Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas aumentaron un 0,3% interanual en septiembre, a precios constantes, pero cayeron un 1,2% frente a agosto en la medición desestacionalizada. Con ese resultado, acumulan una retracción del 2,1% en los primeros nueve meses del año respecto del mismo período del año pasado, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
La leve mejora respecto de septiembre de 2025 convivió con dificultades para sostener el consumo. La entidad describió una “demanda fragmentada, orientada esencialmente a compras cotidianas y de bajo valor”, y atribuyó el retroceso mensual a la finalización de los picos de ventas festivos y escolares de agosto, junto con “la pérdida de dinamismo en los ingresos disponibles de los hogares y los límites en el endeudamiento con tarjetas”.
El cambio de estación impulsó consultas y operaciones vinculadas con la primavera, aunque sin revertir la cautela de los consumidores. “Las familias mantuvieron una marcada cautela presupuestaria, concentrando sus desembolsos en reposiciones necesarias y postergando consumos de mayor envergadura”, señaló la CAME.
El relevamiento registró compras por necesidad inmediata, sustitución por segundas marcas o líneas económicas y postergación de muebles, obras integrales y conjuntos de indumentaria.

Cinco de los siete rubros relevados crecieron en la comparación interanual. Textil e indumentaria encabezó las subas, con un 5%, seguido por calzado y marroquinería (3,5%), ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción (3,3%); farmacia (1,5%) y perfumería (0,7%). Las caídas se concentraron en bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con un 3,4%, y en alimentos y bebidas, con un 3,1%.
En alimentos, las operaciones fueron de bajo importe y se priorizaron productos de primera necesidad. “En carnicerías se acentuó la sustitución de cortes vacunos por alternativas avícolas”, indicó el informe.
En indumentaria, la llegada de prendas de primavera alentó consultas, pero las compras se limitaron a piezas básicas y recambios puntuales. En ferreterías, las reparaciones y el mantenimiento del hogar sostuvieron la actividad, mientras continuaron frenadas las compras para obras nuevas.
La mejora interanual tampoco garantizó una mayor rentabilidad. La CAME aclaró que las subas en indumentaria y calzado se compararon con caídas pronunciadas en septiembre de 2025. En esos sectores, los comerciantes consultados manifestaron que “tuvieron rentabilidad negativa a cambio de obtener mayor liquidez financiera”. La entidad también señaló que las cuotas a plazos cortos sin interés y las promociones bancarias “resultaron determinantes para asegurar el cierre de operaciones”.

Las ventas online de comercios con local a la calle aumentaron un 19,4% interanual y un 8,7% mensual. La CAME aclaró que el índice general comprende las operaciones bajo cualquier modalidad, por lo que la virtualidad no compensó la merma en el canal físico.
El balance de los comerciantes reflejó ese escenario: el 50,2% consideró que su empresa está igual que un año atrás; el 44,3%, peor, y solo el 5,6%, mejor. Para los próximos 12 meses, el 41,8% espera una mejora, el 44,1% proyecta estabilidad y el 14,1% anticipa un deterioro. A su vez, el 55,7% evaluó que no es un momento propicio para invertir.


