Buenos Aires, 11 abril (NA) – Lo que empezó como un pequeño despacho de comida en San Isidro, movido por el puro cariño a las raíces, se transformó en una de las propuestas más auténticas de la ciudad. Las dueñas de Malas Hermanas cambiaron el formato “al paso” por un salón generoso en el Microcentro, pero con un objetivo ambicioso: que te sientas en el living de una casa de campo.
LA MÍSTICA DE LA “MALA” FAMILIA
El nombre ya nos advierte que aquí no hay etiquetas rígidas. Aunque la dueña tiene dos hermanas y un hermano, el proyecto es su territorio personal. Se definen como provocadoras y rebeldes, y guardan bajo llave una historia familiar tan jugosa que, según dicen, Netflix ya debería estar pidiendo los derechos. Esa rebeldía se traduce en una hospitalidad sin pretensiones, donde la música y el ambiente invitan a quedarse horas.
COCINA RUSA CON ALMA
Más que una frase en su perfil, “Cocina Rusa con Alma” es el mantra que define cada rincón de Malas Hermanas. En un mundo de platos instagrameables pero vacíos, aquí se apuesta por la cocina de proceso, esa que requiere tiempo, memoria y manos que sepan amasar. El “alma” se siente en el vapor de los pelmeni recién hechos y en la calidez de un servicio que te hace sentir que, aunque el nombre juegue a la rebeldía, el corazón del lugar es pura hospitalidad eslava. Es, en definitiva, un pedazo de Rusia servido con la pasión de quien cocina para los suyos.
LOS IMPERDIBLES DE LA CARTA
La pro0puesta gastronómica es un viaje a los sabores de la infancia rusa, platos que calientan el alma y se comparten entre amigos.
* Varenikes: Los clásicos de pasta rellena. No te pierdas los de papa y cebolla caramelizada o los de ricota y espinaca.
* Pelmeni: Pequeños tesoros de masa rellenos de carne (cerdo y vaca), servidos tradicionalmente con manteca o crema agria (smetana).
* Borsch: La sopa de remolacha que es el corazón de la cocina eslava. Ideal para los días frescos en la ciudad.
* Shashlik: Brochetas de carne marinadas que traen ese sabor ahumado tan típico de las reuniones al aire libre.
* Postres: El Medovik (torta de miel de muchas capas) es, sencillamente, obligatorio para cerrar la experiencia.
📍 DATOS ÚTILES PARA TU VISITA
* Dirección:Av. Hipólito Yrigoyen 782, Buenos Aires, Argentina.
* Ambiente: Cálido, con estética de casa de campo y detalles que homenajean la cultura rusa.
* Ideal para: Cenas largas con amigos, citas con atmósfera relajada o para quienes buscan probar sabores tradicionales fuera del circuito comercial masivo.
* Instagram: @malashermanas.ar
Es un lugar que demuestra que la comida rusa es mucho más que nombres difíciles; es confort, es historia y, en este caso, es un toque de rebeldía familiar.



