiento que la convirtió en actriz y su consagración...

Itziar Ituño: del padecimiento que la convirtió en actriz y su consagración en La casa de papel a su amor por Buenos Aires

0
0

“De mi primera visita a la Argentina me gustó mucho una zona llamada Tigre y su Puerto de Frutos”. Itziar Ituño se enamoró de esa zona del norte del conurbano bonaerense en su primera visita a nuestro país, donde, para muchos, juega casi de local. Es que su personificación de la inspectora Raquel Murillo en la serie española La casa de papel le legó una gran trascendencia en el público argentino. De su País Vasco natal al Cono Sur.

Hace unos días volvió a pisar Buenos Aires, esta vez para el estreno de Pensamiento lateral, film dirigido por Mariano Hueter, realizador de trayectoria en el universo de las series y responsable de Yiya y El mundo de Mateo, entre otros títulos.

En el flamante thriller, estrenado en salas el jueves pasado, Itziar Ituño encarna a Julia, una psicóloga víctima de un secuestro que apela a sus conocimientos sobre los laberintos de la mente humana para manipular a sus captores y poder sobrevivir. Junto a Ituño se destacan los roles de César Bordón, Alberto Ammann y Mauricio Paniagua. De sondear en lo insondable también se trata esta producción.

-El film conlleva un tono muy particular, un thriller psicológico donde la tensión ebulle permanentemente. ¿Qué te convocó de esta propuesta?

-En primer lugar, no todos los días te ofrecen hacer a una protagonista, y, en este caso, lo es. Además, me sedujo que transcurriera en Argentina, ya que tengo muy buenas referencias y me gusta el cine del país y, por otra parte, me interesó mucho que fuera una ópera prima, con todo lo que eso tiene de experimento. Pero, sobre todo, el gran atractivo fue interpretar a Julia, este personaje que se mete en ese tremendo agujero emocional y físico. Ese fue el reto más grande, nunca me había tocado interpretar qué experimenta una mujer en una situación así.

Pensamiento lateral se presentó durante 2025 en el Festival Internacional de Cine de Moscú -donde obtuvo el Gran Premio de la Crítica-, en el Festival Internacional de Montreal -donde recibió una mención de honor- y en la 40a. edición del Festival Internacional de Mar del Plata, espacio que le dio su primera proyección en el país.

-¿Cómo percibís que el material nos interpela en el contexto mundial actual? ¿Qué lectura se puede hacer en torno al hoy?

-Va hacia las profundidades del ser humano, a su instinto de supervivencia y a lo que es capaz de hacer cada persona por sobrevivir. La película camina hacia la teoría que los seres humanos seguimos siendo animales salvajes que podemos ser capaces de cualquier cosa si somos llevados al extremo. Y, por supuesto, también tiene que ver con la indefensión de una mujer frente a tres tipos que la apresan, algo que, lastimosamente, también está a la orden del día.

-El ser humano, por definición, es un ser de razonamiento y lenguaje. La película nos muestra hasta qué punto se puede alejar de todo eso y alinearse en una zona salvaje y vacía.

-Se puede pasar de mosca a araña, de víctima a verdugo. Eso está en la naturaleza humana, dentro de cada ser.

Itziar Ituño y el equipo de Pensamiento lateral en la reciente avant premiere del film en Buenos Aires

-Las guerras que se libran actualmente, muestran la faceta más salvaje del individuo. ¿Cómo vivís vos y cómo percibís que procesa Europa el conflicto en Medio Oriente?

-Se vive con miedo. Si a estas gentes las dejas, se van a cargar el mundo. Si pensamos que a lo largo de la historia hemos evolucionado como humanidad, lo que está pasando muestra todo lo contrario. Al fin y al cabo, lo que manda es “don dinero”, no prima la convivencia ni el deseo que las mayorías estén bien. Vamos a destrozarlo todo y a nosotros mismos. Soy un poco catastrofista, pero también tengo esperanza.

-El arte, más allá de lo que se cuente puntualmente, tiene que ver con la esperanza.

-Tiene que ver con eso y también con la denuncia de las cosas que no están bien, con el arriesgarse, con no tener miedo a decir y hacerlo de la manera más original, quizás con la poesía, a través de una película o de una canción. Se trata de poner las cosas encima de la mesa y que la gente se dé cuenta que somos muchos los que opinamos de determinada manera. El poder de unirse está ahí y es lo que nos falta en esta sociedad, donde estamos, cada vez, más atomizados.

La actriz reparte su actividad artística entre la actuación y la música

-Pienso en la cuestión de género y en el rol de la mujer y, a pesar de la evolución que experimentaron gran parte de las sociedades del mundo, aún hay cuestiones no resueltas en torno a eso.

-Por eso seguimos marchando en la calle, buscando la igualdad de derechos y de opciones y posibilidades de estar, como individuos, al mismo nivel que los hombres. No sucede al día de hoy. Estamos ganando espacios, pero no es fácil. Sin ser eurocentrista, pero, a nivel mundial, aún las mujeres tenemos que trabajar mucho para conseguir esa igualdad de condiciones.

La actriz continúa residiendo en Basauri -territorio histórico de Vizcaya-, aunque su derrotero profesional -sobre todo luego de la estelaridad que le proporcionó la serie La casa de papel– la conduce por diversos mercados del mundo.

“Me gusta viajar, aunque no es mi predilección hacerlo durante mucho tiempo, ya que tengo a mis padres viviendo cerca de mí y, cuando una se va lejos, siente la inquietud sobre si estará todo bien; de todos modos, viajar es una aventura que me gusta y me gusta hacerlo de todas las maneras, por turismo o por trabajo”.

Un gran suceso y después

Los 41 episodios que le demandó a La casa de papel narrar su historia de atracos relevantes le valió a su elenco protagónico una visibilidad mayúscula. Itziar Ituño fue parte de ese éxito que sólo pueden contar quienes lo transitaron.

La inspectora Raquel Murillo Fuentes,

“Le estoy muy agradecida a ese trabajo, al fenómeno que significó, ya que me ha abierto muchas puertas”, sostiene la actriz, que también desarrolla una carrera como compositora, música y cantante que le valió un gran respeto en su tierra.

-A veces, la gran repercusión de un proyecto se termina convirtiendo en ancla para sus protagonistas generando cierto ostracismo ante la falta de nuevas ofertas laborales.

-No me sucedió el pensar “¿y ahora qué?” o “¿por qué no me llaman?”. Fue todo lo contrario, me llegaron muchas opciones, no he parado.

Luego de su rol en la serie creada por Alex Pina, Itziar Ituño participó en la serie Intimidad, dirigida por Jorge Torregrossa García, material que desnuda un aspecto poco frecuente del fuero del poder, al exhibir la vulnerabilidad de una mujer dedicada a la política ante el conocimiento público de un video privado de índole sexual.

“Gracias a la gran ventana que nos abrió La casa de papel me llegó la posibilidad de hacer Intimidad, una serie de la que estoy super orgullosa. Por supuesto, hay épocas donde la cosa está más tranquila, pero no deja de llegar el trabajo”.

Itziar Ituño tiene 51 años y sus lenguas de cuna fueron el español y el euskera. Se formó en la Universidad del País Vasco y su registro como cantante es de mezzosoprano. A los 19 años debutó en Cadena 3, participando en el programa Lo que necesitas es amor.

En 2015, fue parte del elenco del film Loreak, que representó a España en los premios Oscar. “Hubo vida antes de La casa de papel”, se sonríe la actriz, pero aclara que “gracias a la serie, he podido hacerme conocida en países inimaginados y que me llegaran propuestas para hacer películas como Pensamiento lateral. Tengo la suerte que la vida no me ha encasillado y no me llaman solo para hacer de policía o de ladrona, estoy diversificando mucho el trabajo, llegan las ofertas, no me quejo”.

Visita estelar

Pensamiento lateral se rodó en Argentina, lo cual le permitió conocer y amalgamarse con algunas costumbres locales. “No conocía el país, me pareció maravilloso, la gente te hace sentir como en casa y, profesionalmente, no tienen nada que envidiar a otros lugares donde he trabajado, como Madrid o País Vasco. Son profesionales y amigables, eso te hace sentir muy bien”.

Durante la filmación en Buenos Aires vivió en el barrio de San Telmo, rincón porteño que la subyugó: “Ese mercado de San Telmo se me ha quedado aquí”, dice, mientras se señala el entrecejo. “Un domingo también pude ir a Tigre y conocer sus islas; ese mundo fluvial me dejó alucinada”.

Desde ya, la actriz también remarca el valor del circuito teatral de Buenos Aires: “He visto obras maravillosas como La vida extraordinaria, me tocó en lo más profundo, me encantó”.

-Es un material que creo que te sentaría muy cómodo de interpretar.

-De hecho, pensé que lo podría hacer en euskera en el País Vasco. Esa historia se me impregnó mucho.

Otros lenguajes

La música es su otro canal expresivo. Empeñada en la materia, es vocalista de los grupos Dangiliske, EZ3 e INGOT.

-¿Cómo es tu presente musical?

-Estamos trabajando mucho, pero no es fácil crear canciones, aunque es un ejercicio muy divertido. Estamos viendo si conseguimos financiamiento para poder grabar el segundo disco. Con las plataformas, la industria cambió y nadie compra CD, solo algunos coleccionistas adquieren vinilos, pero no hay un soporte para la música, lo cual genera algo rarísimo.

-Los consumos son aleatorios, aunque sin la limitación geográfica.

-Solo nos queda dar conciertos, así que estamos muy atentos a las fiestas patronales o los aniversarios de los pueblos para ver si nos contratan y conseguir el dinero para grabar el disco.

-El disco, por definición, permitía que el músico ofreciera su trabajo de manera conceptual, estableciendo un puente entre cada uno de sus temas. Hoy, la edición está amparada en los singles que se van dando a conocer a medida que el artista los concibe.

-Y está muy ligado al videoclip, un lenguaje que siempre me ha encantado, pero, ahora, pareciera ser que sólo se permite mostrar los temas de a uno y siempre acompañado por un video o una especie de teaser de un minuto y no más, porque dicen que la gente se aburre. No me gusta mucho el camino que estamos tomando, no puede ser que la gente no tenga paciencia ni para escuchar una canción. Lo bueno, porque algo bueno tiene todo eso, es que te pueden escuchar desde la otra esquina del mundo.

-Como también sucede con la ficción audiovisual y su circulación en plataformas, una contracara nada despreciable.

-Esas no fronteras son maravillosas.

Dolor

Antes de la despedida, Itziar Ituño desanda su propio camino, entiendo que las construcciones no solo son ficcionales: “No recuerdo muy bien por qué, pero, de pronto, me había convertido en una niña muy tímida”.

La actriz traza su propio flashback y va en busca de aquello más insondable que se escabullía en su propio pensamiento lateral, herramientas de defensa que la psiquis pone en juego: “Según mi madre, siempre fui muy jovial, cantaba por todas las esquinas, tenía mucho desparpajo, pero, de pronto, llegó un momento de mi vida en dónde me comienzo a meter para adentro, a ponerme roja cada vez que me hablaban; perdí toda la confianza en mí, me volví una tímida de manual”.

-Algo no grato de transitar…

-Se lo pasa muy mal, es doloroso. Me llevaron al psicólogo y fue esa misma timidez la que me impulsó a hacer teatro. Siempre me había gustado mucho el arte, el teatro y el cine, pero no me atrevía. Cuando di el paso fue como una terapia de choque, lo pasé fatal, no es grato para una tímida ponerse debajo del foco. Hubo momentos de pensar qué estaba haciendo allí, de creerme la peor actriz de la historia, de temblarme la voz.

-Entonces…

-Me sirvió, fue una terapia enorme, me dio confianza en mí y me permitió vencer el sentido del ridículo. Ese dolor de ser tímida me impulsó para adelante, a tomar las decisiones que tomé. Le recomiendo a la gente que haga terapia, a mí me sirvió muchísimo, porque ser tímido no es bonito. Es algo doloroso sentirse entre las sombras.

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí