La masividad del running parece no tener techo. Sin dudas ya no puede hablarse de una moda, sino de un fenómeno social y deportivo que llegó para quedarse y seguir creciendo, en todo el mundo. Nuestro país no se queda afuera y fe de esto son los números que arrojan, por ejemplo, la Maratón y Media Maratón de Buenos Aires, los 42 K y 21 K mas grandes y rápidos de América Latina.
Para este año se esperan nuevas cifras récords: cerca de 31 mil personas para la Media Maratón del 23 de Agosto, y 18 mil para la Maratón, del 20 de Septiembre.
Esta participación tan ascendente en pruebas de largas distancias muchas veces plantea el interrogante de si realmente tanta gente está en condiciones de afrontar semejantes desafíos físicos.
Las diferencias entre Argentina y otros países
Actualmente en nuestro país es requisito excluyente para anotarse en una carrera contar con un certificado médico. Y esto es algo que no sucede en otros países del mundo. Sin ir muy lejos, la mayoría de las Majors no lo exige: la simple firma del deslinde de responsabilidades es suficiente, sin necesidad de adjuntar algún aval médico. ¿Por qué en Argentina es requisito, y en otros países no? Se trata de un tema legal. En muchas ciudades extranjeras si bien el sistema de salud promueve los chequeos médicos periódicos preventivos, en los eventos deportivos alcanza con la firma de una declaración jurada de quien se inscribe. No hace falta la presentación de un certificado. Los organizadores trasladan el control a la responsabilidad individual del participante. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, existe una ordenanza en la cual se obliga a contar con el certificado de aptitud física para la realización de actividades deportivas. En el caso de las carreras, se exige para las pruebas de calle que superen los 5 kilómetros.

Adalberto Iriarte, director de Carreras y Maratones Ñandú, organización a cargo de la Maratón y Media Maratón de Buenos Aires entre otros eventos, explica que después de evaluar esta ordenanza, incluyeron en los reglamentos de sus carreras la presentación de dicho certificado con muy buen resultado. Hoy ya todos los participantes cuentan con esto, el cual tiene validez de un año calendario. El participante al momento de inscribirse online debe cargar toda la documentación solicitada en formato digital: documento de Identidad, deslinde de responsabilidad y certificado de aptitud física librado por un profesional de la salud. Todo esto se valida de forma personal e individual y una vez aprobada la documentación se envía al corredor un código QR que lo habilita a retirar su kit de carrera sin necesidad de presentar ni firmar nada físicamente, agilizando mucho todo el proceso.
De qué hablamos cuándo hablamos de apto médico
Ahora bien: ¿Cuáles son los chequeos que debería hacerse una persona para correr pruebas de larga distancia para obtener un apto médico fidedigno? La Dra Maria Cecilia Colombo, especialista en medicina del deporte, nutrición, y nefrología, lo enumera completo:

1. Evaluación cardiovascular. Es fundamental para detectar factores de riesgo o patologías no diagnosticadas. Incluye: electrocardiograma, prueba de esfuerzo (ergometría) y según corresponda por grupo de edad y riesgo, ecocardiograma. Recomendado según guías del American College of Sports Medicine.
2. Evaluación clínica y antecedentes. Una buena historia médico-clínica clave: antecedentes personales y familiares, historial de lesiones, síntomas durante el ejercicio (dolor, mareos, palpitaciones). Esto permite individualizar riesgos y tomar decisiones más precisas.
3. Evaluación nutricional y metabólica. Laboratorio básico (hemograma, ferritina, ferremia, glucemia, función renal y hepática), evaluación de la composición corporal: antropometría, test de sudoración. También plan de alimentación con periodización nutricional, teniendo en cuenta la carga de entrenamiento, como suplementación con evidencia científica, para el intra esfuerzo.

4. Evaluación musculoesquelética: fuerza muscular, test de fuerza, movilidad de miembros inferiores y análisis de la técnica de carrera. Y si correspondiera, estudio de la pisada.
La Dra Colombo considera que desde el foco en la salud, es importante una evaluación completa pre participativa, ya que esta permite detectar factores de riesgo, síntomas o patologías no diagnosticadas, especialmente cardiovasculares, reduciendo la probabilidad de eventos graves como la muerte súbita durante el ejercicio.

La SAC (Sociedad Argentina de Cardiología) sostiene que la evaluación médica previa al deporte tiene un rol preventivo clave, especialmente en la detección de riesgo cardiovascular.
En ese sentido, organizaciones como la American College of Sports Medicine y la European Society of Cardiology recomiendan realizar una valoración previa al ejercicio, sobre todo en personas con factores de riesgo o que aumentan la intensidad de la actividad.
La especialista en medicina del deporte agrega que el problema se da cuando el “apto” se transforma en un trámite administrativo sin una evaluación real. Algo muy habitual hoy en día. Ya que justamente este chequeo es una oportunidad de detectar condiciones de salud y hacer prevención. En ese contexto, la evaluación previa deja de ser un trámite y pasa a ser una herramienta de salud pública.

Un camino para detectar factores de riesgo
La Sociedad Argentina de Cardiología recomienda la evaluación preparticipativa justamente con este objetivo: detectar factores de riesgo, prevenir eventos cardiovasculares y promover una práctica deportiva segura.
Cecilia Colombo, como médica deportóloga y también como corredora amateur del ultra trail running, asegura que el mejor consejo que se puede dar a quienes participan de carreras es que busquen asesoramiento profesional. Dejarse guiar por especialistas en el entrenamiento y la nutrición, y realizarse todos los controles médicos completos necesarios para determinar realmente si se está apto. No una revisión exprés que sólo habilite para el trámite de inscripción de una maratón.



