Por las calles de Buenos Aires se generará este domingo un choque de épocas de la Fórmula 1, a raíz de que Franco Colapinto manejará por Palermo un E20 de 2012 con motor Renault V8 y decoración de BWT Alpine por un circuito urbano de 2 kilómetros sobre Avenida del Libertador y Avenida Sarmiento.
Sobre esta posibilidad, en una conferencia de prensa a la que asistió LA NACION, el piloto nacido en Pilar comentó: “Me da mucha energía y me genera algo muy lindo en el cuerpo esta oportunidad, es algo que realmente quería traerle a los argentinos”.
La particularidad para el público no especializado reside en que el piloto argentino se subirá a un monoplaza que no compite hoy en la categoría, pero que condensa buena parte de su historia reciente. Se trata de un E20 de 2012, heredero directo de la estructura técnica de Enstone que hoy representa Alpine F1 Team.
Por qué Colapinto no manejará su monoplaza actual de la Fórmula 1
El motivo por el cuál no corre con el monoplaza actual no se trata solo de una decisión logística o económica, sino que la FIA limita de manera estricta el uso de los autos actuales fuera de los Grandes Premios, con reglas específicas para pruebas, filmaciones y eventos promocionales.
A pesar de las limitaciones, esta exhibición abre la oportunidad para que pueda ver un auto de Fórmula andando por las avenidas porteñas. “Tengo la oportunidad de que mi familia me pueda ver en un Fórmula 1 tan de cerca, mi abuela va a venir y me pone muy contento que pueda verme”, agregó el piloto.
En ese marco, los equipos recurren a autos de temporadas anteriores para este tipo de exhibiciones. Así aparece el E20, un modelo que corrió el campeonato 2012 bajo la denominación Lotus-Renault, en una etapa previa a la era híbrida.
El corazón del auto es un Renault RS27 V8 de 2.4 litros, aspirado, capaz de girar hasta 18.000 rpm y entregar alrededor de 750 caballos de fuerza. Lejos de los V6 turbo híbridos actuales, aquí el protagonismo lo tiene el sonido y un rendimiento que invita a la nostalgia.
El chasis, de fibra de carbono con estructura tipo panal de aluminio, pesa unos 640 kilos con piloto incluido. Tiene caja semiautomática de siete marchas, suspensión delantera pushrod y trasera pullrod.
En 2012, con este mismo chasis, Kimi Räikkönen volvió a ganar en la Fórmula 1 en el Gran Premio de Abu Dhabi y el equipo terminó cuarto en el campeonato de constructores.
Para la exhibición, el E20 estará vestido con la decoración de Alpine, una decisión para que el público pueda ver la apariencia del modelo con el que Colapinto corre en la máxima competición deportiva y por supuesto mantener en el centro de la escena los patrocinadores actuales.
El guiño a Fangio con la Flecha de Plata
El evento también se reserva un espacio para sumar una capa simbólica que excede lo técnico. Colapinto también manejará una réplica de la “Flecha de Plata”, el histórico Mercedes-Benz W196 con el que Juan Manuel Fangio dominó la Fórmula 1 en los años 50.

El piloto contó sus sensaciones sobre poder disfrutar de subirse a la Flecha de Plata, pero tuvo un momento de duda sobre si había sido anunciado oficialmente este hecho o formaba parte de una sorpresa: luego de la confirmación de su equipo, soltó unas risas cómplices con el público.
“Manejar el auto de Fangio me emociona mucho más que el Alpine, así que va a ser un momento que espero con muchas ganas, más que de dar unos trompos. Es una pieza histórica del automovilismo mundial”.

Aquí hay una particularidad que le agrega valor local, ya que estas unidades no son piezas originales, sino réplicas artesanales desarrolladas en la Argentina, más precisamente en el Parque Industrial Villa Flandria, en Jáuregui.
Allí se desarrollan réplicas de las dos variantes más emblemáticas: la versión roadster, con ruedas descubiertas, y la streamliner, con carrocería carenada, pensada para circuitos de alta velocidad. Ambas configuraciones están asociadas a los títulos que Fangio consiguió en 1954 y 1955.

Estas reproducciones respetan el diseño y el espíritu del modelo original, aunque con adaptaciones mecánicas modernas que permiten su uso. En términos de mercado, no son piezas menores ya que según su configuración, pueden ubicarse fácilmente arriba de los 100.000 euros.
La imagen que busca dejar el evento es potente, con el presente de la Fórmula 1 argentina dialogando con su pasado más glorioso. Una puesta en escena donde conviven tres tiempos distintos, desde la era heroica de Fangio, pasando por la etapa moderna de los V8, para llegar a la actualidad con el retorno de un piloto argentino a la F1.
¿LA FLECHA DORADA? ¡LA FLECHA DE PLATA, FRANCO! Colapinto protagonizó un momento sumamente divertido en conferencia de prensa, al hablar sobre uno de los momentos más emocionantes que protagonizará este domingo: ¡manejar un mítico auto de Fangio!
📺 Colapinto en Buenos Aires,… pic.twitter.com/o9EFjDX566
— SportsCenter (@SC_ESPN) April 24, 2026
Un acontecimiento que busca apuntalar al país ante los ojos del mundo y su cultura con los fierros, en búsqueda de que vuelva la máxima competición automovilística. “Correr un Gran Premio en Argentina es una de las cosas que más quiero en esta vida”, agregó Colapinto.
A su vez, definió que ve muy bien la pista del nuevo autódromo de la Ciudad. “Están haciendo todos los pasos correctos en cuanto a cómo se puede proyectar una carrera de F1 en el 2027 o 2028. Es muy importante demostrar el domingo todo lo que puede atraer la Fórmula 1″, se ilusionó el oriundo de Pilar.


