El gobierno nacional convocó este jueves a las 10.30 a las empresas que nuclean líneas de colectivos con el objetivo de destrabar la medida de fuerza de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) por el conflicto con los subsidios y así poder normalizar el servicio en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Tras el encuentro, se confirmó que algunas líneas comenzaron a normalizarse.
La reunión tuvo lugar en la Secretaría de Transporte, encabezada por Fernando Herrmann. Según pudo saber LA NACION, participaron las empresas y las autoridades de la ciudad de Buenos Aires.
Luego del encuentro, el presidente de Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), Luciano Fusaro, confirmó que la deuda con las empresas comenzará a “normalizarse en los próximos días” y que algunas líneas ya están empezando a normalizar sus servicios.
En tanto, el martes próximo habrá otra reunión entre las partes para poder solucionar de lleno el conflicto. “Nuestro compromiso es ir mejorando la calidad del servicio día a día”, indicó, y dijo que un posible aumento de tarifas “está en discusión”.
En paralelo, el Gobierno sostuvo que “las autoridades nacionales propusieron avanzar en una reestructuración integral del sistema, que presenta desequilibrios estructurales y demandas persistentes, con el fin de mejorar su eficiencia y sustentabilidad”.
Desde la administración de Javier Milei afirmaron, además, que el pago de los haberes se efectivizó ayer “en tiempo y forma”.
“En materia tarifaria, se destacó que desde la asunción de las nuevas autoridades, en enero, se implementaron actualizaciones correspondientes a los meses de febrero y marzo que acumulan un incremento del 41%, con el objetivo de fortalecer la autonomía operativa de las empresas. Como medida inmediata, se definió la realización de una mesa técnica el próximo martes por la mañana, orientada a trabajar en propuestas de reorganización del sistema y en las variantes de pago de las deudas pendientes”, se agregó en el comunicado.
Retención de tareas
La UTA anunció ayer por la tarde retención de tareas desde la madrugada de este 9 de abril, que impacta aún más en la baja circulación de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que ya habían implementado algunas empresas por la suba del costo del gasoil. En un comunicado, la entidad gremial advirtió que la medida alcanza las líneas cuyas empresas no hayan cancelado “la totalidad de los haberes”.
“Informamos que, encontrándonos al cuarto día hábil del mes, sin haberse dado cumplimiento íntegro al pago de los salarios del mes de marzo en determinadas empresas del Área Metropolitana de Buenos Aires, se resuelve la retención de tareas”, expresaron, y detallaron que la medida entraría en vigencia a partir de este jueves.
Desde el sindicato de choferes de colectivos aclararon que la decisión aplica solo sobre las empresas que no hayan cancelado la totalidad de los haberes como “medida de autotutela de los trabajadores representados”.
En este contexto apuntaron contra las empresas de transporte urbano por reducir la frecuencia de unidades debido a la suba del precio del gasoil y el atraso en el pago de subsidios, una medida que impactó de lleno en el AMBA en los últimos días.
La Secretaría de Transporte, en tanto, aseguró haber hecho los pagos de subsidios correspondientes al cuarto día hábil de abril y confirmó la disminución en la cantidad de colectivos en circulación “pese al compromiso asumido por las empresas prestatarias de sostener y mejorar la frecuencia de los servicios”.
“La violación del régimen diario de frecuencias, tanto diurnas como nocturnas, en los servicios públicos de transporte urbano de pasajeros será sancionada, en cada caso, con multas que van de 500 a 15.000 boletos mínimos”, indicaron.
Agregaron, además, que cuando la prestación del servicio se interrumpa por un lapso de cinco días consecutivos o diez días alternados en un mismo año calendario, se considerará que el servicio ha sido abandonado por el operador.
Suba del gasoil
El aumento del gasoil se produjo por el conflicto internacional en Medio Oriente, y causó un desfasaje entre el costo del insumo y los montos que figuran en las planillas estatales.
Los aportes del Estado sufrieron a su vez un retroceso y cubrieron el 63% de los ingresos frente al 91% de diciembre de 2023. Esta merma de recursos se dio en un escenario de caída del 12% en la demanda del servicio durante el último año.

A su vez, el sistema trasladó a 1,1 millones de pasajeros diarios menos que en el periodo anterior y, en los últimos cuatro años, el parque automotor del sector ya perdió 3000 unidades.



