Buenos Aires, 1 agosto (NA) –-El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, presentó una estrategia orientada a fortalecer la integración regional mediante el desarrollo de corredores viales que conecten el oriente y el norte del país con Brasil y otras naciones vecinas.
Desde el municipio de San Ignacio de Velasco, en el departamento de Santa Cruz (este), el mandatario encabezó la firma de un acuerdo para iniciar los estudios del proyecto carretero San Ignacio de Velasco-Marfil, una obra destinada a vincular esta región boliviana con el estado brasileño de Mato Grosso.
“Cuanto más integremos la patria, menos vamos a depender de los caudillos y jefazos de turno y más vamos a depender del comercio y la economía llevada adelante por los bolivianos”, afirmó Paz Pereira.
EJE LOGÍSTICO ESTRATÉGICO
Explicó que esta iniciativa forma parte de una política de largo plazo destinada a consolidar a Bolivia como un eje logístico estratégico entre los océanos Atlántico y Pacífico, aprovechando su ubicación geográfica entre Brasil, Chile y Perú, además de su proximidad con Paraguay y la Argentina.
Como parte de esta visión de integración, el mandatario destacó un segundo proyecto de infraestructura en el norte amazónico del país, que busca conectar al departamento de Pando con Brasil a través del futuro puente binacional Guajaramirín-Guayaramerín, cuya conclusión está prevista por las autoridades brasileñas para 2028.
El Gobierno boliviano considera que el fortalecimiento de la infraestructura vial será clave para ampliar las oportunidades comerciales, diversificar la economía nacional y consolidar al país como un nodo logístico de referencia en Sudamérica, subraya el cable de Xinhua al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
Agencia NA


