- La víctima fue una psicóloga de 76 años que vive en Beccar, San Isidro. Una empleada doméstica y un pintor fueron claves para la maniobra.
- Se hicieron de fotos de su hijo y la llamaron vía WhatsApp haciéndole creer que era él y le pidieron plata.
- Hizo transferencias de dinero ($ 1.239.000 y US$ 1.900) y hasta empeñó las joyas de María Florencia Bollini, su hija fallecida en una fiesta privada en Ibiza en octubre de 2024.


