El gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, recibió al exfutbolista Dani Alves en la Casa de Gobierno provincial, en el marco de un encuentro con pastores evangélicos de Brasil y de Formosa.
“Esta mañana recibimos en Casa de Gobierno a Dani Alves y otros pastores evangelistas de Brasil y nuestra provincia, con motivo de la realización del Congreso Profético, que se desarrollará hoy y mañana en la Iglesia Centro de Gloria de Formosa”, escribió el mandatario en una publicación en la red social X.
En la misma plataforma, Insfrán compartió una foto en la que estrecha la mano al exjugador de Barcelona y Paris Saint-Germain (PSG). Otra de las postales lo muestra hablándole al brasileño junto a otros seis hombres.

La vida Alves tuvo un vuelco en su vida durante sus últimos años. En enero de 2023 se retiró del fútbol en Pumas de la UNAM, de México en lo que, además, parecía ser su particular despedida del mundo del fútbol a nivel profesional. Desde entonces la vida privada del exfutbolista tuvo un foco mediático alejada del deporte.
En 2024 fue condenado a cuatro años y medio de cárcel por un presunto delito de agresión sexual a una joven en la discoteca Sutton de la ciudad catalana de Barcelona el 30 de diciembre de 2022. Además, fue obligado a pagar una indemnización de 150.000 euros a la víctima, así como la prohibición de acercarse a su domicilio o lugar de trabajo a menos de 1.000 metros y comunicarse con ella durante 9 años y 6 meses.
Sin embargo, en marzo de 2025 -tras pasar 14 meses en prisión preventiva– el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña decidió revocar la sentencia, lo que dejó en libertad a Dani Alves. Desde ese momento, el exfutbolista del Barcelona, Juventus o Sevilla, entre otros equipos, se ha visto envuelto en un proceso de conversión evangélica.

Una de sus primeras apariciones en un evento vinculado a la fe fue como invitado orador de la Iglesia Elim de Girona. Sin ir más lejos, en mayo de 2026, participó como predicador en The Change Madrid 2026, un multitudinario evento evangélico realizado en el Estadio Metropolitano ante miles de personas.
Ante 35.000 personas, el exlateral compartió su testimonio tras haber pasado 14 meses en prisión. “Estuve 14 meses en la cárcel, ahí Cristo me hizo libre”, expresó, en una de las frases más destacadas. Además, agregó: “No sé qué cárceles están enfrentando ustedes, pero Cristo romperá esas cárceles y muros”.
Durante su intervención, Alves también reflexionó sobre el impacto espiritual en su vida: “Cuando tienes a Cristo eres criatura nueva y las cosas viejas pasan”. Y profundizó: “Yo lo he perdido todo. Pero encontré a Jesús”.

Otro de los mensajes que lanzó el exdeportista de 42 años fue una muestra de su amor y su veneración por Cristo: “Yo no sé lo que ustedes están pasando en vuestras vidas; cuáles son las cárceles que ustedes están enfrentando. Pero yo vengo aquí a decir que hoy Cristo romperá esas cárceles, derribará estos muros y quitará cadenas”.
Su discurso tuvo un tono más enfático hacia el final. “Ya no vivo yo. Cristo vive en mí”, afirmó, y cerró con una advertencia dirigida al público: “La vida es corta y hay que vivirla. Pero el infierno es eterno y hay que evitarlo”.
Más allá de su presente ligado a la religión, el brasileño continúa vinculado al fútbol. A principios de este año, se convirtió en uno de los propietarios del Sporting São João de Ver, club las categorías inferiores de Portugal.


