El Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires advirtió que están próximos a ser designados magistrados “cuya idoneidad resulta seriamente cuestionada por las irregularidades verificadas en los concursos” del Consejo de la Magistratura.
La entidad tomó como referencia un relevamiento de las asociaciones especializadas ACIJ e INECIP y señaló que, en el caso más extremo, se registró “una diferencia de 32 lugares entre el primer orden de mérito y el final”.
Se trata del caso de Juan Manuel Gaset Maisonave, secretario de una fiscalía ante los tribunales orales federales, propuesto para el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 5 de San Martín (concurso 421). El salto le alcanzó para entrar tercero en la terna.
Detrás quedó José Miguel Guerrero, exdirector nacional del Registro Nacional de Reincidencia, candidato a un juzgado nacional en lo criminal y correccional (concurso 417), que avanzó 27 lugares y también ingresó en el tercer puesto de su terna.
El directorio del Colegio apuntó al mecanismo que, a su juicio, explica buena parte de esos reordenamientos en la entrevista personal prevista en el concurso, que no tiene asignado un puntaje determinado ni un límite cuantitativo sobre su incidencia en el orden de mérito surgido del examen y los antecedentes.
Su resultado, sostiene la entidad, “puede así alterar significativamente la posición de los candidatos sobre la base de criterios necesariamente más subjetivos”. Y agregó un dato que grafica la desproporción: algunas de las entrevistas publicadas por el propio Consejo duraron apenas 15 o 20 minutos, tiempo suficiente para modificar de plano el resultado de instancias que llevaron meses.
El comunicado también cuestionó los “concursos múltiples”, que amplían el número de postulantes que llegan a la entrevista, y el uso de listas complementarias en apartamiento de las reglas de prioridad del propio reglamento.
El Colegio recordó que viene pidiendo cubrir con urgencia las vacantes: a comienzos de año, el 37% de los cargos de jueces de la Nación estaba vacante. Y valoró que el Ministerio de Justicia informara la remisión de 203 pliegos para cubrir cargos de jueces, fiscales y defensores, varios de los cuales se tratarían en las audiencias públicas del 12 y 13 de agosto.
Pero sostuvo: “El éxito no se mide por la cantidad de pliegos enviados, sino por la idoneidad de quienes sean designados”.
Los abogados pidieron atender “la idoneidad de los candidatos” y recordaron el proyecto de los jueces Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti para corregir “disfuncionalidades sistémicas” y, entre otras medidas, reducir la discrecionalidad de la entrevista personal limitando su incidencia a un máximo del 10% del puntaje total. Ese proyecto no avanzó en el Consejo de la Magistratura.
El Colegio pidió que el mismo estándar de independencia “de los partidos, de los gobiernos y de los acuerdos políticos” se les exija a los cuatro representantes de la abogacía que se elegirán el 20 de octubre para integrar el Consejo de la Magistratura.
Los abogados se basaron en un relevamiento elaborado por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) y el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP). Se analizaron movimientos en 67 pliegos que el Gobierno envió al Senado hasta abril pasado.
El ascenso más pronunciado lo protagonizó Juan Manuel Gaset Maisonave y le siguió José Miguel Guerrero. Con saltos de 15 posiciones aparecen dos casos. Laura Wiszniacki, secretaria del Juzgado Civil N° 62, propuesta para ese mismo juzgado (concurso 420), pasó del puesto 28 al 20.
A su vez Diego Javier Souto, defensor oficial ante los tribunales orales, candidato a un juzgado criminal y correccional (concurso 388), escaló del 31 al 21. Ambos completaron sus ternas en tercer lugar.
El grupo siguiente lo integran quienes mejoraron 13 casilleros: Soledad Eugenia Mariño, secretaria de la Cámara del Crimen, propuesta para un juzgado criminal y correccional; Nicolás Ramón Ceballos, juez de garantías de San Isidro que aspira a un tribunal oral porteño y quedó segundo en su terna; y Ezequiel Javier Sobrino Reig, secretario de la Cámara Civil, que con su avance del 14 al 7 se aseguró el primer lugar de la terna para el Juzgado Civil N° 80.
Más atrás, con 12 posiciones ganadas, figuran Hugo Fabián Decaria, juez subrogante que pasó del 36 al 22 para un tribunal oral porteño, y María Laura Ameri, secretaria de la Cámara Contencioso Administrativo Federal, propuesta para un juzgado de ejecuciones fiscales tributarias. Germán Augusto Degano (Civil, concurso 435) sumó 11 y quedó segundo en su terna.
En los concursos con múltiples cargos de la Cámara Federal de La Plata (concurso 366), María Verónica Michelli —hija del juez Jorge Michelli— y Pablo Ezequiel Wilk avanzaron diez lugares cada uno, aunque ambos quedaron en la lista complementaria. Y en la Cámara Comercial (concurso 478), Jorge Djivaris, secretario de Justicia porteño, saltó ocho posiciones, del 12 al 4, y encabezó su terna.
Completan el panorama de movimientos ascendentes Samanta Claudia Biscardi (Cámara Civil, +7), Sebastián Guillermo Soneira (Cámara Federal de Mendoza, +6, del 13 al 3 y primero en la terna), y un grupo que mejoró cinco posiciones: Santiago Jaimes Munilla, Diego Allievi, Ivana Sandra Quinteros, Pablo Javier Flores y Pablo Federico Moya.
El movimiento no fue siempre ascendente. La base también registra candidatos que perdieron posiciones entre el primer orden de mérito y el final, en general por el reordenamiento posterior a las entrevistas o por renuncias de otros concursantes.
El retroceso más marcado fue el de Nicolás Antonio Pacilio, hijo del excamarista federal de La Plata Antonio Pacilio, propuesto para un tribunal oral porteño, que cayó ocho lugares, del 2 al 10. Con caídas menores figuran, entre otros, Javier Matías Arzubi Calvo (−4), y un grupo que perdió tres posiciones: María Julia Sosa, Laura Fabiana Kvitko, Mario Alberto Ferrario y Lucila Inés Córdoba.


