Buenos Aires, 9 julio (NA) – Si bien la morosidad sigue siendo alta, las tasas de interés en préstamos personales para el consumo son accesibles y, acompañadas de la desaceleración de la inflación, presentan una oportunidad para solicitar un crédito; pero, aun así, en el sexto mes del año, los préstamos personales y la financiación con tarjeta de crédito bajaron.
Durante el mes de junio, según supo la Agencia Noticias Argentinas, los préstamos bancarios tuvieron un leve ascenso en el orden del 0,3% dentro del stock total en pesos dirigidos al sector privado. En el desglose, la combinación mostró no solo un avance de las líneas destinadas a las empresas, sino también una contracción en los préstamos a las familias para el consumo.
Con este panorama, sin considerar el efecto causado por la inflación, en junio los préstamos destinados al consumo finalizaron con datos negativos, registrando un descenso del 0,8% en relación con mayo en términos reales, en todas sus líneas.
¿QUÉ MOSTRARON LOS NÚMEROS DE LOS PRINCIPALES INDICADORES DE LOS CRÉDITOS PARA EL CONSUMO?
De acuerdo con los datos del informe monetario mensual del Banco Central, los dos mostraron una baja. En relación con junio de 2025, el financiamiento con tarjetas de crédito cayó 4,2%. A su vez, los préstamos personales también se vieron afectados y bajaron en el orden del 1,1% de forma interanual.
Por otro lado, lo que no baja y persiste con estabilidad es la morosidad en la regularización del pago en el crédito bancario. Al respecto, un informe de la consultora 1816 estipuló que la alteración que se da en los préstamos para el consumo ascendió de 12,1% en el mes de abril a 12,7% en mayo. Asimismo, en el caso de las empresas, la variación saltó del 3,3% al 3,5%. En este sentido, el avance del sector privado dejó el 7,3% pasando al 7,7%.
En este contexto, el bajo desempeño de los créditos es lo que mantiene alta la morosidad y su índice surge del monto de los préstamos que están retrasados sobre el stock total de préstamos que fueron otorgados. Y aun cuando comience la etapa de regularización como consecuencia de las refinanciaciones, la mora seguirá negativa hasta que no muestren mejoría los nuevos créditos.
En este sentido, hace meses que las entidades bancarias no buscan incentivar la colocación de nuevos préstamos, primero porque no hay suficiente demanda y segundo porque necesitan acomodar y reducir sus riesgos.
Por eso, ante la quietud de pedidos de financiación de las familias y de las empresas, los bancos le dan prioridad a la colocación de sus fondos en la deuda pública, para esperar el momento propicio para colocar financiamiento de forma más agresiva.
LA ESTRATEGIA BANCARIA PARA SOSTENERSE
Entre las principales medidas que adoptan los bancos al respecto se encuentran la no actualización de los límites de las tarjetas de crédito, robustecer los criterios de calificación de clientes y mantener altas las tasas de interés. De esta forma, limitan los préstamos guardándolos para clientes más seguros.
¿QUÉ SUCEDIÓ CON LOS PRÉSTAMOS PARA LA COMPRA DE AUTOS DURANTE JUNIO?
Si bien entre 0km y usados creció, la financiación no estuvo a la altura. En este caso, cayeron 0,4% los préstamos prendarios en comparación con el mes precedente.
Sobre esto, el BCRA marcó que así se fue “profundizando la tendencia descendente que registran desde fines del año pasado”, ubicando en -0,6% la variación interanual.
También señaló que “al igual que en mayo, los préstamos comerciales continuaron siendo los más dinámicos. El aumento registrado en junio fue de 1,5% mensual en términos reales y ajustados por estacionalidad”, gracias a los documentos generados a sola firma, los cuales mostraron un crecimiento de 2,5%.
En tanto que los documentos descontados no tuvieron cambios significativos y los adelantos en cuenta corriente tuvieron el financiamiento más habitual y llano de acceder para las pymes, que se contrajo al 1,5%.
¿CÓMO LE FUE AL CRÉDITO HIPOTECARIO?
El crecimiento de los créditos hipotecarios fue mínimo, 1,2%. Los mismos se vieron alentados por las líneas ajustadas por el UVA. Asimismo, en relación con igual periodo de 2025, el salto fue del 63%. Este corre con la ventaja de ser el sector con menor morosidad, debido a que las familias priorizan su pago ante otros gastos.
CRÉDITO BANCARIO EN PESOS
De acuerdo con el Banco Central, el crédito bancario en pesos se ubicó en el 9,2%, extendiéndose hasta el 12,3% en los casos que suman créditos en moneda extranjera. Asimismo, otro dato a tener en cuenta es que Argentina cuenta con el nivel de préstamos más bajo de la región, siendo, en promedio, del 47% su ratio crédito-PBI en América Latina.
PRÉSTAMOS EN DÓLARES
Es el único sector que se muestra estable, como consecuencia de las exportaciones. Creció 48,7% el último año, cerrando junio con 23.741 millones de dólares colocados.
Sobre los mismos, el Banco Central dijo que, “los préstamos en moneda extranjera al sector privado crecieron USD 312 millones en junio, impulsados principalmente por los documentos a sola firma, línea destinada a financiar operaciones de comercio exterior”, señaló el BCRA.
DEPÓSITOS EN DÓLARES
Por último, en cuanto a los depósitos privados en dólares, estos mostraron un crecimiento de 503 millones en junio. El impulso se lo dio el pago de capital e intereses del Bopreal por 1.027,8 millones de dólares. Una parte de ellos se retiró durante el mes. El saldo fue de 39.347 millones de dólares.
Agencia NA


