La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó una marcha para protestar frente al Ministerio de Economía por el nivel de endeudamiento familiar y para exigirle al Gobierno medidas para frenar su escalada. La central obrera hizo entrega de una nota dirigida al ministro Luis Caputo, con la firma de los tres integrantes de su conducción, en la que exigió que actúe el Banco Central y que se apliquen decisiones que alivien la situación de pymes y familias.
La CGT convocó a su militancia frente a la Plaza de Mayo, donde se había montado un vallado de contención. Confluyeron en la misma marcha organizaciones que no integran la central, como el Polo Obrero y Libres del Sur, entre otras.
Con la firma de sus secretarios generales, Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, la CGT presentó una nota dirigida a Caputo en la que planteó tres puntos. El primer pedido es “cumplir con la función de regulación del Banco Central respecto de los niveles de tasa de interés aplicable a préstamos bancarios, las aplicaciones financieras y todo medio susceptible de endeudamiento con personas físicas”.
El segundo pedido de la CGT en su nota es “analizar la situación de endeudamiento de las pymes que compromete su capital de trabajo y amenaza la continuidad de su actividad poniendo en juego las fuentes de trabajo”.
El último de los reclamos cegetistas al ministro de Economía es la “puesta en marcha de un programa de refinanciación de deudas que atienda el alarmante nivel de morosidad, incluyendo niveles de tasa acordes a la evolución de los ingresos”.
En junio, la deuda en mora de las familias llegó al 17,5%, según el Monitor Mensual de Crédito a las Familias, elaborado por la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral y la consultora EcoGo.
“El equilibrio macroeconómico debe incluir una solución al endeudamiento y la morosidad de familias y pymes, reactivar la producción y el consumo, y poner en marcha la economía real”, se sostuvo en el documento de la CGT dirigido al titular del Palacio de Hacienda.
Los triunviros de la central obrera afirmaron en la nota que “el crecimiento de la mora financiera formal, ya sea a través del sistema bancario u otros canales financieros, es el reflejo de una economía que está perdiendo capacidad de ahorro, de consumo y de producción”. Y añadieron: “Cuando una familia deja de poder pagar una tarjeta de crédito o un préstamo, deja de consumir. Cuando una empresa no puede financiar su capital de trabajo, reduce su actividad. Y cuando cae el consumo y cae la producción, también se resiente el empleo”.

“La salida no puede ser un programa económico que solamente atienda los índices macroeconómicos, el ajuste permanente y al que le cierren las cuentas financieras. Se debe enfocar también en políticas de estímulo a la economía real, la que pone en marcha la capacidad instalada, la actividad económica y el consumo”, reclamó la CGT en su texto.
La CGT confluyó en la zona de Plaza de Mayo con otras organizaciones, como las dos vertientes de la CTA, el Polo Obrero o Libres del Sur. Esta última fuerza encabezó este martes una protesta frente a la sede de la empresa Mercado Libre, en el barrio porteño de Saavedra, donde reclamó contra las “tasas usurarias” que cobra la firma en sus préstamos. Este jueves, en tanto, desplegó banderas y carteles frente a los edificios de los bancos Santander y BBVA, antes de dirigirse hacia el Ministerio de Economía.
El Polo Obrero llevó sus propios reclamos a la marcha que motorizó la CGT. Reclamó “un aumento general de emergencia de los salarios” y un “paro y plan de lucha”.


