CÓRDOBA (Enviado especial).- Un lugar singular. El estadio Mario Alberto Kempes resulta el escenario en donde Lionel Scaloni dirigió su primer partido en la selección en el país. Hay similitudes entre aquella presentación, el 16 de noviembre de 2018, frente a México, y esta nueva aventura que se inicia después del Mundial 2026. El seleccionador no tenía contrato, aunque la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) empezaba a observarlo no como un técnico interino, si no como un proyecto para recuperar el protagonismo. Ocho años más tarde y otra vez con el futuro por definirse, la Argentina empezó ante Bolivia a mirar hacia adelante con un recambio de jugadores. La victoria, con una goleada por 4-0, tuvo seis nombres que no estuvieron en la final de la Copa del Mundo, con España, y cinco jugadores que se estrenaron con la camiseta argentina: el ciclo acumula 66 futbolistas que bajo su orden se vistieron por primera vez con la albiceleste.

En la cancha y en el banco de los suplentes, Scaloni ofreció cambios y esas modificaciones que anoche fueron circunstanciales, en el futuro serán permanentes entre sus colaboradores. Roberto Ayala estuvo ausente porque cumple la sanción que le impuso la FIFA, tras el partido definitorio con España, y Walter Samuel a fin de año dejará su lugar, porque desea iniciar su carrera como entrenador principal. El partido, amistoso, al extremo de tener tres ventanas de cambios, pero con ocho modificaciones, no fue un juego sin responsabilidades. “Afrontamos el partido como tiene que ser con esta camiseta. Todos quieren aportar su grano de arena. Más allá del resultado el equipo tiene una identidad y la vamos a respetar. Por mi manera de ser no hay otra manera de afrontar el partido: por la historia de la camiseta, se lo decimos siempre. Me gustó como lo afrontamos. Sobre todo, los que hace rato que están acá. Todos demostraron que quieren estar, viene con alegría y ninguno obligado y esa es mi tarea en la cancha”, describió Scaloni sobre cómo se preparó el partido, el primero de lo que se especula será su tercer ciclo consecutivo en la selección.
En Córdoba, el ciclo llegó a 70 jugadores que debutaron en la Argentina. “Para cualquier entrenador hacer debutar a un jugador es ilusionante, se nota que en el posible debut todo lo que genera y lo que cuesta jugar con esta camiseta. Ellos son privilegiados y es un orgullo poder darle la oportunidad. Creemos que es el momento ideal de que afronten la convocatoria y se expriman. Nunca fue fácil jugar con esta camiseta, costaba un poco más, pero ahora es un orgullo y una satisfacción verles la cara. Me acuerdo de cuando me tocó, y es movilizante”, relató acerca de los estrenos de Román Vega, Equi Fernández, Santiago Simón, Valentín Gómez y Leonel Flores.
El futuro de la selección se sabe que será sin Messi, y Scaloni proyecta. “Messi es irremplazable. Buscaremos la manera de jugar igual, con el mismo sentido, a través de la pelota y juntar pases, que es una identidad de la selección más allá de quien esté. Con él cambia, pero la idea está. El desafío está, y los que vengan y serán llamados a la causa que entiendan como queremos jugar. La esencia es la misma, a través de la pelota, después probaremos jugadores y sistemas, aunque los sistemas los tenemos bastantes aceitados: 4-4-2, 4-3-3, es relativo, pero la idea es probar jugadores. El rival del sábado será una buena prueba”, aportó el seleccionador, sobre qué pretende en esta nueva etapa.
La palabra de Scaloni
La cantidad de nombres no resultan un problema para el técnico, que siempre apuesta al equilibrio: si antes no juntaba a Messi con Lautaro Martínez y Julián Alvarez en el inicio, por ahora tampoco enseña tener la urgencia de romper estructuras. “Se pueden juntar cuando tenés la pelota y dominás, como con Inglaterra en los últimos minutos, y cuando vas a la carga, pero no es nuestra idea, porque los equilibrios se rompen cuando están juntos. Es una idea mía, no sé si tiene que ser así para todos. Pero es problema mío y son esas cosas que tenemos los entrenadores”, comentó, y agregó: “No es problema tener tantas opciones, es una satisfacción y un orgullo. Es a lo que aspiramos: después el problema vendrá cuando hay que hacer la lista. Yo prefiero siempre tener ese problema”.
Scaloni entiende que el material para generar juego y para atacar es abundante. “Me genera ganas de verlo a Thiago [Almada], que hoy no lo pudimos tener por la suspensión, pero lo valoramos un montón y puede jugar a la izquierda, de interior, y formaría parte de mejorar el equipo. Nico [Paz] como Franco [Mastantuono] aportan cosas diferentes y pueden jugar los dos junto, pero hoy prefería que no por un tema de equilibrio. Con Julián, Lautaro y Nico tenemos suficiente, para agregar uno más deberíamos entrenarlo. También tenemos a Gianluca Prestianni y los chicos que vienen empujando de atrás”, se explayó sobre el abanico de nombres que se presentan como recambio.

La presencia de Cristian Romero como capitán, es el designado para el futuro, una situación que generó felicidad entre los cordobeses, en particular con los hinchas de Belgrano: diez años atrás, el defensor debutaba en el mismo estadio con la camiseta del Pirata. “Cuti es de los mejores centrales del mundo, si no es el mejor, pega en el palo. Y últimamente no estaba al cien por ciento en lo físico, en el Mundial no lo estuvo, pero siempre preferimos tenerlo en el campo porque nos da un plus. Tiene buen pase, y a veces se le va un poco de la pierna. Ahora es capitán y su comportamiento debe ser ejemplar y creo que lo va a entender”, señaló Scaloni acerca del nuevo referente que tiene el grupo.
En el final de la conferencia de prensa se refirió a qué conversó con los futbolistas en el primer encuentro tras la Copa del Mundo y cuál es la hoja de ruta. “La primera charla fue muy parecida a la charla en Qatar, que se había ganado, pero que había que seguir compitiendo. Ahora que nos juntamos dije lo mismo más allá del resultado que no fue el que queríamos, porque seguimos siendo una selección competitiva. El que no quería estar lo podía decir abiertamente, pero vieron que nadie se quiere bajar y todos vienen con alegría, sin sentir una obligación. Nos queda ilusionarnos con compitiendo. El resultado es que después la pelota puede entrar o no, pero tenemos buenos futbolistas y variantes para jugar de esta manera. Estamos bien”.
Scaloni volvió a empezar en donde dirigió por primera vez a la selección en el país. Con ganas de seguir, como lo anticipó unos días atrás. Será cuestión de tiempo para que firme el nuevo vínculo y que la Argentina continué el proceso, ese que llevó a la selección a competir y cubrirse de gloria.


