Su corte de pelo estilo pixie, sus grandes ojos con pestañas cargadas de rímel y su silueta delgada la convirtieron en un ícono de los años 60. Lesley Hornby, más conocida como Twiggy, fue la primera modelo con fama mundial. Nació el 19 de septiembre de 1949 en Londres, una ciudad que, en la posguerra, asistía al nacimiento de revolucionarias subculturas juveniles que florecerían una década más tarde. Era la hija de Norman, un maestro carpintero, y de Neil, empleada de una fábrica, por lo que se autodenominó “la primera modelo de clase trabajadora más famosa del mundo”.

Una tarde, mientras se peinaba para una producción de fotos en House of Leonard, un elegante salón londinense, Justin de Villeneuve (que trabajaba como aprendiz del famoso peluquero y empresario británico Vidal Sassoon) se fijó en ella. Twiggy tenía 16 años, pesaba 40 kilos, y exhibía un look andrógino y una personalidad avasallante. Tenía justo el perfil que buscaban para probar un nuevo corte pixie. Le aclararon el tono del pelo, se lo cortaron casi al ras y sacaron las fotos. Cuando Deirdre McSharry, la editora de moda del Daily Express, fue al salón unos días después y vio la foto de la joven, la entrevistó y la definió como el “Rostro de 1966”. Twiggy se puso de novia con De Villeneuve, aunque él tenía 25 y ella, sólo 15.

El aprendiz de peluquero no sólo se convirtió en su pareja y hombre de confianza, sino que empezó a trabajar como su fotógrafo oficial y, siendo un visionario, fundó Twiggy Enterprises, una compañía que vendía muñecas, ropa y cosméticos con la imagen de ella. Eran los Swinging Sixties, el movimiento contracultural que se caracterizó por un inmenso optimismo, hedonismo y una explosión de creatividad juvenil en música, arte y moda, con la popularización de la minifalda, y en ese contexto, Twiggy no sólo fue la primera joven que salió en la tapa de una revista femenina sin ser modelo, sino que además desarrolló su propia línea de vestidos mod (cortos, evasé y en colores vibrantes, un diseño icónico de los años 60) y fue, también, la primera versión de una muñeca Barbie inspirada en una mujer real.

NACE UNA ESTRELLA
En 1971, y con apenas 21 años, Twiggy decidió probar suerte como actriz. Era amiga del excéntrico director Ken Russell y protagonizó su film The Boy Friend. Por su interpretación ganó dos Golden Globes, uno como Mejor Actriz y otro como Promesa 56 Revelación. A esa película le siguió una veintena de producciones, entre las que destacan Club Paradise (1986) y The Blues Brothers (1980).



En 1973, protagonizó con David Bowie la icónica portada del álbum Pin Ups. La imagen, caracterizada por un maquillaje andrógino realizado por Pierre Laroche, se convirtió en una de las más famosas de la época. Twiggy recordó en su autobiografía In Black and White que estaba realmente nerviosa al conocer a Bowie, pero que él la tranquilizó. “Era todo lo que podía haber esperado y más… El resultado final fue enigmático y extraño”.


Ese mismo año, la artista se separó de De Villeneuve y, cuatro años después, se casó con el actor estadounidense Michael Witney, con quien tuvo su única hija, Carly Witney. Pero Michael era alcohólico y se separaron. Él murió en 1983, el mismo año en el que Twiggy fue nominada a un premio Tony por su papel en el musical de Broadway My One and Only. En 1988, su corazón se encendió nuevamente cuando se enamoró del actor inglés Leigh Lawson (conocido por su papel en la película Tess, de Roman Polanski), con quien aún está en pareja.

Inquieta, Twiggy buscó en la música y la escritura otras formas de expresarse: grabó varios discos, escribió una autobiografía (How I Probably Just Came Along on a White Rabbit at the Right Time and Met the Smile on the Face of the Tiger (en español, ‘Cómo probablemente conseguí ser conejo blanco en el momento oportuno y me encontré con la sonrisa en la cara del tigre’) y se convirtió en vocera de campa ñas de defensa de los derechos de los animales. Y todo eso sin descuidar su carrera de modelo, porque continuó trabajando como la imagen de la multinacional británica Marks & Spencer (para quien también diseñó ropa) y, además, fue jueza del reality America’s Next Top Model de 2005 a 2007.

En 2019, fue nombrada Dama Comandante de la Orden del Imperio Británico, lanzó un popular podcast (Tea with Twiggy) y este año protagonizó la nueva campaña de Burberry. Durante su última entrevista con el periódico The Telegraph, contó que aún tiene varios proyectos entre manos.


Está grabando un disco, quiere salir de gira con un musical teatral autobiográfico y sueña con trabajar junto a su hija Carly (quien fue diseñadora de estampados de Stella McCartney) en una colección de moda. “Todas las cosas que he hecho en mi carrera no estaban planeadas y me quedé tan sorprendida como todo el mundo cuando me descubrieron, en 1966. Nunca he pensado en la edad y, probablemente, no me jubilé. Elijo lo que hago, pero me animo a hacer cosas nuevas”, dice con una sonrisa. Pero más allá de sus muchas y variadas actividades, hay algo que disfruta al máximo: ser la abuela de Joni y Theo.




