Buenos Aires, 4 julio (NA) — A poco más de una hora y media de la Ciudad de Buenos Aires, San Antonio de Areco es uno de los pueblos más emblemáticos de la provincia por su identidad gauchesca, sus tradicionales parrillas y su costanera sobre el río Areco. Ahora, además de consolidarse como un clásico para las escapadas de fin de semana, avanza una importante obra hidráulica que busca protegerlo de las inundaciones y fortalecer su desarrollo turístico.
Reconocido como la Cuna de la Tradición Argentina, este destino combina calles empedradas, construcciones coloniales, pulperías, talleres de platería criolla y una reconocida propuesta gastronómica basada en el asado a la estaca. Cada fin de semana recibe a miles de visitantes atraídos por su historia y su ambiente de pueblo.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la transformación del río Areco representa un paso clave para preservar ese patrimonio. Con un cauce más amplio y mayor capacidad para evacuar el agua durante lluvias intensas, se espera reducir el impacto de las crecidas que históricamente afectaron a la ciudad y brindar mejores condiciones para quienes la visitan.
UNA OBRA PARA PROTEGER AL PUEBLO Y POTENCIAR EL TURISMO
La Provincia de Buenos Aires informó que la adecuación del cauce del río Areco registra un 77% de avance. El proyecto contempla la intervención sobre 12,4 kilómetros, de los cuales 9,4 kilómetros corresponden a San Antonio de Areco y los 3 restantes a San Andrés de Giles.
La obra consiste en ensanchar el cauce de aproximadamente 30 a 60 metros, con el objetivo de incrementar su capacidad hidráulica, mejorar el escurrimiento del agua y disminuir el riesgo de desbordes durante episodios de lluvias intensas.
Según datos oficiales, la intervención beneficiará a más de 26.000 habitantes, además de proteger viviendas, comercios, infraestructura pública y áreas productivas. Al mismo tiempo, permitirá consolidar uno de los principales atractivos turísticos del pueblo: la costanera del río, uno de los paseos más elegidos por quienes llegan durante los fines de semana y feriados.
COSTANERA, GASTRONOMÍA CRIOLLA Y TRADICIÓN GAUCHA
Más allá de la obra hidráulica, San Antonio de Areco continúa siendo uno de los destinos gastronómicos más importantes de la provincia. Sus parrillas encienden el fuego desde temprano y ofrecen costillares, vacío, lechón y cordero cocinados lentamente al asador o a la estaca, una de las postales más representativas del pueblo.
La experiencia suele completarse con entradas de fiambres y quesos artesanales, empanadas caseras, achuras, pastas y postres tradicionales elaborados por productores locales.
Entre los restaurantes más recomendados figuran Las Dueñas de Areco, Rancho El Tata, La Costa de Reyes, La Posta de Arequito, El Rincón del Asador y Lacarra Cocina Criolla, todos reconocidos por ofrecer cocina de campo y un ambiente típicamente bonaerense.
Además de disfrutar de la gastronomía, quienes visitan el pueblo pueden recorrer la costanera junto al histórico Puente Viejo, visitar el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes, caminar por el casco histórico, recorrer la feria de artesanos y comprar productos regionales como quesos, salames, dulces, chocolates y cuchillos artesanales.
CÓMO LLEGAR DESDE BUENOS AIRES
San Antonio de Areco se encuentra a unos 113 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y el viaje demanda aproximadamente una hora y media en auto.
El acceso más directo es por la Ruta Nacional 8, que conecta rápidamente con el casco urbano del pueblo.
Con una identidad criolla intacta, una de las propuestas gastronómicas más reconocidas de la provincia y una obra que busca reducir el riesgo de inundaciones para preservar su patrimonio, San Antonio de Areco apuesta a consolidarse como uno de los grandes destinos turísticos bonaerenses para escapadas durante todo el año.
Agencia NA


