WASHINGTON.- La Casa Blanca desmintió las versiones que circulaban en redes sociales sobre la hospitalización del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según las cuales el mandatario había sido derivado de urgencia al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, en Bethesda.
A través de su cuenta oficial de X, Steven Cheung, uno de los voceros oficiales de Trump, desestimó los rumores y señaló: “Nunca ha habido un presidente que haya trabajado más duro por el pueblo estadounidense que el presidente Trump. Este fin de semana de Pascua, trabajó incansablemente en la Casa Blanca y en el Despacho Oval. Que Dios lo bendiga”.
There has never been a President who has worked harder for the American people than President Trump. On this Easter weekend, he has been working nonstop in the White House and Oval Office.
God Bless him.
— Steven Cheung (@StevenCheung47) April 4, 2026
Como antecedente, según informó LA NACION, en julio de 2025, la Casa Blanca había comunicado que el presidente de Estados Unidos fue diagnosticado con una insuficiencia venosa crónica tras someterse a un examen médico por hinchazón en las parte inferior de sus piernas.
Según el médico presidencial, Trump padece una afección que generar que las venas dañadas de sus piernas no mantengan el flujo sanguíneo adecuado, informó la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. A su vez, añadió que es una “afección benigna y corriente” y no se identificó una “trombosis venosa profunda o enfermedad arterial”, que es un coágulo de sangre o enfermedad arterial, que puede incluir bloqueos.
La explicación al respecto se hizo pública porque previamente se habían conocido fotos del mandatario en las que se veían sus tobillos notablemente hinchados, lo que alimentó las especulaciones sobre su salud. A eso se sumaron imágenes de la recepción del presidente al príncipe heredero de Bahréin, en la que se volvió a notar eso en su cuerpo.
Además, en ese momento, la vocera de la Casa Blanca explicó que “fotos recientes del presidente muestran un leve hematoma en el dorso de la mano” y que esto “concuerda con una leve irritación de los tejidos blandos causada por los frecuentes apretones de manos y el uso de aspirina”, medicamento que el mandatario toma “como parte de un régimen estándar de prevención cardiovascular”. Según detalló, se trata de “un efecto secundario bien conocido y benigno de la terapia con aspirina” y aseguró que “el presidente se mantiene en excelente estado de salud”.
Por otra parte, los rumores respecto a problemas de salud, y su desmentida, se dieron en el marco de una jornada en la que, por la mañana, el presidente estadounidense publicó un mensaje en Truth Social en el que indicó que Irán tiene 48 horas para liberar el estrecho de Ormuz o llegar a un acuerdo en relación al conflicto de Medio Oriente.
Este sábado, el mandatario estadounidense también publicó un video en el que se ven explosiones nocturnas. “¡Muchos de los Líderes Militares de Irán, que los han dirigido de manera deficiente y poco sensata, han sido eliminados, junto con mucho más, con este ataque masivo en Teherán!”, indica el texto que acompaña al registro fílmico.


