Buenos Aires, 20 agosto (NA) – El gobierno de Ricardo Quintela reconoció que La Rioja enfrenta limitaciones para afrontar el próximo servicio de amortización e intereses de sus Títulos de Deuda a Tasa Incremental con vencimiento en 2028, cuyo pago está previsto para el 24 de agosto.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas formalizó la advertencia el martes 18 de este mes mediante una comunicación dirigida a la Gerencia Técnica y de Valores Negociables de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. El escrito fue remitido cuando faltaban seis días para la fecha contractual.
La notificación provincial no detalló cuánto dinero corresponde al vencimiento, qué disponibilidad de caja tiene el Tesoro ni qué alternativa financiera activó la administración de Quintela. Se limitó a reconocer la dificultad y a indicar que cualquier novedad sobre la situación financiera o los títulos sería comunicada al mercado.
El episodio no parte de una deuda nueva. Los bonos surgieron de una emisión internacional por US$300 millones realizada en 2017, con una tasa original del 9,75 por ciento y vencimiento en 2025. En 2021, tras un proceso de reestructuración, la Provincia obtuvo la adhesión del 98,61 por ciento del capital y extendió el cronograma hasta 2028, además de modificar intereses y amortizaciones.
Ese alivio no evitó otro incumplimiento. En febrero de 2024, La Rioja dejó de pagar en término una cuota de capital de los mismos títulos y el instrumento quedó nuevamente marcado por antecedentes de cesación de pagos y litigios con acreedores. La advertencia del 18 de agosto de 2026 volvió a colocar a la gestión de Quintela frente a una obligación que ya había sido renegociada.
El gobernador mantiene una disputa política con la Nación por el giro de fondos, pero la nota enviada al mercado no atribuyó la limitación a una causa concreta. Tampoco identificó recursos afectados, una propuesta a los bonistas o un acuerdo que modificara las condiciones vigentes. El dato oficial fue más acotado y más grave: la Provincia comunicó que su capacidad de pago estaba restringida antes del vencimiento.
La administración de la deuda es responsabilidad directa del Poder Ejecutivo provincial y de su Ministerio de Hacienda. El documento conocido el martes no fue una crítica opositora ni una estimación privada, sino una admisión firmada por el área que debe organizar las finanzas riojanas.
La comunicación oficial dejó vigente la fecha contractual del 24 de agosto y no incluyó una declaración de nuevo default ni una suspensión del pago. Sí dejó asentadas las limitaciones financieras de la Provincia.
Agencia NA


