Como cada invierno, la Exposición Rural vuelve a convertirse en mucho más que una cita para el sector agropecuario: es, también, una de las grandes fechas sociales del calendario porteño.
La pista central, corazón indiscutido de la muestra de Palermo, late con fuerza al ritmo de los aplausos que acompañan el paso de los grandes campeones. Mientras los jurados hacen su trabajo con rigurosidad y los cabañeros viven con nerviosismo la definición de años de trabajo, el público -en su mayoría lookeado con ponchos soñados, sombreros, boinas y botas impecables- celebra tener por dos semanas este pedacito del campo en medio de la ciudad.
La 138.ª Exposición Rural de Palermo cerrará sus puertas este domingo con su tradicional acto y desfile de grandes campeones.





















