BRASILIA. – El senador brasileño Flavio Bolsonaro y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva siguen enfrascados en un empate técnico en una eventual segunda vuelta en las elecciones presidenciales de Brasil, según una encuesta de AtlasIntel/Bloomberg publicada este jueves, que muestra al candidato de derecha con una estrecha ventaja dentro del margen de error de la encuesta.
En una segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre, el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro obtendría el 47,2% del apoyo de los votantes, frente al 46,8% del actual presidente de izquierda, según la encuesta de AtlasIntel, que tiene un margen de error de un punto porcentual, y basada en la consulta a 5018 personas en la última semana.
En la simulación para el balotaje, los votos en blanco, nulos e indecisos suman el 6%.
La encuesta anterior de la misma consultora, publicada el 10 de septiembre, mostraba un escenario aún más ajustado: Bolsonaro aventajaba a Lula por un 46,4% frente a un 46,2%.
Los números de AtlasIntel coinciden con la tendencia registrada por otras encuestadoras, que en las últimas semanas han mostrado una mejora de Bolsonaro, del conservador Partido Liberal, pero en un escenario incierto.
Según un promedio de encuestas realizado por CNN Brasil, hasta el domingo último, Lula, del Partido de los Trabajadores (PT) lideraba la intención de voto en primera vuelta -prevista para el 4 de octubre- con un 39% y detrás está Bolsonaro, con 33%. Para la segunda vuelta, el promedio ubica al presidente de izquierda un punto arriba de su principal (44%-43%), otro escenario de empate técnico.
Este jueves también se esperaba la publicación de un nuevo sondeo de la consultora Datafolha.
En el escenario de primera vuelta de AtlasIntel, Lula obtendría el 44,1% del apoyo de los votantes, seguido de Bolsonaro, con un 41,7%, y los outsiders Renan Santos (5,1%) y Augusto Cury (3,5%). La encuesta anterior situaba a Lula en un 43% y a Bolsonaro en un 37,4% en la primera vuelta.
Otro sondeo de esta semana, de CNT/MDA, mostró un escenario más definido. Según ese sondeo, publicado el martes, Lula da Silva derrotaría a Bolsonaro en una segunda vuelta por más de siete puntos: 47,3% para el actual mandatario y 40% para el hijo del expresidente. Sin embargo, también en este caso el senador acortó la ventaja: en una encuesta del 11 de agosto, Lula aventajaba al senador Bolsonaro por un 48% frente a un 39,1%.
En un escenario de primera vuelta, según CNT/MDA, Lula obtendría el 40,5% del apoyo de los votantes, seguido de Bolsonaro con el 30,4%, Cury con el 6%, Ronaldo Caiado con el 3% y Santos con un 2,7%.
CNT encuestó a 2002 personas entre el 9 y el 13 de septiembre, con un margen de error de 2,2 puntos porcentuales.
“Que Trump no se meta”
Mientras tanto, Lula da Silva dijo este miércoles que irá a la Asamblea General de la ONU a decirle a Donald Trump que “no se meta en las elecciones de Brasil” en octubre.
El líder del PT dará un discurso el próximo martes en el foro de Naciones Unidas, en Nueva York, donde puede cruzarse con el presidente estadounidense, cercano a los Bolsonaro.
“Voy a la reunión de la ONU para tener una charla con Trump y decirle: no se meta en las elecciones de Brasil”, dijo el mandatario durante un acto de campaña en Ceilandia, un barrio popular de la capital Brasilia.
Por ahora “no está prevista una reunión bilateral específica” con el republicano, informó este miércoles el secretario de Asuntos Multilaterales Políticos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Carlos Bicalho Cozendey. Pero ambos presidentes “probablemente se cruzarán en la Asamblea” como ya ocurrió en 2025, ya que les toca dar sus discursos en orden sucesivo.
Estados Unidos impuso en julio dos rondas de aranceles a productos brasileños, que Lula ha denunciado como un intento de interferir en las elecciones.
Trump ha apoyado a varios candidatos victoriosos en comicios en otros países de América Latina, como ocurrió el año pasado con las elecciones legislativas en la Argentina, en las que se había pronunciado a favor de Javier Milei.
La tensión entre Brasilia y el gobierno de Trump comenzó en 2025, cuando Washington aplicó un primer “tarifazo” a Brasil en represalia por un juicio por golpismo al expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), padre de Flavio.
Lula ha acusado a la familia Bolsonaro de hacer lobby ante Estados Unidos en favor de medidas contra su gobierno y perjudiciales para la potencia sudamericana.
Brasil “no acepta a quien de día agita la bandera nacional y de noche se pone en cuatro para Estados Unidos”, dijo este miércoles.
Agencias Reuters, AFP y ANSA


