Buenos Aires, 17 octubre (NA) — Varios países europeos llevan días e incluso semanas siendo sacudidos por las masivas protestas que involucran a diferentes sectores de la población, informaron medios internacionales.
El fuerte descontento social crece, la ciudadanía gana las calles y no faltan los incidentes, con Francia como caso testigo de los acontecimientos, constató la Agencia Noticias Argentinas.
FRANCIA
Desde mediados de septiembre, Francia vive una ola de protestas de estudiantes de secundaria contra la falta de profesores, la masificación de las aulas y el deterioro de numerosos centros educativos, que se extendieron por todo el país.
En varios puntos derivaron en escenas de fuego, uso de cañones de agua y otros actos de violencia, informaron medios internacionales.
La gran mayoría de las universidades y centros de enseñanza secundaria del país galo permanecen bloqueados o cerrados a causa de las protestas, cuyo final no parece estar a la vista.
Además, las manifestaciones estudiantiles rápidamente se transformaron en un movimiento a nivel nacional contra la desigualdad y el escaso gasto público.
Este sábado, miles de personas salieron a protestar en toda Francia, en una movilización que reúne a estudiantes, sindicalistas y remanentes del movimiento de los Chalecos Amarillos contra el alto costo de vida y el deterioro del modelo social del país.
Una fuente cercana al Ministerio del Interior francés afirmó que se programaron 500 acciones en todo el país, además de unas 90 protestas.
De acuerdo con el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, se trata de las protestas más violentas en décadas, con más de 900 agentes heridos desde su inicio.
Sin embargo, la Policía también es objeto de duras críticas por su gestión de los disturbios, que cuentan con numerosos manifestantes heridos.
ALBANIA
Albania es otro país europeo que se vio envuelto en protestas contra la corrupción y altos costos de la educación.
Inicialmente, las manifestaciones empezaron con las exigencias de mejorar las condiciones de estudio en las universidades, reducir los costos de la educación y aumentar el apoyo financiero a los estudiantes.
Sin embargo, poco después, se convirtieron en protestas masivas contra el Gobierno del primer ministro Edi Rama, la corrupción, la desigualdad social y la falta de oportunidades laborales.
Tan solo este miércoles, decenas de miles de estudiantes salieron a las calles de Tirana para exigir sus derechos, acción que desembocó en incendios provocados y enfrentamientos con la Policía.
Los manifestantes prendieron fuego al edificio del Ministerio de Educación, aseverando que se trata de “una revolución.
“Estamos hartos de las protestas pacíficas. No nos detendremos hasta que Rama dimita“, declaró una de las estudiantes.
BÉLGICA
“En Bélgica no han ido a la zaga. El día 9, los estudiantes de Valonia -la región francófona- y de Bruselas salieron también a la calle para sumarse a las protestas por los proyectos del Gobierno de Bart de Weber de recortar el gasto en educación, sanidad y prestaciones sociales, asimismo con su florilegio de violencias”, escribió un corresponsal del sitio La Vanguardia.
Allí los estudiantes se quejan, particularmente de los recortes que afectan a las comidas gratuitas, los materiales escolares y el pase de transporte, así como el aumento de las matrículas.
ESPAÑA
España es un caso que marca algunas diferencias, con Maricarmen Abascal como emblema, destaca una crónica del sitio Actualidad RT.
La anciana de 87 años fue desahuciada en Madrid del piso en el que vivió durante más de 70 años y finalmente murió sin haber podido regresar a su casa.
Su desalojo fue el detonante que reunió a miles de personas en las calles del país y que después siguieron en pie de guerra por ella.
Su desahucio desató protestas frente al inmueble, que posteriormente se extendieron a otros puntos de la capital española como la Puerta del Sol, la Plaza Cibeles y los alrededores del Congreso, donde incluso acamparon.
Asimismo, las manifestaciones en contra de la medida se realizaron en otras ciudades, entre ellas Barcelona, Valencia, Sevilla y La Coruña.
Desde el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos advirtieron que no cesarían la movilización en las calles, bajo la consigna “Ni una Maricarmen más“, que encendieron “una chispa” para reivindicar el derecho a una vivienda digna, consignado en la Constitución española, pero violentado por una crisis habitacional marcada por la especulación.
Tras lo ocurrido, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, confirmó que el Ejecutivo trabajaba “contrarreloj” para aprobar un decreto de vivienda, en medio del descontento social por el desalojo.
ITALIA
Mientras tanto, el 16 de octubre miles de estudiantes se volcaron a las calles de Italia para protestar contra el Gobierno que encabeza la primera ministra, Giorgia Meloni.
Denominaron la jornada como “El día de no-Meloni” y reclaman, entre otros asuntos, mejoras en las condiciones educativas.
El pliego incluye conflictivos temas como el alto costo de la vida o la existencia de un polémico decreto que limita la cantidad de estudiantes extranjeros.
Su consigna fue: “Dinero para las escuelas, no para la guerra”, lo que constituye una crítica al creciente gasto militar.
Los manifestantes advirtieron que “si las cosas no cambian, ocurrirá lo mismo que en Francia”.
La propia Meloni condenó el uso de métodos violentos en las manifestaciones.
“He organizado decenas de manifestaciones; considero que la participación es algo bueno e importante. Pero, al mismo tiempo, condeno la violencia. Y creo que todos deben tener claro este punto”, incluidos los líderes de la oposición, aseveró.
Agencia NA


