La economía argentina acumula cifras estadísticas que describen, más allá de algunos sectores con inversión y expansión (hidrocarburos, minería, agro y energía), un escenario de estancamiento, caída del ingreso y deterioro del mercado laboral. Así lo muestran los números de empresas empleadoras, que volvieron a caer en julio.
Las cifras surgen de las estadísticas mensuales de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, e indican que en julio cayó a 480.067 el total de firmas activas con trabajadores registrados en todo el país. En términos concretos, en el mes hubo 948 firmas menos que en junio, en una serie que acumula 18 meses consecutivos de contracción.
En el último año, la pérdida acumulada es de 15.475 firmas (-3,1%). Si se mide la evolución frente a diciembre (2025 cerró con 489.749 empresas activas), los cierres en lo que va de 2026 suman 9682 unidades empleadoras (1,97%).

Las estadísticas muestran una contracción en el universo de empresas empleadoras en el país que no es reciente. A fines de noviembre de 2023, último mes de la gestión de Alberto Fernández y Sergio Massa, había 512.357 empresas registradas en el país, según los datos de la SRT. Con las últimas cifras, la baja absoluta acumulada en la gestión de Javier Milei suma 32.290 (6,3%).
“Desde la salida de la convertibilidad, nunca antes se había experimentado un proceso tan persistente e intenso de reducción de empresas. Para encontrar un nivel similar al actual (480.067 empresas) hay que remontarse exactamente 19 años. En otras palabras, desde julio de 2007 que el país no tenía tan pocas empresas como ahora”, explicó Guido Zack, director del área de Economía en Fundar.

Si bien hay un escenario general de caída en el nivel de actividad, la SRT advierte por otros factores que pueden estar vinculados con este proceso. “La caída de empleadores no permite identificar por sí sola la causa de cada baja. Una menor cantidad de empleadores cubiertos puede responder a cierres efectivos, pero también a reorganizaciones, cambios de CUIT, modificaciones en la nómina, rescisión de contratos o cambios en la modalidad de organización laboral. Por eso, la estadística de cobertura no permite atribuir una causa específica a cada baja”, indica el organismo.
La caída en la cantidad de empresas actual, según esta misma serie, es más acelerada a la que ocurrió en la pandemia de Covid 19. En febrero de 2020, el mes previo a la cuarentena, había en el país 508.187 empresas. En septiembre de 2021, el piso de la serie en esos años, la cifra había caído a 486.782. Es una baja de 21.405 empresas en el período (4,2% del total).
Los datos de la SRT incluyen tanto empresas privadas como públicas. La definición contempla a cualquier unidad (persona física o jurídica) que opere con al menos un empleado registrado en relación de dependencia, y no incluye en esa categoría al personal de casas particulares.

“El contexto económico actual, caracterizado por costos elevados en dólares debido a la apreciación cambiaria, la ausencia de medidas para reducir la carga tributaria, el aumento de los costos logísticos por la falta de obra pública y costos financieros que no logran converger a los estándares regionales, genera un cóctel muy hostil para el funcionamiento de las empresas, incluso para aquellas que, puertas adentro, tienen la productividad suficiente para competir en el mercado”, explicó Zack.
El dato en la caída de empresas que emplean trabajadores formales se acompaña con una contracción del mercado laboral. En junio (último dato disponible del SIPA), se profundizó la baja en la cantidad de puestos de trabajo registrados en el sector privado, con una caída de 10.814 empleos a nivel nacional frente a mayo.
En la comparación interanual, ese universo de trabajadores registrados se contrajo en 121.000 empleos. En junio de 2025 había 6,216 millones, mientras que este año la cifra cayó a 6,096 millones.
La tendencia continuó en julio, aunque con un ritmo menor. Según las conclusiones de la última Encuesta de Indicadores Laborales que publica la Secretaría de Trabajo, el empleo cayó marginalmente en julio (-0,03%), aunque acumula siete meses consecutivos de caída. En Lo que va de 2026, la caída del empleo acumulada es del 0,6%, mientras que en comparación con julio de 2025 la contracción es del 1,1%.
Las cifras del empleo y la cantidad de empresas empleadoras van en sintonía con la dinámica negativa del nivel de actividad. Según los números del EMAE, informados por el Indec, en julio la economía se contrajo un 2,9% frente a junio en la medición desestacionalizada y marcó una contracción del 1,4% con respecto a igual mes de 2025. En el acumulado de los primeros siete meses del año, no obstante, el promedio se ubica un 1,7% por encima de igual período del año anterior.
Sin embargo, los datos más recientes llevaron a un ajuste a la baja de las proyecciones de crecimiento de la economía este año. Esta semana, el Banco Mundial confirmó el recorte de sus pronósticos de expansión del PBI en 2026 del 3,6% al 2,1% (también para 2027, del 3,7% al 3%). Lo mismo se plasmó en las estimaciones del REM que publicó días atrás el BCRA, donde el consenso ahora estima un crecimiento de entre 1,2% y 1,5% para 2026.


