La pastelería italiana está llena de recetas tradicionales que siguen siendo un acierto seguro para sumar a un desayuno o una merienda. Entre esas opciones simples y rendidoras aparece la ciambella, una preparación casera, sabrosa y fácil de hacer, perfecta para quienes buscan algo rico sin demasiadas complicaciones.
Se trata de una torta clásica que se hizo popular por su practicidad y buen rendimiento. Con ingredientes simples como harina, huevos, azúcar, leche y aceite o manteca, logra una miga esponjosa y un sabor suave, sin requerir preparaciones complejas ni pasos difíciles.
Cómo preparar la ciambella

Una de las principales virtudes de esta receta es su simpleza: no hace falta tener experiencia en la cocina ni contar con ingredientes difíciles de conseguir, lo que la convierte en una opción ideal para preparar en casa.
Ingredientes:
- 3 huevos
- 200 g de azúcar
- 300 g de harina leudante
- 100 ml de leche
- 100 ml de aceite neutro
- Ralladura de 1 limón o de 1 naranja
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Azúcar impalpable (opcional)
Paso a paso:
- Precalentá el horno a 180 °C.
- Batí los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y aireada.
- Sumá la leche, el aceite, la esencia de vainilla y la ralladura.
- Incorporá la harina de a poco, mezclando hasta integrar.
- Volcá la preparación en un molde enmantecado y enharinado.
- Llevá al horno durante 35 a 45 minutos.
- Retirá, dejá enfriar y, si querés, espolvoreá con azúcar impalpable.
El resultado es una torta húmeda, liviana y muy aromática, perfecta para acompañar un café, unos mates o el té.


