El triunfo de Boca por 1-0 ante River en el Monumental dejó mucho más que tres puntos en la tabla del torneo Apertura 2026: consolidó una tendencia y aportó un dato fuerte, de esos que reconfiguran la historia reciente del superclásico.
Con esta victoria, el Xeneize pasó al frente en el mano a mano de los últimos 35 años jugando en Núñez, un terreno históricamente adverso que en el tiempo reciente dejó de serlo.
En ese recorte —que abarca más de tres décadas y distintas generaciones de futbolistas— se disputaron 41 superclásicos en el estadio de River. Boca alcanzó ahora las 14 victorias, contra 13 del Millonario, mientras que empataron en las 14 oportunidades restantes.
Con un dato a considerar: entre las victorias de River en este lapso se incluyen dos que solo aportaron para la estadística, pero que terminaron en eliminaciones: el 2 a 1 de los cuartos de final de la Libertadores 2000 (que finalizó con la clasificación xeneize a las semifinales luego del 3-0 de la vuelta) y el 2 a 1 de las semifinales de la edición 2004, que finalizó con el triunfo xeneize por penales, que avanzó a la final de dicho certamen.
La diferencia es mínima, pero significativa: por primera vez en ese período amplio, el conjunto de la Ribera logra imponerse en la casa de su rival, algo que durante años fue esquivo o, al menos, discutido.
El valor de este dato es clave por su contexto. No se trata de una racha breve ni de una seguidilla circunstancial, sino de un ciclo largo que incluye etapas muy distintas: desde los años noventa hasta la actualidad, pasando por momentos de dominio alternado, cambios de estilos, entrenadores y planteles.

El período no es casual. Desde 1991, cuando el conjunto azul y oro pasó al frente en un historial hasta entonces parejo, River nunca más pudo estar por encima de su eterno rival.
En ese marco, sostener una paridad y terminar inclinando la balanza en el Monumental implica un nuevo logro desbloqueado en la lógica histórica del clásico.

Durante décadas, jugar en Núñez representó para Boca un desafío mayor, tanto desde lo futbolístico como desde lo simbólico. Sin embargo, en los últimos años ese escenario dejó de pesar de la misma manera. El equipo xeneize no solo compite, sino que gana con frecuencia y, con el tiempo, logró construir una estadística favorable que ahora se confirma con números.
A este nuevo hito se le suma el dominio en el historial general. Ahora, sobre 266 enfrentamientos oficiales, Boca acumula 94 triunfos contra 88 de River y 84 empates. En goles, la diferencia también le pertenece: 342 contra 323. Son cifras que reflejan una supremacía sostenida, aunque siempre dentro de un marco de enorme paridad, como exige una rivalidad de esta magnitud. Además, en Núñez se dio el resultado más repetido: ya son 80 los superclásicos que terminaron 1 a 0.
El resumen del partido
En el plano reciente, además, Boca queda mejor posicionado. Luego de una breve racha millonaria de alegrías (primero con Demichelis y luego con Gallardo, en 2024), el Xeneize ganó los últimos dos enfrentamientos —el 1-0 actual en el Monumental y el 2-0 de local en noviembre de 2025—, lo que refuerza la sensación de un momento favorable.
El superclásico, desde aquel primer cruce en 1913 hasta hoy, se alimenta de estos detalles. Cada partido suma una pieza más a una historia centenaria que nunca se detiene.
Esta vez, Boca no solo ganó, sino que además dejó una marca en un territorio simbólico clave. En el Monumental y a lo largo de los últimos 35 años, la ventaja ahora también es suya.
El detalle:
- Por ligas nacionales se cruzaron en 218 oportunidades, con 80 triunfos para Boca y 73 para River. Empataron en 65 oportunidades.
- Por copas nacionales se enfrentaron en 15 ocasiones. El Millonario ganó cinco veces, el xeneize tres e igualaron los ocho restantes.
- Finallmente, en el plano internacional son 32 los partidos en los que se vieron las caras: allí está el historial más parejo porque Boca ganó 11 partidos, River 10 e igualaron los otros 11.



