El sábado pasado, Manuel Adorni renunció a la Jefatura de Gabinete de Ministros, siendo reemplazado por Diego Santilli, quien retiene la cartera de Interior. Días antes se había anunciado que Adrián Ravier es el nuevo vocero presidencial.
¿Cuál será el impacto de todo esto en los planos político y comunicacional? Se está viendo. Cabe esperar que se vaya evaporando por aquello de que, como escuché en la casa de mi abuela, “muerto el perro, se acabó la rabia”.
En el prólogo de su monumental obra sobre la Segunda Guerra Mundial, Winston Churchill dijo que no criticaría “ex post” lo que no había criticado en su momento públicamente. Lo imito.
La referencia es relevante porque desde que el caso Adorni tomó estado público, dije que no me había encontrado con ningún emprendedor que me dijera que tenía una buena oportunidad de negocios, pero que no la iba a implementar porque… Adorni. En otros términos, en los últimos meses, en la Argentina, convivieron el fuerte impacto político y comunicacional con el nulo impacto desde el punto de vista económico.
Pensando hacia adelante, esta es una mala noticia. Porque si Adorni hubiera frenado decisiones, ahora estaríamos a las puertas de un “boom” económico. Así como la vida siguió a partir de marzo pasado, ahora también va a continuar. Intensa, como siempre en nuestro bendito país.
El estimador mensual de actividad económica (EMAE), que anticipa la estimación del PBI, ajustado por estacionalidad, entre marzo y abril pasados, cayó 1,5% (un montón), luego de haber subido 3,1% (un remontón) entre febrero y marzo de 2026, y de haber caído 2,7% (otro remontón) entre enero y febrero pasados. No apto para cardíacos.
Cuando esto ocurre y tengo que hacerme una composición de lugar “tendencial”, miro la estimación de tendencia-ciclo, que depura la serie original de elementos circunstanciales. Desde enero de 2026 indica un crecimiento de 0,3% mensual (3,7% anualizado). Resultado de fuertes heterogeneidades, tanto intra como intersectoriales y geográficas.
Comenzó el tercer trimestre del año, de manera que todo esto pertenece a la historia o, si se prefiere, a la prehistoria. Las decisiones, como la lucha por la vida misma, son siempre prospectivas. ¿Mejorará la salida de Adorni el clima de trabajo dentro del Poder Ejecutivo Nacional? Es altamente probable. Si así fuera, con el tiempo veremos los resultados.


