En medio de la Semana Santa, Jimena Barón decidió viajar a Goya, Corrientes, para pasar las Pascuas en familia. Lejos del glamour que suele mostrar en la mayoría de los destinos que visita, el campo se apoderó de su rutina y la enfrentó a una faceta de granjera que no salió como esperaba. Lo que comenzó como un tranquilo plan para recolectar huevos terminó en un desopilante blooper que no pasó inadvertido en las redes.

La cantante suele compartir su cotidianeidad con sus siete millones de seguidores de Instagram. Así fue que durante la tarde del viernes 3 de abril, recurrió a la red social para mantener informada a su comunidad, invitándola a la aventura del gallinero. “Mantenete al día con los Barón-Palleiros”, escribió, mientras se la veía al principio del clip cómo observa a las gallinas. Sin embargo, cuando intentó tomar un huevo, retrocedió y, entre risas, lanzó: “Pica, pica. No quiere que me lleve su huevo”.

Acompañada por su pareja, Matías Palleiro, quien no podía ocultar su risa ante la escena, Jimena recibió una instrucción clara pero difícil de ejecutar: “Dale, agarrá el huevo. Pero dejá el teléfono”. Pero, los nervios y la falta de práctica rural pudieron más y Barón le respondió con un pedido: “Hay un huevo. No veo y me atacan. Hablale vos a ella”.
Entre las carcajadas y la tensión del corral, un primo de la artista intentó guiarla una vez más. “Poné ese huevo en el balde”, le indicó con firmeza. Fue entonces cuando la intérprete de “La Cobra” respiró profundo, reunió valor y estiró su mano hacia el nido, pero el coraje le duró apenas unos segundos. “Ay, no puedo, no puedo. No puede tener algo vivo, ¿no?”, exclamó antes de alejarse rápido del corral.
La secuencia generó empatía entre sus seguidores, quienes pidieron ver más sobre su aventura campestre. “Necesito más videos de Jimena teniendo vida de campo, jajaja”, dijo una usuaria; “yo necesito de Momo también en modo campo. “Porfa, subí más”, añadió otro; mientras que una última bromeó: “Reality de las Kardashian? Naaa. Reality de Jmena en Goya”.
Pero aquel no fue el único “inconveniente” que la cantante y su familia atravesaron durante el viaje. Mientras su pareja y padre del pequeño Arturo, conducía para la ciudad correntina, un desperfecto técnico los obligó a parar en una gomería. “Hola, chicos. Bueno, no sabemos qué pasó, si se pinchó la rueda o qué. Frenamos acá. Los muchachos estaban comiendo un sanguchito; los estamos esperando, pero no está saliendo todo tan bien”, expresó en un video que compartió en sus stories de Instagram.
En ese sentido, Jimena se sinceró sobre la reacción de Palleiro y la dinámica familiar: “Yo estoy medio zen, entonces también irrita que yo proponga todo el tiempo. Estamos en sintonías que no están buenas, hacemos un cambio”.
A pesar de los chispazos lógicos de un viaje familiar, el grupo logró sortear los obstáculos técnicos y el cansancio del camino. “Después de siete horas de auto, llegamos. A casa”, publicó Barón.
Sin embargo, la tregua duró poco, ya que la logística obligó a la familia a un último esfuerzo para completar el itinerario. Con su característico humor, Jimena subió una foto del despertador que indicaba que iban a levantarse a las cuatro de la mañana, lo que dejó en claro que la aventura correntina continuaba. “Un pequeño percance (ya resuelto) con el auto. Mañana retomamos el viaje en este precioso y práctico horario”, concluyó.


