Eugenia de Armas volvió a confirmar su supremacía en el wakeboard continental. La deportista bonaerense se quedó con la medalla de oro en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 al alcanzar una destacada puntuación de 90.33, muy por encima de la chilena Ignacia Holscher, que finalizó segunda con 79.00. El triunfo le permitió conservar el título y sumar su tercera conquista consecutiva en la competencia.
La consagración tuvo además un premio extra para la argentina. Gracias a su actuación, obtuvo de forma directa la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima 2027, una cita en la que buscará conquistar su tercera medalla dorada consecutiva y seguir ampliando un historial que ya la ubica entre las máximas referentes de la disciplina.

La jornada comenzó con temperaturas bajas, un cielo gris y pronósticos de tormenta eléctrica sobre el Lago del Parque del Sur. En ese escenario, De Armas desplegó una rutina impecable desde lo técnico y disipó cualquier incertidumbre. Apenas concluyó su pasada, celebró con entusiasmo, levantó los brazos y alentó al público que acompañó la definición.
El cierre también tuvo un valor especial para la delegación argentina. Con el doble podio de las hermanas De Armas, que compartieron la ceremonia de premiación junto al lago, el equipo nacional alcanzó las 144 medallas en el certamen, coronando de la mejor manera su participación en las pruebas disputadas en esas aguas santafesinas.

Para la atleta de 27 años, el éxito en Santa Fe representa una nueva ratificación de su liderazgo regional. Ya había subido a lo más alto del podio en Cochabamba 2018 y Asunción 2022, mientras que en el plano panamericano acumula dos medallas de oro. Además, esta conquista llegó apenas semanas después de hacer historia en Rieti, Italia, donde obtuvo su tercer Campeonato Mundial de Wakeboard (IWWF), una marca inédita en el deporte que volvió a refrendar ahora ante su público.
“Obviamente qué mis expectativas son altas, pero intento no pensar en las competencias pasadas. Ya sea que me haya ido bien o mal, siempre intento entrenar con la cabeza metalizada a darlo todo en la que sigue. así cuando llega la hora de competir solo me queda disfrutar”, explicaba la escobarense de 27 años, antes de la competencia.
Eugenia comenzó en este deporte de muy chica siguiendo los pasos de su hermana mayor, Victoria, con quién comparte selección hace más de 10 años y también lo harán en Santa Fe 2026. “Estar con mi hermana es lo más lindo que hay, siempre fue mi rival y empecé a competir contra ella a los 6 años. Que tú contrincante sea la persona que más amas te hace tener una mirada muy diferente a la hora de competir”, confiesa Eugenia y agrega: “poder ir a tantas competencias juntas y tener su apoyo incondicional hace una diferencia enorme”.


