Cuando a los 6 minutos de acción, apenas, Jannik Sinner le rompió el saque a Alexander Zverev y se adelantó 2-0 en la final de Madrid, quedó velozmente en evidencia lo que sucedería en la Caja Mágica. El rostro frustrado del alemán fue elocuente. Y la impresión quedó ratificada poco después, con el reloj marcando 25 minutos: el italiano se adueñó del primer set, por 6-1. En la definición del cuarto Masters 1000 de la temporada, el segundo sobre polvo de ladrillo, no hubo partido. La diferencia entre el 1° y el 3° del tour fue abrumadora: Sinner se consagró al imponerse por 6-1 y 6-2, en 57 minutos. Y alcanzó una marca, hasta este domingo, inédita: obtuvo cinco títulos Masters 1000 consecutivos.
Sinner parece jugar a otro deporte: desmoraliza hasta a los mejores jugadores, incluso a Zverev, que siempre tuvo un vínculo sólido con la altitud de Madrid (657m sobre el nivel del mar) y anhelaba ganar su tercer trofeo en el Mutua Madrid Open, tras concretarlo en 2018 y 2021. Entrenado por su compatriota Simone Vagnozzi y por el australiano Darren Cahill, Sinner asfixió a Zverev (29 años) con una perfecta distribución de golpes agresivos, sin vacilaciones en el saque (ocho aces, 74% de primeros servicios, 93% de puntos con el primer saque -27 de 29- y sin quiebres en contra) y con una capacidad atlética que lo distingue. Su nivel fue tan alto en el court central Manolo Santana que minimizó la figura de Zverev (cedió su saque seis veces), como venía sucediendo. Es más, con este partido, son nueve los triunfos consecutivos de Sinner frente a Zverev (el historial actualizado entre ambos quedó 10-4).
“Necesito jugar un tenis de altísimo nivel para tener alguna oportunidad”, había dicho Zverev. No lo consiguió, pero más que por falencias propias, por virtudes del jugador nacido en San Candido (provincia de Bolzano). Sinner no pierde un partido desde el 19 de febrero pasado, ante el checo Jakub Mensik, por los cuartos de final de Doha. Con el éxito frente a Zverev, ostenta 23 victorias consecutivas (tras lograr los títulos de Indian Wells, Miami y Montecarlo, además de este de la capital española). Además, coronándose en Madrid (por primera vez), se convirtió en el primer tenista desde Novak Djokovic en 2016 en ganar cuatro títulos Masters 1000 en sólo una temporada.
Así cerró el partido Sinner
CHAMPION IN MADRID 🇪🇸🤩
The moment @janniksin wrote a new chapter in tennis history by winning his fifth consecutive ATP Masters 1000 title!#MMOpen pic.twitter.com/Yoc4RDj6xT
— Tennis TV (@TennisTV) May 3, 2026
Sinner fue una pesadilla para Zverev. El jugador nacido en Hamburgo se amedrentó rápido y nunca pudo levantar el ánimo: sintió cada impacto rival y se desinfló prematuramente. Ya son 28 las victorias consecutivas de Sinner en Masters 1000 (¡56-2 en sets!). “Empecé el partido muy bien, rompiendo el saque enseguida. Él no estaba jugando su mejor tenis hoy, así que simplemente intenté atacar y, obviamente, estoy muy contento con el nivel que estoy teniendo. Es increíble ganar otro título como este, significa mucho para mí. Ha sido otro torneo increíble”, expresó Sinner, el primer italiano campeón en Madrid y ganador de un cheque de 535.585 euros. Ya suma 28 trofeos en su carrera.
Ya son nueve los Masters 1000 ganados por Sinner. Ocupa la séptima posición histórica desde la creación de los torneos de esta categoría, en 1990, tras las marcas de Djokovic (40), Rafael Nadal (36), Roger Federer (28), Andre Agassi (17), Andy Murray (14) y Pete Sampras (11).
Sinner, de 24 años, más líder que nunca en el ranking (aprovecha, además, la ausencia por lesión del español Carlos Alcaraz), se adueñó de ocho de los nueve Masters 1000 del calendario. El único que le falta es el Abierto de Italia, en el Foro Itálico de Roma: entonces, tendrá la oportunidad de completar el bautizado “Golden Masters” en su país, en la edición que comenzará este miércoles (como primer cabeza de serie, saldrá adelantado y podría debutar recién el sábado). Sólo Djokovic ganó todos los Masters 1000 (el serbio obtuvo los nueve dos veces). Si los récords de Nole parecen inalcanzables, con Sinner a este nivel y sin nadie que le haga frente (al menos hasta que Alcaraz regrese a la competencia en buena forma), los registros no se manifiestan tan utópicos.


