Lejos de la tranquilidad habitual que suelen tener los encuentros entre argentinos y españoles en el circuito, el choque entre Marco Trungelliti y Daniel Mérida por la primera rueda del Mutua Madrid Open 2026 se convirtió en un duelo picante, en el que el español se impuso en un final agónico, después de salvar dos match-points, pero que además incluyó un cruce áspero entre el tenista argentino y el público madrileño.
El cruce entre Mérida y Trungelliti fue uno de los últimos en la cancha 3 de la Caja Mágica, el recinto que recibe al Masters 1000 español. Con un antecedente cercano: el martes pasado se habían enfrentado por la última ronda de la qualy, y Mérida, 102° del mundo, se ganó el ingreso al cuadro principal con un triunfo por 7-6 (7-4) y 6-3. Luego, Trungelliti (77° del ranking) entró como perdedor afortunado (lucky loser), y el azar dispuso que volvieran a medirse en la primera ronda del main draw.
La chinada de Trungelliti con un aficionado diciendole que baje cagon y que grite ahora jdjdjsjs pic.twitter.com/JKGNGKNHXL
— Cheti (@Cheti365) April 23, 2026
Esta vez, nuevamente el triunfo fue para Mérida, ahora por 6-4, 1-6 y 7-6 (8-6). Pero, durante las horas y 41 minutos de acción, el encuentro se vio marcado por una tensión creciente, que se incrementó desde el momento en el que parte del público -presuntos apostadores- comenzaron a apoyar de manera desaforada a Mérida y a hacer ruido en los turnos de Trungeliiti al saque.
Durante el tercer set, con el score 4-5, el argentino perdió la paciencia. Primero, Trungelliti se quejó con el juez de silla Alexandre Robein. Frenó el partido y le dijo: “Así no se puede jugar”. El umpire le explicó que se habían mandado grupos de seguridad a controlar a los espectadores de ese sector, lo que se demoró. Luego, más molesto, pidió la presencia del supervisor de la ATP, el suizo Andreas Egli, sin tener el eco esperado. Entonces, el santiagueño fue directo al choque y encaró a los fanáticos que le estaban faltando al respeto; los miró de frente y a uno le dijo: “bajá, cagón”, con gritos que retumbaron en la Pista 3.
Puntualmente, hubo mucha gente que alentó a Mérida durante el partido de una manera desmedida. Al parecer, el torneo madrileño está siendo observado de reojo por la cantidad de apostadores que están en las tribunas, tratando de influir en el resultado a su manera.
Luego, dentro de un partido con un clima caliente, con las lógicas quejas del tenista argentino por las faltas de respeto que debió sufrir, Mérida se quedó con la victoria por 6-4, 1-6 y 7-6 (8-6).

En el tercer set, el español se adelantó 3-1 y su saque, pero Trungelliti consiguió emparejar el resultado. Ya en el tramo decisivo, dentro de ese ambiente enrarecido, el santiagueño quebró para adelantarse 6-5 y sacar por el partido; llegó a ponerse 40-15 y tener así dos match-points. No consiguió cerrarlo allí, cedió cuatro puntos en fila, Mérida escapó y llevó el partido al desempate. Empezó mucho mejor el español, que se puso 6-2 en el tie-break; increíblemente, Trungelliti salvó cuatro puntos de partido (6-6), pero no pudo con el quinto, y Mérida pasó a la segunda rueda, etapa en la que se enfrentará con el francés Corentin Moutet.
Tras su victoria, Mérida habló del clima que se vivió dentro del encuentro: “Para mí ha sido súper especial, tenía todo el público animándome. Estoy muy contento y súper agradecido a todo el mundo que ha estado apoyando hoy. Al principio estaba un poco tenso, nervioso por toda la gente que estaba apoyando, pero creo que me ha ayudado hasta el último punto. Hemos vivido un ambiente un poco especial, los partidos de tenis no suelen ser tan al límite. Ha habido un momento que se ha parado porque alguien de público le ha dicho algo, él ha respondido y entonces se ha calentado un poco. No he llegado a escuchar lo que se han dicho, pero sí que es verdad que se ha calentado un poco de más”.


