📍 Buenos Aires 26°C ☀️
Cargando pronóstico...
- Publicidad -spot_img
InicioActualidadIndignación, amenazas y decepción: las reacciones de los socios comerciales de Estados...

Indignación, amenazas y decepción: las reacciones de los socios comerciales de Estados Unidos tras los nuevos aranceles

- Publicidad -spot_img

BANGKOK.– La nueva ronda de medidas arancelarias anunciada por el presidente norteamericano, Donald Trump, recibió objeciones el viernes por parte de sus socios comerciales, entre ellos China, Japón y Brasil, y el ministro de Comercio de Australia la calificó de “completamente injustificada”.

La Casa Blanca anunció a última hora del jueves aranceles adicionales de entre el 10% y el 12,5% para 60 economías, alegando que esas naciones no habían aplicado de manera adecuada una prohibición sobre bienes fabricados con trabajo forzado.

Los nuevos gravámenes entraron en vigor a las 00:01 del viernes, justo cuando expiraron los aranceles provisionales que había decretado el mandatario republicano tras una dura derrota en la Corte Suprema.

El presidente Donald Trump habla en la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), en Washington

La amenaza de Brasil

El gobierno brasileño cuestionó el nuevo arancel del 12,5 % decretado contra las exportaciones brasileñas por Estados Unidos y analiza aplicar la Ley de Reciprocidad contra productos estadounidenses.

Frente a una decisión “arbitraria” de Washington, el gobierno brasileño iniciará “inmediatamente los trámites para poner en práctica los instrumentos de la Ley de Reciprocidad y llevaremos el tema a la Organización Mundial del Comercio“, señaló en nota el Palacio del Planalto.

“Continuamos dispuestos a negociar, pero no seremos intimidados por nuevas amenazas y alegaciones“, afirmó el canciller, Mauro Vieira, en un artículo que lleva su firma, publicado este viernes en el diario O Globo.

Lula habla durante la firma de la ley que establece una línea de crédito para las empresas afectadas por los nuevos aranceles norteamericanos, en el Palacio de Planalto, en Brasilia

“Brasil está siendo atacado hace más de un año, ante lo cual el gobierno ha sabido defender el interés nacional con diplomacia y pragmatismo, pero también con firmeza y claridad” frente a una serie de “amenazas, aranceles y bravatas”, agregó el diplomático.

El Planalto rechazó el argumento norteamericano para los aranceles al señalar que Brasil ha sido reconocido por la Organización Internacional del Trabajo debido a su “firme compromiso en la lucha contra el trabajo forzado”.

Lula gesticula durante un acto para anunciar un programa de incentivo al pago de deudas en el Palacio de Planalto, en Brasilia

“Este compromiso con el combate al comercio internacional de bienes relacionados con el trabajo forzado se ve reforzado por el enfoque multidimensional de nuestras políticas internas de fiscalización, prevención, atención a las víctimas tras su rescate y el combate al trabajo esclavo contemporáneo“, reforzó la nota del gobierno sudamericano.

El 12,5% de aumento de los aranceles de Estados Unidos se suma a otro incremento, de 25%, que entró en vigor esta semana.

Las respuestas de Chile y México

La decisión de Washington también generó reacciones en América Latina. Chile cuestionó la aplicación de los nuevos aranceles y anunció que buscará quedar fuera de la lista de países afectados.

La Cancillería chilena sostuvo en un comunicado publicado en redes sociales que el país cuenta con “una sólida institucionalidad laboral” y afirmó que la medida “no se condice” con los estándares ni con los antecedentes técnicos, políticos y jurídicos presentados durante la investigación.

El presidente de Chile, José Antonio Kast, pronuncia un discurso durante un desayuno organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing de Uruguay (ADM) en Montevideo

México, en cambio, informó que logró evitar el impacto de las nuevas tarifas gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Según el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, más del 80% de las exportaciones mexicanas quedarán fuera del arancel anunciado por Washington.

“Quedan excluidas todas las exportaciones de México, más del 80%, que cumplen con el tratado de libre comercio que tenemos, el T-MEC”, dijo Ebrard en un video divulgado en sus redes sociales.

El informe ocurrió en el marco de la tercera ronda de conversaciones entre Washington y el país latinoamericano para revisar el T-MEC, que concluyó el jueves.

Ambos socios comerciales coincidieron en “la urgencia de robustecer la manufactura en América del Norte” y evitar el “aprovechamiento indebido” del tratado por parte de países que no lo integran, de acuerdo con un comunicado conjunto difundido por la Secretaría de Economía.

El resto de los productos mantendrá un gravamen del 10%, sin cambios respecto del esquema anterior. “Uno sustituye al otro, por lo que el trato arancelario se mantiene”, explicó la cartera.

La cuarta ronda del diálogo se realizará durante la primera quincena de septiembre, anunció la dependencia en otro comunicado.

Indignación en Oceanía

El viceprimer ministro australiano, Richard Marles, declaró el viernes que el nuevo arancel anunciado por Estados Unidos “carece de sentido”.

Marles dijo a la radio de la Corporación Australiana de Radiodifusión (ABC) que el gobierno federal estaba decepcionado por la decisión del gobierno de Trump de imponer dicho arancel.

“En nuestra opinión, esto realmente carece de sentido”, afirmó Marles. “Seguimos planteando este argumento al gobierno de Trump, tanto en materia de comercio como en lo que respecta a nuestra postura sobre el trabajo forzoso”.

Trump habla durante un acto en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, en Washington

El ministro de Comercio de Australia, Don Farrell, rechazó las afirmaciones que vinculan a Australia –un importante exportador de carne de res, oro y cobre– con la esclavitud moderna y que elevan las tasas sobre sus exportaciones a Estados Unidos al 12,5%, desde el 10% impuesto tras las alzas del “Día de la Liberación” de Trump el año pasado.

“Creemos que, entre todos los países del mundo, Australia sí se toma en serio el tema de la esclavitud, la esclavitud moderna, y seguirá haciéndolo”, dijo Farrell a periodistas en Adelaida.

Farrell sostuvo que Australia considera que los nuevos gravámenes son “completamente injustificados y seguiremos presionando al Representante de Comercio de Estados Unidos para que elimine todos los aranceles sobre los bienes australianos”.

El primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, afirmó que los que afectan a su país –también del 12,5%– eran “extremadamente decepcionantes”, injustificados y perjudiciales para el comercio.

Una investigación estadounidense que sirve de base para los aranceles no aportó pruebas significativas para respaldar las acusaciones de trabajo forzado.

Los aranceles no son el camino: elevan los costos y la incertidumbre para las empresas”, escribió Luxon en X.

Confianza en Canadá

El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró el jueves que se están considerando medidas de represalia si su gobierno no logra un acuerdo con Trump en torno a los nuevos aranceles.

“Todo está sobre la mesa” dependiendo del resultado de las negociaciones con Washington, afirmó Carney en una conferencia de prensa tras una reunión con líderes provinciales y territoriales en Charlottetown, Isla del Príncipe Eduardo.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, realiza una declaración frente a la Oficina del Primer Ministro y el Consejo Privado en Ottawa

Respecto a las posibles represalias si los nuevos aranceles entran en vigor el próximo mes, Carney indicó que Canadá tiene “una amplia gama de opciones al respecto”.

“No necesitamos responder por adelantado”, añadió el premier. “De hecho, creo que sería contraproducente en este momento responder por adelantado”, aseguró.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, realiza una declaración frente a la Oficina del Primer Ministro y el Consejo Privado en Ottawa

El jueves por la mañana, Carney afirmó que su gobierno haría “lo que fuera necesario” para defender los intereses nacionales de Canadá en respuesta a las recientes amenazas arancelarias de Washington, e hizo hincapié en que Ottawa protegería y apoyaría a sus trabajadores, agricultores, empresas y familias en medio de la presión comercial de Washington.

“Estamos en una posición más sólida que cuando empezó esta guerra comercial hace 18 meses”, declaró Carney.

Las respuestas desde Asia

La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, cuestionó la postura de Washington en declaraciones a Channel News Asia.

Si comparan nuestras leyes laborales con las de Estados Unidos, quiero decir, nosotros tenemos vacaciones pagadas, tenemos muy buenas condiciones laborales para nuestros empleados, así que no está realmente fundamentado”, expresó Kallas.

La jefa de la diplomacia europea, Katja Kallas, durante la cumbre de la OTAN en Ankara

Singapur, que también enfrenta un arancel del 12,5%, reiteró a través del Ministerio de Comercio e Industria su postura de no tolerar el uso de trabajo forzado e indicó que “seguirá dialogando con el USTR (Representante de Comercio de Estados Unidos) para explorar opciones”.

Japón también protestó el gravamen del 12,5% a sus exportaciones y señaló que Tokio había recibido garantías del gobierno de Trump de que no habría más aranceles, además de un acuerdo previo sobre tasas de importación a Estados Unidos del 10%.

“Nuestro entendimiento es que ambas partes siguen comprometidas con eso”, manifestó el secretario jefe del gabinete, Minoru Kihara, en una conferencia de prensa rutinaria.

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, junto a Trump a bordo del portaaviones USS George Washington, en la base naval estadounidense de Yokosuka, Japón

“Es lamentable que la medida imponga aranceles con el argumento de la inexistencia de medidas que prohíban las importaciones de bienes fabricados mediante trabajo forzado, aun cuando la industria y el comercio de Japón se ajustan a las normas internacionales”, añadió Kihara.

Corea del Sur dijo que mantendrá una estrecha comunicación con Washington para preservar un “equilibrio de beneficios” mutuo.

El Ministerio de Comercio surcoreano señaló que el anuncio redujo parte de la incertidumbre sobre la política comercial estadounidense, pero advirtió que la investigación de la Sección 301 sobre presuntos excesos de producción en Corea sigue abierta.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reúne con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, en el Salón Oval de la Casa Blanca, en Washington

Los aranceles combinados sobre las exportaciones surcoreanas no deberían superar el 15%, indicó el ministerio en un comunicado.

Tailandia señaló que está sujeta al nuevo arancel del 12,5% en virtud de la disposición sobre trabajo forzado, pero la medida exime a unos 2120 artículos, que representan más de la mitad del valor de los bienes tailandeses exportados a Estados Unidos.

Además, el país monitorea la posibilidad de un arancel adicional con el argumento de una sobrecapacidad estructural, en el marco de otra investigación abierta por la Casa Blanca contra 16 países, pero Washington aún no ha revelado las conclusiones de esa pesquisa, apuntó el Ministerio de Comercio tailandés en un comunicado.

Trump conversa con Xi Jinping en el complejo de liderazgo de Zhongnanhai, en Pekín

El Ministerio de Exteriores de China declaró que “se opone a todas las formas de aranceles unilaterales” en respuesta a las nuevas tasas del 12,5%, reiterando la posición de larga data de Pekín.

“Las guerras arancelarias y las guerras comerciales no sirven a los intereses de ninguna de las partes”, dijo el portavoz del ministerio, Lin Jian, en una conferencia de prensa rutinaria.

Las tensiones comerciales han empañado las relaciones entre Pekín y Washington, dos de las mayores economías del mundo, ya que los elevados aranceles del “Día de la Liberación” de Trump provocaron una fuerte caída de las exportaciones chinas a Estados Unidos.

Trump estrecha la mano de Xi Jinping tras salir para una visita en el jardín de Zhongnanhai, en Pekín

Se espera que Trump y su homólogo chino, Xi Jinping –que acordaron establecer nuevas comisiones de comercio e inversión en una reunión a mediados de mayo en la capital china– vuelvan a reunirse en septiembre.

Algunos exportadores chinos señalan sin embargo que, por ahora, el impacto es limitado, ya que los últimos aranceles de Washington siguen en niveles más bajos que las tasas del año pasado, que inicialmente fueron del 34%.

Mucho ruido, pocas nueces

Wendy Cutler, exalta funcionaria comercial de Estados Unidos, dijo que la última ronda de aranceles dejó “pocas sorpresas”, ya que oscilan únicamente entre el 10% y el 12,5%.

La oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos pasó cuatro meses investigando los fundamentos de esos aranceles para cumplir con los requisitos legales de la Sección 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos de 1974.

El presidente Donald Trump habla en la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), en Washington

“El tiempo dirá si el tercer intento de imponer aranceles es el definitivo y si esta acción resiste los desafíos legales”, afirmó Cutler, vicepresidenta sénior del Asia Society Policy Institute.

Estas tasas tienen menos probabilidades que las anteriores de ser anuladas por los tribunales estadounidenses, indicó.

Además, añadió que en otoño podrían decretarse más aranceles relacionados con presuntas sobrecapacidades estructurales de los socios comerciales.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante una acto en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, en Washington

Washington tiende, en general, a aumentar las fricciones comerciales, escribió William Bratton, de BNP Paribas, en una nota de investigación el viernes.

“Sin embargo, por el lado positivo, estos aranceles son más bajos que los anteriores aranceles ‘recíprocos’ (de la Ley de Poderes de Emergencia) y parecen eximir a una parte sustancial de los flujos comerciales actuales de Asia con Estados Unidos”, señaló.

Trump habla en un evento para anunciar aranceles en el Rosedal de la Casa Blanca, en Washington

La Casa Blanca incluyó muchas excepciones arancelarias, entre ellas para bienes que Estados Unidos no produce, apuntó Cutler.

“Esto debería reducir el impacto de estos gravámenes. No obstante, contribuirán a precios más altos tanto para los consumidores finales como para las empresas que importan insumos y maquinaria”, sostuvo el experto.

Agencias AP, ANSA y Xinhua

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
Redes Sociales
16,985FansMe gusta
61,453SeguidoresSeguir
61,453SeguidoresSeguir
2,458SeguidoresSeguir
61,453SuscriptoresSuscribirte
Interesantes
- Publicidad -spot_img
Ultimas Noticias
- Publicidad -spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí