El médico neurólogo Conrado Estol brindó detalles fundamentales sobre la denominada nueva longevidad, un fenómeno que transforma la biología humana y redefine las expectativas de vida y salud.
Según el especialista, el desafío central de las próximas generaciones no es solo ganar años, sino asegurar una calidad de vida que permita llegar a la octava o novena década con integridad física y cognitiva.
Uno de los ejes centrales de su intervención fue el descanso. Al respecto, el profesional sostuvo: “Dormir entre siete y ocho horas es el número mágico; dormir menos de 6 horas aumenta el riesgo cardiovascular y de demencia”.
Asimismo, el especialista remarcó que el sueño es un pilar subestimado que requiere de una higiene estricta, la cual incluye evitar pantallas antes de acostarse, ya que la luz azul impide que el cerebro fabrique melatonina.
El experto adviertió que actualmente dos tercios de las personas transitan sus últimos diez años de vida en condiciones de salud deficientes, lo que él define como la década perdida: “Dos tercios de las personas llegan y pasan sus últimos 10 años de vida en mal o muy mal estado de salud”, detalló Estol citando la realidad observada en consultorio.
Para revertir esto, El neurólogo resaltó que la clave para una longevidad plena no reside en soluciones mágicas, sino en la adopción sistemática de siete pilares de hábitos saludables: “En los últimos 10 años empieza a cambiar este concepto de expectativa de vida y expectativa de salud”, dijo.
La clave radica en entender que la biología humana permite llegar a los 80 o 90 años en un estado impecable, si se cumplen los pilares fundamentales del bienestar diario.
Y siguió: “Los siete pilares [para una vejez saludable] son: controlar el estrés, mantener tus vínculos sociales, dormir de forma correcta, cero cigarrillo, moderar el alcohol, nutrición sana y ejercicio”.
Más allá de estos hábitos, el profesional de la salud subrayó la importancia del propósito de vida y asegura que “mantener optimismo o una visión positiva” es crucial y no debe considerarse un cliché.
En esta línea, advirtió contra el estigma de la jubilación temprana y la pasividad y señaló que, contrario a la creencia popular, la mayor parte de los negocios exitosos son iniciados por personas mayores de 60 años: “No tenés que decir, tengo 75, a ver qué hago, me pongo a ver telenovelas toda la tarde. No. Tenés que mantenerte activo”, enfatizó.
“¿Qué importa el número que corresponde a tu edad cronológica? Hay gente de 30 que podría decir que es vieja, como usando términos antiguos”, concluyó.


