Antes del comienzo del Mundial se decía desde el mercado del cine que el fútbol no tenía por qué afectar el poder de convocatoria de algunos de los estrenos más importantes del año, presentes al mismo tiempo en la cartelera local. Pero el partido entre la Argentina y Cabo Verde, jugado en el anochecer de este último viernes, hizo que la concurrencia a las salas se redujera significativamente en ese mismo momento.
En esas 24 horas, los cines argentinos perdieron más de la mitad del público. De las 58.000 entradas vendidas durante el jueves 2 se pasó a un total de 20.400 este viernes. No son cifras significativas para una cartelera que incluye los nuevos capítulos de los dos títulos animados de mayor asistencia histórica de público de las últimas tres décadas en la Argentina (Toy Story 5 y Minions & Monsters), pero confirman que, en tiempos de Mundial, cada vez que juega nuestro seleccionado, el interés por cualquier otra opción de entretenimiento se reduce a la mínima expresión.
De todas maneras, estos números ya insinúan dos tendencias. La primera indica que entre Toy Story y los Minions se concentra casi todo el movimiento del público que va a los cines en estos días. Tanto el jueves como ayer, la suma de estos dos tanques vendió ocho de cada 10 entradas de cine en nuestro país: el 82% el jueves y el 78% el viernes.
No hay lugar para otra cosa en la cartelera, lo que llena de incógnitas el anunciado estreno, previsto para el feriado del 9 de julio, de la versión con personajes de carne y hueso de Moana, cuyas aventuras animadas figuran entre las preferidas del público familiar dentro de la más reciente producción de Disney. ¿Cómo se repartirán las funciones entre Moana, Toy Story 5 y Minions & Monsters en los principales complejos? ¿Y qué pasará con el resto de los títulos disponibles?
Todavía siguen en cartel para el público adulto: Obsesión, Scary Movie: terroríficamente incorrecta; El día de la revelación, Backrooms, El afinador y Amarga Navidad. Y para este jueves se anuncian los estrenos de Evil Dead: en llamas (nueva mirada sobre un clásico moderno del cine de terror) y Dos pianos, exponente del cine de autor dirigido por el francés Arnaud Desplechin. También está Supergirl, en este caso protagonista de un rotundo fracaso de público en la Argentina (menos de 40.000 tickets vendidos en sus primeros nueve días) que replica lo ocurrido en el resto del mundo.
La segunda tendencia muestra, en sus primeras dos jornadas de competencia directa en la cartelera, que Toy Story 5 triplica en concurrencia a Minions & Monsters. Según los números de Ultracine, la nueva película de Disney-Pixar vendió 34.845 tickets el jueves y 13.067 el viernes, frente a los 11.262 y 4836, respectivamente, del regreso de los Minions. Parece vislumbrarse un mayor interés por la nueva aventura de Woody, Buzz Lightyear y el resto de los juguetes respecto del viaje al pasado de Hollywood, lleno de homenajes cinéfilos, encabezado por los simpáticos personajes amarillos que conocimos en Mi villano favorito.
La situación que se acaba de vivir este último viernes con el seleccionado argentino podría repetirse el próximo fin de semana. Si la Argentina supera con éxito el partido que debe jugar con Egipto en el mediodía del próximo martes, su siguiente compromiso en el Mundial está previsto para la noche del sábado 11 de julio, una instancia que los cines imaginaron antes del Mundial con las salas llenas, a favor de una cartelera llena de títulos muy potentes, viviendo uno de los picos de público previos a la crucial llegada de las vacaciones de invierno.


