Al calor de la creciente presión política de los sectores más duros de la oposición a la administración de Javier Milei, la mayoría que Patricia Bullrich creía tener para aprobar el aumento en los límites para la venta de tierras a extranjeros se derrumbó en cuestión de días como un castillo de naipes.
La situación había sido profetizada por una senadora de larga experiencia política durante una conversación reservada que mantuvo con Bullrich el último lunes. “¿Cómo están con los votos?“, preguntó la legisladora en un momento de la conversación.

La confirmación de la visita del Papa a la Argentina obliga a la Iglesia a moverse en otra velocidad. Comienza la cuenta regresiva para recibir a León XIV el 8 de noviembre y el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, no deja detalles librados al azar. Entiende que el pontífice prepara su primer viaje a América Latina con la misión de “sostenernos en la esperanza, en medio de tantas dificultades y exigencias duras de la realidad”.
La Iglesia enfrenta el desafío de fortalecer su presencia en la sociedad civil, más allá de las especulaciones políticas sobre los vínculos con los gobiernos de la región. En uya entrevista con LA NACION, dejó en claro que la cooperación con la administración de Javier Milei en varios aspectos de la organización no condicionará el mensaje del Santo Padre.

La fuerte presión social resultó clave para que el Gobierno retirara el capítulo de extranjerización de tierras incluido en el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada cuya discusión está prevista para mañana el Senado.
Esta tarde, el oficialismo excluyó los artículos que modificaban la Ley de Tierras para flexibilizar los límites a la venta de predios productivos a ciudadanos y empresas extranjeras.

En un giro dramático de los acontecimientos y ante la fuerte presión de los bloques aliados que empezaban a incomodarse con la crítica social y política que se instaló en torno al tema, la jefa del oficialismo en el Senado, Patricia Bullrich (CABA), aceptó retirar del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada el polémico capítulo de extranjerización de tierras.
La decisión se adoptó luego de un encuentro de Bullrich con representantes de la oposición dialoguista, que se celebró en el bloque radical, en el segundo piso del Senado.



