En un mundo donde una guerra, una crisis económica o una decisión política pueden alterar el rumbo planetario en cuestión de horas, Jorge Argüello llevó este viernes a una sala abarrotada y con doble fila para entrar en la Feria del Libro una pregunta desafiante: cómo entender los tiempos actuales.
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El exembajador argentino ante Estados Unidos y la ONU presentó Efecto Mariposa: ¿hay un orden detrás del caos?, su nuevo libro editado por Fundación Embajada Abierta, en una charla sobre las fuerzas que están redefiniendo el mundo. El autor compartió la presentación junto al sociólogo y especialista en Relaciones Internacionales Juan Gabriel Tokatlian, la periodista y traductora española Pilar del Río (presente a través de un video enviado desde Lisboa), presidenta de la Fundación José Saramago, y el periodista y columnista político Carlos Pagni.
El encuentro estuvo centrado en un gran reto del presente: cómo interpretar un escenario global marcado por crisis, cambios políticos, nuevas tecnologías y transformaciones permanentes, en una jornada que también contó entre los asistentes con figuras de la política y el análisis nacional, entre ellos Guillermo Francos y varios diplomáticos.
A partir de su experiencia y de una serie de diálogos con especialistas y analistas internacionales, e inspirado en una frase de José Saramago: “El caos es un orden por descifrar”, Argüello desarrolla una mirada sobre los acontecimientos más relevantes desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta hoy. “Este libro no ofrece respuestas concretas: mi aspiración es aportar herramientas para pensar el cambio, para reconocer patrones”, explicó.
Pilar del Río definió a Argüello como “un gran pensador” que “abrió un espacio dedicado a la reflexión comunitaria sobre lo que somos y podemos ser”, y consideró que Efecto Mariposa “es el mejor nombre y el mejor sueño posible, porque soñar con aleteos humanos es bueno para la salud del mundo”. Además, advirtió sobre una época en la que “los nuevos colonizadores no han aprendido nada” y sostuvo que, frente a las derrotas de la democracia, el libro permite entender que “hay futuro”.
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Tokatlian describió la obra como “un texto urgente” que busca ordenar “el nivel de turbulencia de los problemas que encontramos a nivel global y en Argentina”. Su diagnóstico fue contundente: “Estamos en un mundo sin hegemonías, con ausencia de parámetros, actores e instituciones, donde la incertidumbre queda desplazada por el peligro”, dijo. Y alertó: “Estamos en un momento de guerra perpetua preparándonos para un escenario aún mucho más dramático. Estamos en el punto más alto desde la Guerra Fría en conflictos armados: 61″, además de aumentos récord en las principales potencias en materia de defensa. “China dedica un 7% de su presupuesto anual. Hay sobrecarga de guerras y conflictos irresueltos, sin negociación ni salidas. Es como estar sentado sobre una bomba de tiempo, con un papel creciente de los militares en América Latina” y violaciones de derechos internacionales.
Carlos Pagni destacó que “la política empieza, por lo general, en la política exterior” y definió el trabajo de Argüello como “un intento intelectual de encontrar ese orden detrás de lo que vemos como caos”. Según señaló, el libro busca “convertir en comprensible la incertidumbre” en una época atravesada por crisis del trabajo, inteligencia artificial, nuevas formas de comunicación y vulnerabilidades en la globalización. “En todo el trabajo hay un rasgo que lo expresa: una enorme dificultad para designar agrupaciones, dinámicas, el rol de cada potencia, de cada actor. Las cosas se van como escapando en términos conceptuales; hay una gran crisis de la institución del trabajo, que organizó la vida en común muchísimo tiempo, y un cambio en los sistemas de comunicación. Estamos viendo, en esta crisis del capitalismo, una nueva forma de entender la globalización y una vulnerabilidad de la misma. La política doméstica se ha plagado de anomalías… El libro expresa una nostalgia del mundo de posguerra que salía del caos y el horror y funda un orden, que con todas sus sombras fue la Atenas de Pericles: regulaba la vida entre los estados”.
Hacia el cierre del encuentro, Argüello concluyó: “La pregunta es si estamos viviendo un momento de caos o una transición del orden internacional, el que nace en 1945 diseñado por los ganadores de la guerra y que fue capaz de armar las Naciones Unidas, de diseñar la Organización Mundial del Comercio y de reglas que han servido para ordenar la relación entre los países. ¿Qué hace el Consejo de Seguridad frente a los conflictos en Ucrania, Gaza o Irán?. Volviendo a Saramago, se trata de aceptar que el caos puede estar revelando una lógica profunda. Si es una transición, tenemos la responsabilidad de actuar”, sugirió Argüello.


