El cortejo fúnebre de Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, pasó por San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, donde cumple prisión domiciliaria Cristina Kirchner. La expresidenta salió al balcón a brindar sus respetos ante el coche fúnebre, que se dirigió luego hasta el cementerio de Chacarita.
La marcha del cortejo -que había partido desde la sede de la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (Foetra), donde entre el lunes y el martes se realizó el velatorio de la dirigente de derechos humanos- se detuvo unos minutos frente al edificio en el que vive la expresidenta, quien salió al balcón y le dedicó un aplauso de homenaje a Almeida. Sobre la reja del balcón, había un pañuelo blanco, atado, con la leyenda “Memoria, verdad y justicia”.
Dirigentes como el exsecretario de Derechos Humanos Horacio Pietragalla estaban en la calle, junto a la caravana que frenó en la esquina de San José y Humberto Primo.
Taty Almeida falleció el domingo, a los 95 años, tras pasar varios días internada en el Hospital Italiano. Fue velada en la sede porteña del Foetra, en Hipólito Yrigoyen 3171. A su velatorio se acercaron dirigentes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo derechos humanos, políticos y del ambiente artístico.
Habitual oradora en los actos de cada 24 de marzo, en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, Almeida buscó desde 1975 a su hijo desaparecido, Alejandro Almeida, militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), trabajador de la agencia de noticias Télam y estudiante de Medicina, que tenía 20 años al momento de su desaparición.
En su última participación en el acto del 24 de marzo, al cumplirse 50 años del comienzo de la última dictadura, Almeida fue la encargada de darle cierre a la lectura del documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, en la Plaza de Mayo, con una arenga en la que incluyó críticas a la reforma laboral del gobierno del presidente Javier Milei y al Fondo Monetario Internacional (FMI).


