El costo de construcción continúa en un sendero alcista. En abril los valores subieron un 3,9% (medidos en dólares), y juntan un crecimiento de 13,6% en 2026, según el último índex de Zonaprop.
“Desde las elecciones presidenciales de octubre de 2023, el índice acumula una subida del 131%, ubicándose actualmente un 45% por encima del promedio histórico 2012-2025”, explica Leandro Molina, director de Zonaprop.
En este contexto, comienzan las preguntas sobre cuáles son los costos de los distintos tipos de construcción para analizar la posibilidad de comprar un inmueble terminado o emprender una obra de cero. Y en un momento en que el costo de construcción sigue alto, surge la inquietud de cuál es la mejor forma de tener una propiedad por precios accesibles.
Por ende, la construcción en seco aparece en escena. ¿En qué consiste este sistema constructivo? Se trata de una técnica que evita usar agua y ciertos materiales a la hora de construir, es decir, omite la utilización de mezclas húmedas para fijar las partes de una construcción. En estos casos, los materiales se pegan, clavan o encastran a una estructura, sin necesidad de esperar el tiempo de secado. De esta forma, los procesos se aceleran y los tiempos de construcción son menores.
Además, según Federico Azzollini, socio gerente de Icon+, este método cuenta con otras ventajas:
- Se hacen más rápido: depende del proyecto que se trate, pero habitualmente se calcula por lo menos entre un 25% y un 40% menos de tiempo que la construcción tradicional. Como no utilizan materiales húmedos, no precisa de espera para el secado.
- Es sustentable: al construirse más rápido y tener un menor impacto ambiental. Además, pueden hacerse con materiales con posibilidad de reciclarse, casi en su totalidad, y que están comprados a medida, lo que evita desperdicios.
- Previsibilidad en los costos: al ser más rápida la obra, la inflación impacta menos. Esto lo vuelve menos riesgoso para el inversor que aporta el dinero.
- Mejor aprovechamiento del espacio: los espesores de la envolvente de una construcción en seco son menores que la tradicional, aunque las prestaciones en cuanto a la dureza estructural, la aislación térmica, acústica y contra el fuego son las mismas. Esto hace que, ante la misma superficie edificable, tengas más metros útiles, ambientes más amplios, porque el espesor de las paredes es menor (en una en seco es de 14/15 cm, mientras que en construcción tradicional está entre los 35 y los 45 cm).
- Mayor duración: son construcciones que, si se hacen bien en cuanto a lo técnico, pueden llegar a durar mucho tiempo.
- Menos humedad: un problema que suele complicar a la construcción tradicional es la humedad en los cimientos, que luego sube hacia otros ambientes de la casa. Con este sistema, se evita la generación de humedad en esos lugares y, por tanto, se reduce la humedad dentro de la vivienda.

Costo/m2 de una construcción en seco
Ahora bien, vale preguntarse cuáles son los costos de usar este tipo de construcción para levantar propiedades y si son más baratos que la comúnmente llamada “construcción tradicional” (la mampostería con ladrillos y cemento o el uso de hormigón).
Aunque los valores fluctúan mes a mes, durante mayo el valor del metro cuadrado de las estructuras de acero galvanizado subió un 2%, posicionándolo en $2.000.000 (aproximadamente US$1.450 al tipo de cambio oficial), según expertos del sector.
En este sentido, se encuentra casi igual que el metro cuadrado tradicional, que ronda los US$1410/1500 + IVA, según fuentes consultadas por LA NACION.
Durante los últimos meses, el costo del metro cuadrado en seco experimentó una subida fuerte que los expertos adjudicaron a factores estacionales y alta demanda en viviendas industrializadas.

Azzollini señala que, dado que en este sistema la incidencia de la mano de obra es menor a la de la construcción tradicional, los costos suelen bajar. Es decir, debido a que la mano de obra con este sistema comprende entre un 30% y un 40% de los costos y los materiales el 60% restante, en un contexto en que “los costos de materiales deberían empezar a bajar con la apertura de las importaciones y en que está proyectado que la mano de obra aumentará de acá en adelante, este sistema se vuelve más atractivo”, explica. Del otro lado, en la construcción tradicional, los costos son un 50% y 50% entre materiales y mano de obra.



