Una persecución policial que tuvo lugar en la ciudad bonaerense de Arrecifes terminó con dos jóvenes heridas de bala que permanecen internadas en estado reservado desde este domingo. Por el episodio, y mientras avanza la investigación, los efectivos involucrados fueron desafectados del servicio y se les retiró el armamento reglamentario. Las familias de las víctimas denuncian que el procedimiento de los uniformados fue desmedido.
El hecho ocurrió en la madrugada de anteayer, alrededor de las 5.30 según informaron las fuentes consultadas por LA NACION, cuando un móvil de la Estación de Policía Comunal de Arrecifes, perteneciente a la fuerza de seguridad de la provincia de Buenos Aires y que realizaba tareas de prevención, intentó identificar a un Volkswagen Gol blanco de vidrios polarizados en el que, luego se supo, viajaban seis ocupantes: tres mujeres y tres hombres, todos oriundos de Pergamino.
Según el informe de la municipalidad local, el conductor había sido observado realizando maniobras peligrosas y a exceso de velocidad en la zona urbana de la ciudad. Cuando los policías ordenaron la detención del vehículo “utilizando las sirenas y balizas y barral lumínico del patrullero”, agregó el comunicado, el conductor se dio a la fuga, “transitando por algunas calles a contramano”, por lo que se inició una persecución.
Luego de ocho kilómetros, cuando ya estaban por la Ruta Nacional 8, y en circunstancias que todavía son materia de investigación, los efectivos dispararon e hirieron a dos de las ocupantes del rodado. A la altura del kilómetro 180 de la transitada vía, sentido a Pergamino, el vehículo fue interceptado por la Policía, y allí se detectó que había dos víctimas heridas.

Las jóvenes fueron asistidas en el Hospital Municipal Santa Francisca Romana de Arrecifes. Una de ellas, identificada como Celeste Montarana, de 21 años, fue intervenida quirúrgicamente y se encontraba estable, internada en terapia intensiva. La otra mujer, Maite Azcona, de 23 años, fue trasladada al Hospital Público San José de Pergamino; también permanecía estable, según el parte policial.
A una de las víctimas le extirparon un riñón
“A mi prima, Celes, le tuvieron que extirpar un riñón porque al menos uno de los dos disparos que recibió impactó contra el órgano y se lo perforó. Se encuentra estable y asistida con oxígeno. A veces la despiertan del coma farmacológico para que vea a sus padres, Juan y Elsa”, contó a LA NACION, María José. “También le rompieron la arteria cava que alimenta al corazón”, contó la madre de la joven, Elsa, en diálogo con C5N.
Según la allegada de una de las víctimas, los seis jóvenes habían viajado desde Pergamino a la ciudad vecina de Arrecifes para disfrutar de la noche del sábado. “Creo que los chicos se asustaron y por eso no se detuvieron cuando se los pidió la Policía”, dijo la mujer, que pidió ayuda para que algún abogado asista a los padres de Celeste “para que este hecho no quede impune”.
“Es una locura lo que pasó. Mi hija estaba con su amiga en el lugar equivocado. No tendría que haber sucedido. El actuar de la Policía estuvo mal. Había otras maneras de hacerlo [de detener el rodado]. Fue una cacería. Quiero ver a mi hija sonreír y ser la que es”, agregó la madre de Montarana, acongojada, a medios locales.
Policías desafectados
La investigación quedó a cargo de la UFI N.º 6 del Departamento Judicial San Nicolás, a cargo de Martín Ignacio Mariezcurrena, que trabajaba para determinar con exactitud el origen de los disparos y esclarecer qué pasó esa madrugada. “El VW Gol presentaba varios impactos de bala, razón por la cual el fiscal dispuso la inmediata demora de los policías que habrían efectuado los disparos [que serán indagados en las próximas horas], además del secuestro de sus armas reglamentarias y sus teléfonos celulares”, informó la Secretaría de Seguridad de la Municipalidad de Arrecifes.
También intervino la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense, que inició las actuaciones administrativas correspondientes con los efectivos y los desafectó momentáneamente de la fuerza. “A su vez, se dispuso de los recursos del sistema sanitario provincial para garantizar la atención y la recuperación de las personas heridas”, indicó el comunicado de la cartera de Seguridad al que accedió LA NACION.
La Secretaría de Seguridad municipal añadió, a través del Centro de Monitoreo de Operaciones, que preservó las imágenes captadas por las cámaras de seguridad y las entregó a los funcionarios judiciales actuantes a fines de colaborar en el esclarecimiento de lo sucedido.


