Volkswagen presentó la nueva generación de uno de sus modelos más emblemáticos, ahora bajo una propuesta completamente eléctrica. Se trata del ID. Polo, una reinterpretación del hatchback compacto que, tras más de dos décadas en el mercado global y más de 20 millones de unidades vendidas, inicia una nueva etapa alineada con la estrategia de electrificación de la marca.
El modelo fue desarrollado sobre la plataforma MEB+, la arquitectura específica para vehículos eléctricos del grupo. Adopta una configuración de tracción delantera y estará disponible con tres niveles de potencia —85 kW, 99 kW y 155 kW— y dos opciones de batería.
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Las versiones de menor potencia incorporan un paquete de 37 kWh (netos), con una autonomía de hasta 329 kilómetros, mientras que la variante más potente utiliza una batería de 52 kWh que eleva ese rango hasta 454 kilómetros bajo ciclo WLTP.
En el primer caso, la marca declara una carga rápida en corriente continua que permite pasar del 10% al 80% en aproximadamente 23 minutos, mientras que en el segundo registra unos 24 minutos.

En cuanto a dimensiones, el ID. Polo mantiene el posicionamiento dentro del segmento B, con 4,05 metros de largo, 1,8 metros de ancho, 1,53 metros de alto y una distancia entre ejes de 2,60 metros.
Sin embargo, la arquitectura eléctrica permite un mejor aprovechamiento del espacio interior. Según datos de la compañía, el volumen del baúl alcanza los 441 litros —un incremento del 25% respecto del Polo con motor de combustión— y puede expandirse hasta 1240 litros con los asientos traseros rebatidos.

El interior adopta una configuración digitalizada, con un tablero de instrumentos de 10″ y una pantalla central de 13″ para el sistema multimedia. A diferencia de otros modelos recientes, la marca señala que mantiene algunos controles físicos, una decisión que responde a las críticas recibidas en generaciones anteriores por la excesiva dependencia de superficies táctiles.

En materia de asistencias a la conducción, el modelo incorpora de serie sistemas como mantenimiento de carril, alerta de punto ciego y frenado de emergencia. Entre las funciones opcionales se destaca una evolución del asistente de manejo semiautónomo que, además del guiado longitudinal y lateral, puede interactuar con semáforos dentro de ciertos parámetros operativos.

La gama se estructura en tres niveles de equipamiento —Trend, Life y Style— con diferencias en confort, tecnología y terminaciones. Las versiones más completas agregan elementos como iluminación matricial LED, climatización bizona, asientos con calefacción y funciones adicionales de asistencia visual para el conductor.
También se ofrecen opcionales poco habituales en el segmento, como un sistema de sonido premium, techo panorámico y asientos con función de masaje.

El lanzamiento comercial comenzó hoy en Alemania, donde el precio inicial se ubica en torno a los 33.795 euros para la versión Life con 155 kW y batería de 52 kWh. El resto de las variantes de motorización y equipamiento llegarán en verano, con la más accesible arrancando desde un valor de 24.995 euros. De momento, la automotriz no confirmó la llegada del modelo a la Argentina.


