Un video inédito sobre el choque de trenes de este miércoles en España muestra a un hombre atrapado entre los escombros justo después del accidente, ocurrido en el municipio toledano de Los Yébenes y que dejó al menos 69 muertos y centenares de heridos.
Las imágenes, a las que accedió el diario El Mundo, muestran a Mario, un pasajero de 31 años que viajaba en el vagón siete de una formación del AVE, tendido sobre los restos de los vagones con el rostro ensangrentado y la pierna derecha atrapada.
A su lado, José Ramón, un pasajero de 59 años de otro vagón que sufrió heridas y tuvo tres costillas rotas, le sostiene el teléfono celular para que pueda comunicarse con sus seres queridos antes de ser asistido por los equipos de rescate. En medio de la devastación, Mario le pide a José Ramón que llame a su esposa, Maite, para avisarle que sobrevivió. Ante la imposibilidad de contactarla de inmediato, le dice que le mande el mensaje a otro familiar, para que él le cuente lo ocurrido.
En el fragmento de la conversación telefónica se escucha a Mario hablar: “Tengo la pierna derecha rota, estoy consciente. No sé desde hace cuánto estoy consciente. Simplemente no sé dónde estoy, ¿vale? O sea, sé que estoy dirección a Sevilla, pero no sé en qué punto hemos tenido el accidente porque me he quedado dormido”.
El vídeo inédito del drama y la solidaridad en Urda: “El señor me ha enviado un ángel y se llama José Ramón” https://t.co/gHyCC9c07w
— EL MUNDO (@elmundoes) October 31, 2026
Durante la llamada, en medio del caos, el hombre intenta transmitir calma: “Simplemente para que le digas a Maite que estoy vivo, que la quiero, que quiero a los niños. El Señor es bueno, ¿vale?”. Además, da instrucciones precisas sobre a quién contactar y a quién no: “Llama a Juanjo, o mira si llamando a Juanjo… Llama a Esther. No, a Esther no, que está embarazada”.
“Si puedes avisar a mis padres también, por favor: ‘Mario estaba en el tren del accidente, no os preocupéis, está vivo’”, continúa. Finalmente, explica: “Hay aquí un señor, no sé cómo se llama. […] José Ramón es un ángel que ha enviado el Señor”.
El accidente
El episodio que quedó grabado ocurrió luego de que una formación del AVE —servicio de trenes de alta velocidad de larga distancia operado por la compañía pública Renfe en España— impactara por detrás contra un tren de la compañía Iryo.
El AVE hacía el trayecto entre Madrid y Sevilla a una velocidad de entre 150 y 200 kilómetros por hora y el otro tren estaba detenido sobre la misma vía en el kilómetro 118, cerca del municipio de Urda, en Toledo. El hecho dejó al menos 69 muertos, una centena de heridos y destruyó los vagones de ambas las formaciones.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el accidente se desencadenó a partir de una caída del sistema de seguridad y comunicaciones LZB por un fallo informático, lo que dejó a ambos trenes en un mismo tramo sin el soporte del frenado automático y obligó a los controladores de Madrid a asumir la supervisión directa a lo largo de 63 kilómetros.
Fue en ese contexto que un controlador autorizó a un tren de Renfe a retomar la marcha a velocidad normal, sin advertirle que 25 kilómetros más adelante estaba detenido el de la empresa Iryo, cuyo maquinista no había podido reanudar la marcha e informó de ello al centro de control.
En cuanto a este posible error humano y los factores sistémicos que llevaron a la tragedia, el ministro de Transporte del gobierno de Pedro Sánchez, Óscar Puente, atribuyó la responsabilidad principal a una decisión “incomprensible” y “errónea” del controlador del centro de Atocha que permitió esto.
Por otro lado, los sindicatos ferroviarios señalaron que el sistema LZB, con tres décadas de antigüedad, sufría fallos de manera recurrente y denunciaron que la escasez de personal frente a la alta carga de trabajo y el fuerte aumento del tráfico de pasajeros dificultan la garantía operativa de seguridad en la red de alta velocidad.


