Después de un largo parate televisivo, Andy Kusnetzoff volvió a la pantalla de Telefe con PH, Podemos hablar. Algunos minutos después de las 21.30, luego de una breve introducción, el conductor se metió de lleno en el show: presentó a los invitados de la noche, quienes a lo largo de las dos horas que duró el envío protagonizaron llantos, enfrentamientos, momentos de tensión y muchas risas.
“Cuánto tiempo, hace dos años que no estamos”, arrancó Kusnetzoff, en el comienzo de una nueva temporada de PH. “Estoy muy contento de estar con ustedes. Un programa, como ustedes saben, para escuchar historias”, agregó, y recibió, uno a uno y desde una pantalla, a las figuras de la noche: la conductora y panelista Yanina Latorre, la modelo y conductora Carolina “Pampita” Ardohain, el influencer Martín Cirio, la cantante La Joaqui y el periodista y conductor Diego Leuco.
El ida y vuelta entre Kusnetzoff y los invitados arrancó con una de las secciones clásicas de PH: el tradicional “Punto de encuentro”. Ante cada una de las consignas del conductor, quienes se sintieron identificados pasaron al frente. Las figuras convocadas estuvieron a la altura de la propuesta: hubo confesiones, revelaciones y algunos momentos inesperados.

La infidelidad, el primer desacuerdo entre Pampita y Latorre
La primera consigna hizo que todos dieran un paso al frente: “Avancen al punto de encuentro los que fueron engañados”. “¿Una o varias veces?”, consultó con picardía Pampita, y no solo fue la primera en dar su testimonio sino que, además, reconoció que la engañaron “en reiteradas ocasiones con distintas parejas”, aunque prefirió reservarse los detalles. “Esperemos que la racha se haya cortado y que de acá en adelante no se repita”, pidió con énfasis.
Luego de un intercambio sobre la monogamia y el lugar en el que la sociedad suele poner a las mujeres engañadas —Latorre contó que a ella le dicen “cornuda”—, la conductora de SQP se diferenció de Pampita con una fuerte sentencia. “Yo soy monogámica. Hace 32 años que estoy casada. No le meto los cuernos a mi marido, pero no lo hago de buena, lo hago porque estoy cómoda y bien. Carolina es una eterna romántica. Ella vive enamorada del amor, del tipo, de la pareja. Su búsqueda es encontrar un tipo que no la cague”, disparó. “Yo creo que es imposible, pero igual seguí”, le dijo mirándola a los ojos.
Las lágrimas de Yanina Latorre
La conversación sobre las infidelidades tomó otro rumbo cuando Yanina Latorre contó la historia que la marcó: recordó que su padre, que trabajaba en el Banco Nación, mantuvo durante años una relación con su secretaria. Y cerró su anécdota con un giro inesperado.
“Papá murió. Tenía una amante que era su secretaria. La empieza a engañar a mamá con esta mujer diez años. Ella, no contenta con la situación, la llamaba a mi mamá a la noche y le contaba el color del calzoncillo de papá, y cuando él volvía mirábamos y tenía puesto el color que había dicho ella”, recordó, aún indignada. Su mamá, Dora, soportó la situación y los llamados de la otra mujer durante una década hasta que juntó coraje y echó a su marido de la casa. Seis meses después, él se fue a vivir con ella. “Yo detesto a las minas que salen con tipos casados y lo cuentan”, explicó.
Años después, cuando tenía 18 o 19 años, Yanina descubrió que su padre le había ocultado que vivía con su secretaria y que tenía dos departamentos para sostener una doble vida. En uno de ellos pasaba los fines de semana con ella y su hermana y en el otro convivía durante el resto de los días con su amante. Cuando supo dónde estaba, fue hasta el lugar y protagonizó una escena que terminó con una denuncia en su contra. “Destrocé la casa. Destrocé, o sea, abrí, destrocé, rompí, rompí, rompí, pero así como una loca”, recordó. La mujer la denunció por amenaza de muerte y Yanina terminó imputada.
Con el tiempo, Latorre intentó perdonar a su papá, aunque reconoció que todavía le cuesta. “Creo que no lo perdoné porque creo que le arruinó la vida a mi mamá”, confesó. Según contó, su madre se había casado muy joven, nunca volvió a formar pareja y todavía conservaba un profundo amor por su marido. “La casa de mi mamá está llena de fotos”, confió.
La historia terminó con un momento de emoción cuando Kusnetzoff advirtió que Yanina se había conmovido. “Podemos abrir un paréntesis en nuestro problema. Te puedo dar un abrazo”, le dijo, antes de acercarse a ella. “Obvio, amor”, respondió Yanina, con los ojos vidriosos.
El llanto de La Joaqui y la contención de sus compañeros
Uno de los temas ineludibles de la noche fue la separación de La Joaqui y Luck Ra. La cantante abrió su corazón y habló de cómo atraviesa el final de la relación, mientras recibía el apoyo y la contención del resto de sus compañeros. Sobre todo de Pampita, quien intentó tranquilizarla cuando la vio quebrarse.
La Joaqui aseguró que todavía le cuesta aceptar el final, pero que intenta comprender la decisión de su expareja. “Estoy lidiando con eso y aceptando que simplemente lo que yo tenía para ofrecerle al otro tal vez no le alcanzó. Y está bien, porque tal vez él busca otra cosa. Perfecto. Yo lo entiendo, lo respeto”, explicó. Y dejó en claro que sus sentimientos por él siguen intactos: “Él no deja de ser el hombre increíble que yo quería que sea”.
Luego de un intercambio de ideas entre los invitados, La Joaqui conmovió a todos con sus lágrimas. “El amor ha sido un terreno muy complejo para mí, y realmente no quiero ser temporal para nadie más”, dijo, y no pudo contener la angustia. “Necesito ordenarme”, agregó después de un momento de silencio. “Yo fui muy arrogante. Yo pensé que, con todo lo que me pasó en la vida, Dios no me iba a hacer pasar por una más. ¿Y quién soy yo para creer que la vida no tiene más cosas para enseñarme?”, se preguntó entre sollozos.
Más adelante, reveló que una de las cosas que más le pesan es la reacción del público hacia Luck Ra. “Estoy cargando con una culpa de que el mundo crea que él es un monstruo por no quererme. Cuando para mí es el hombre más increíble del mundo, me dio una relación que yo nunca había tenido”, aclaró. En ese sentido, aseguró que el final no estuvo marcado por una falta de amor: “Nosotros nos amábamos, nunca fue una cuestión de amar”.
La cantante también habló de Tuli Acosta, señalada en las redes como la tercera en discordia, y se ocupó de aclarar que no cree que haya actuado con maldad. “Yo elijo creer que ella nada de lo que está haciendo me lo está haciendo con maldad. Tal vez a mí me queda, pero salió todo el mundo a matarla”, dijo. Y agregó: “Yo no le dije a nadie que hable mal. Cada uno tiene sus problemas personales”.
En otro momento de la charla, La Joaqui explicó que hubo una actitud de ellos que le dolió y que estuvo relacionada con la exposición que tuvieron durante la separación. “No dudo de la amistad de ellos, pero siento que en la confianza, cuando entra una pareja, hay límites que para los adultos son obvios y que para ellos no eran obvios. Yo no pienso que ellos hayan actuado conmigo desde la maldad. Pienso que actuaron para ellos y por ellos y se olvidaron de que me podía doler”, confió.
El momento más emotivo llegó cuando Pampita intentó convencerla de que volverá a enamorarse. “Yo solo te puedo decir que lo vas a volver a sentir. Te lo juro, te lo aseguro, te lo prometo”, le dijo y sumó: “En unos años me vas a decir: ‘Tenías razón’”.
El tenso cruce entre Pampita y Yanina Latorre
El primer frente a frente de la temporada tuvo como protagonistas a Pampita y Yanina Latorre. En el medio del estudio, cara a cara, la periodista y la modelo hablaron de un tema que las ubica en veredas opuestas. En esta oportunidad, Latorre quiso saber cómo vive la modelo la exposición mediática de sus separaciones, un tema especialmente sensible para Pampita por la permanente atención que recibió sobre su vida privada.
“¿Por qué te molesta tanto cuando cuentan una separación tuya?”, le preguntó. Con su tranquilidad característica, pero con firmeza, Pampita explicó que el problema aparece cuando las noticias coinciden con un momento de extrema vulnerabilidad. “A veces yo estoy descolocada porque, bueno, si la están contando es que es en el momento y yo ya estoy con mi propia carga emocional. Ya no dormí, ya estoy viendo cómo hago, estoy tratando de salir a la calle, me maquillo en mi casa para salir decente”, describió. Y agregó: “Yo estoy lidiando con mi propio dolor, mi propia explosión”.
El intercambio se tensó cuando Latorre recordó la cobertura de la separación de Pampita y el tenista Juan “Pico” Mónaco y la fuerte acusación que la modelo hizo a los medios, a quienes responsabilizó por la ruptura. “Esa semana habían sido una reverenda mierda y me habían dado palo toda la semana”, sostuvo. “No estaba separada. Es más, creo que me terminé separando por lo de cómo lo mediático estaba siendo tan pesado con esa relación. Era una relación a la que le ponían muchas horas de tele y la estaban arruinando”. Ante la pregunta de si los medios pueden destruir un vínculo, la modelo fue contundente: “Por supuesto, si se ensañan y no te dan paz y no te dan un tiempo”.
Latorre intentó marcar la diferencia entre informar y buscar deliberadamente el conflicto. “Somos los mensajeros, somos los que contamos cosas”, argumentó. Pampita insistió con su postura: “Si dejaran en paz las cosas, capaz funcionan”. La periodista, entonces, le respondió: “Cuando uno se entera de algo de Pampita, ya sea malo o bueno, lo cuenta”. “La culpa es de ellos. A veces arruinan cosas”, siguió.
Sobre el final, Pampita reconoció que entiende el argumento, aunque mantuvo su posición. “Puede ser. Hay veces que si no se hubieran metido tanto, podría haber salido bien”, concedió. Y explicó que la exposición permanente puede terminar afectando incluso a quienes están preparados para convivir con ella: “No estás nunca preparado porque somos seres humanos”. Latorre coincidió parcialmente: “La culpa es del que lo hace”, explicó, y planteó que es parte del costo de la fama. “Es parte de la letra chica”, resumió Pampita, quien finalmente admitió: “No es fácil estar expuesto mediáticamente, y no todo el mundo tiene el cuero para aguantarlo. Hay veces que lo mediático puede arruinar una relación”. “Yo igual no comparto, pero te la tomo”, cerró Latorre.
Un cierre con fuego, tejo y premio

El primer programa de PH cerró con tres secciones históricas que en esta oportunidad se volvieron más concisas: el momento del fuego, donde cada uno escribió en un papel lo que quería dejar atrás y lo tiró a la llama; un breve paso por la mesa, donde apenas pudieron picar algo mientras respondía, todos, la misma pregunta y el momento del premio. Este año, el juego elegido fue el tejo y el ganador del monopatín fue Martín Cirio.


