SANTA FE.– Esta provincia avanza hacia la prohibición concreta de los denominados cuidacoches, limpiavidrios o “trapitos”, después que el Senado local aprobara un proyecto de ley que elimina esa actividad en todo el territorio santafecino.
Ahora, la iniciativa deberá ser tratada en la Cámara de Diputados para su sanción definitiva. La fecha establecida es el 9 de abril. Y, de prosperar, como se descuenta, Santa Fe contará por primera vez con una ley que unifique criterios y permita abordar de manera integral una problemática que combina seguridad, uso del espacio público y situación social.
El avance legislativo se da en un contexto en el que varias ciudades, como Santa Fe y Rosario, ya cuentan con ordenanzas que prohíben la actividad, pero que resultaban insuficientes por la falta de herramientas sancionatorias a nivel provincial.
La iniciativa con sanción del Senado establece que cualquier tarea de cuidado, reserva o administración de lugares de estacionamiento en la vía pública sin autorización será considerada una contravención.
El antecedente que se tuvo en cuenta es que, desde mayo de 2024, en la ciudad de Santa Fe está vedada la actividad de los cuidacoches. Para esa fecha, el Concejo Municipal aprobó una ordenanza que prohíbe la actividad de cuidado y/o limpieza de vehículos en la vía pública.
Dicha norma además deroga la ordenanza Nº 12.635, del año 2019, que establecía la creación de un registro de cuidadores de vehículos y el otorgamiento de una credencial identificatoria para llevar adelante la actividad, entre otros puntos.
La nueva ley incorpora la actividad al Código de Faltas, lo que permitirá aplicar sanciones como multas, trabajo comunitario e incluso arresto en casos de reincidencia.
Asimismo, se prevén penas más severas cuando existan situaciones de violencia, amenazas o cobros indebidos, así como en contextos de eventos masivos o cuando intervengan grupos organizados.
Según el proyecto aprobado por la Cámara alta, se habilita a la policía a actuar de oficio, sin necesidad de denuncia previa, lo que busca dar mayor capacidad de respuesta ante reclamos ciudadanos y hechos de extorsión vinculados a la actividad.
Muchos vecinos que asisten a recitales o partidos de fútbol suelen denunciar públicamente que, para dejar el auto en un radio de 15 cuadras de cada espectáculo, deben actualmente abonarles a los trapitos entre 30.000 y 40.000 pesos. En ciudades del interior, como Rosario, Venado Tuerto y Rafaela, ocurre lo mismo.
Por su parte, los cuidacoches intentan que se les permita la sindicalización para poder “negociar” los reclamos. Matías Valdes, secretario adjunto del Sindicato de Trabajadores de la Vía Pública de Rosario, afirmó que el área de Legales del gremio está trabajando en un recurso de amparo para que se permita la organización y actividad de cuidacoches y limpiavidrios.
“El sindicato pretende instalarse en la provincia. Empezamos por Rosario porque es una ciudad emblemática. Esta semana teníamos pensado hacer la asamblea constitutiva, pero decidimos postergarla para tratar de llegar a un diálogo con las autoridades municipales”, remarcó Valdés.
Ante la ebullición que generó el tema en la sociedad santafecina, la gobernación que encabeza Maximiliano Pullaro solicitó a los municipios que se sumen con ordenanzas a la prohibición de los cuidacoches. La secretaria de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Virginia Coudannes, resaltó que el posicionamiento del gobierno provincial está centrado en “el orden en la calle” y en la recuperación del espacio público para los vecinos.
“El espacio público es de los vecinos y las calles son de los vecinos”, sostuvo, al explicar uno de los ejes del plan de seguridad.


