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Estudiantes llegó a Río entre el apoyo a Verón y los insultos para Tapia: “Oh, no soy secanuca…”

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RÍO DE JANEIRO (Enviado especial).- Estudiantes no tiene un solo rival en esta semifinal de la Copa Libertadores. Mientras prepara la revancha contra Flamengo, este jueves en el Maracaná, la pelea con la AFA también cruzó la frontera y se hizo sentir en Río de Janeiro. Fue durante la llegada del plantel al hotel Windsor Barra, en Barra da Tijuca, cuando Juan Sebastián Verón bajó del segundo micro y fue recibido por unos 500 hinchas con cantos de respaldo y un mensaje directo contra Claudio Tapia.

La guerra viene desde hace tiempo, aunque en las últimas semanas sumó nuevos capítulos. El más reciente tuvo como protagonista a Marcos Rojo. La AFA había autorizado al defensor para jugar el torneo local, pero la Conmebol había rechazado su inscripción para la semifinal de ida de la Libertadores. En Estudiantes no lo tomaron como una simple diferencia de criterios: interpretaron que Tapia y Domínguez habían actuado en conjunto para perjudicar al club. Finalmente, el TAS falló a favor del Pincha, Rojo quedó habilitado a último momento y este jueves será titular ante Flamengo.

Con ese clima llegó Estudiantes a Brasil.

Los jugadores de Estudiantes, encabezados por Joaquín Correa, recibieron el respaldo de los hinchas

Desde varias horas antes, los hinchas habían empezado a juntarse frente al hotel, sobre la calle Martinho de Mesquita, a metros de la playa. Primero fueron unos pocos. Después llegaron más camisetas, banderas y paraguas. La lluvia no cambió los planes y, con el correr de la tarde, la vereda empezó a quedar chica.

Cuando el micro con los futbolistas apareció cerca de las 23, la calle explotó.

El vehículo avanzó con dificultad entre los hinchas, que se acercaron todo lo que pudieron al vallado para recibir al equipo. Los jugadores bajaron uno por uno y Guido Carrillo fue el más ovacionado. El capitán incluso frenó a sus compañeros antes de ingresar al lobby y los hizo quedar unos segundos de cara a la gente para saludar y agradecer el acompañamiento.

La imagen más fuerte, sin embargo, llegó después.

El segundo micro trasladaba a dirigentes, familiares y allegados. Allí viajaba Verón, que descendió junto a su pareja, Valentina Martín, y su hija Mila. Apenas apareció, los cantos fueron para él.

“Oh, no soy secanuca; soy soldado de la Bruja”, se escuchó entre los hinchas.

El tema ya se había convertido en uno de los hits de las tribunas de Estudiantes desde finales del año pasado, pero esta vez tuvo otro peso. Se escuchó fuerte en Río, en la previa de una semifinal de Libertadores y en medio del momento de mayor tensión entre Verón y la AFA.

Después llegaron otros dos mensajes, todavía más directos: “Chiqui Tapia botón…” y “la Conmebol, la Conmebol…”.

Verón bajó sonriendo. Escuchó, saludó y caminó hacia el hotel, aunque sin sumarse a los insultos ni hacer gestos sobre la situación. El mensaje, de todos modos, ya estaba dado. A más de 2000 kilómetros de La Plata, los hinchas volvieron a respaldarlo en su pelea contra Tapia.

El conflicto entre Estudiantes y la AFA se profundizó durante los últimos meses. Al episodio de Rojo se sumó recientemente la foto de Verón con Stefano Di Carlo, presidente de River, una imagen que tuvo una fuerte lectura política dentro del fútbol argentino: la posibilidad de que empiece a formarse un frente de clubes críticos de la conducción de Tapia, al que podrían incorporarse otros dirigentes.

Marcos Rojo podrá jugar la revancha en Brasil: el TAS falló a favor de Estudiantes y revocó la decisión de la Conmebol

A Verón, además, el Tribunal de Disciplina le aplicó una suspensión de tres meses por haber ingresado al campo de juego durante el partido entre Estudiantes y Rosario Central por la Supercopa Internacional para increpar al árbitro Darío Herrera. La sanción también alcanzó al vicepresidente Pascual Caiella y al mánager, Marcos Angeleri.

La sanción rige solo para las competencias de la AFA y no para el ámbito de la Conmebol. Por eso Verón pudo viajar normalmente como parte de la delegación, compartió la cena con el plantel y este jueves estará en el Maracaná acompañando al equipo.

Durante buena parte del miércoles, todo pasó por el fútbol: la formación, el regreso de Rojo, la presencia de Carrillo, la dificultad de enfrentar a Flamengo en su cancha y la posibilidad concreta de volver a jugar por el título más importante de América. Hasta que llegó Verón.

Verón fue sancionado por la AFA luego de ingresar al campo de juego en la final ante Rosario Central e increpar al árbitro Darío Herrera

La semifinal quedó por un rato en segundo plano y volvió a aparecer la pelea de Estudiantes con la AFA.

Los hinchas lo dejaron claro. Primero con el canto para la Bruja. Después, con los insultos a Tapia y la Conmebol. Todo, mientras Verón avanzaba hacia la puerta del hotel entre sonrisas y saludos.

Este jueves, cuando la pelota empiece a rodar en el Maracaná, Flamengo será el rival que más importe. Pero la llegada a Río dejó otra vez en evidencia que Estudiantes juega desde hace tiempo más de un partido a la vez.

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