SANTA FE.- Cuando aún no se aplaca el dolor, el asombro y el miedo, tras los hechos del lunes temprano en la Escuela Normal “Mariano Moreno”, donde un adolescente atacó a tiros a los alumnos, en el cual falleció Ian Cabrera, de 13 años, la comunidad educativa de San Cristóbal volvió a recibir otro impacto.
Es el que provocó un mensaje por WhatsApp que viene circulando entre los alumnos que cursan en escuelas de la ciudad, el cual alerta sobre un inminente ataque –armado y coordinado- en varios colegios.
La difusión y trascendencia del anónimo generó la masiva preocupación de padres y alumnos, y la inmediata respuesta de los coordinadores socioeducativos que el gobierno santafecino instaló en el lugar esta semana para evaluar los pasos a seguir desde el lunes, cuando se reanuden las actividades académicas en el establecimiento donde se desató la balacera, cuando los estudiantes se dirigían al acto de izamiento de la enseña patria.
ATERRADOR
El mensaje, que llegó a los celulares de por lo menos un centenar de alumnos, señala:
“Hola chicos ¿Cómo andan?, para algunos de la Nacional, Agrotécnica o Comercio, no sé si alguien va a Comercio. Necesito que me escuchen: se rumorea de un nuevo tiroteo en la escuela Nacional, posiblemente. ¿Por qué?, Porque supuestamente como el Plan A, que sería el del chino (sic) falló, y van a usar un Plan B que sería matar en grupos. Sería tres o cuatro chicos armadísimos mal, posiblemente lleven, no sé, una 26 , una 20, una calibre 20, lo que sea. Vayan armados con ese tipo de armas de calidad, y maten más gente de la que es debido. Se rumorea muchísimo, tengo un audio que lo revela casi todo que supuestamente están todo organizado”.

La reacción no se demoró: grupos de padres de primer y tercer año de la escuela, donde cursaban la víctima y el victimario, fueron convocados a reuniones por separado para analizar la situación, teniendo en cuenta que se trató de un mensaje anónimo que, aunque reúne tal carácter, no deja de ser una amenaza virtual, en un particular momento de dolor que viven las familias de esos alumnos, lo que se puso en evidencia las movilizaciones para reclamar justicia y lo expresado en el sepelio de Cabrera.
Además, nadie niega que el mensaje intimidatorio se multiplicó rápidamente por los dispositivos móviles de los alumnos. Contiene, según los especialistas, un tono amenazante y detalles alarmantes, no solo porque destaca el hecho que si bien el ataque original había fallado en su objetivo completo, ya habría estado diseñado un alternativo, esta vez con sorpresivas derivaciones.
Por otra parte, a los investigadores les llamó la atención la mención de otros colegios. Ello, se indicó, podría tener como objetivo hacer trascender –siempre en el camino de las hipótesis- que GC, el asesino de Ian el lunes pasado, tenía seguidores en otras escuelas.
Por todo ello, la comunidad de San Cristóbal sigue sin reponerse del duro golpe que significó lo sucedido en la Escuela Normal. Y estos últimos comentarios amplían la incertidumbre sobre si el lunes se reanudarán las clases y bajo qué condiciones de seguridad.


