Esta mañana arribó al país el nuevo nuncio apostólico en la Argentina, el arzobispo norteamericano Michael Wallace Banach. Designado en mayo pasado por el papa León XIV, una de las primeras misiones del flamante jefe diplomático de la Santa Sede será la organización de la visita del pontífice a la Argentina, que se estima podría realizarse en noviembre, aunque aún no existe una confirmación del Vaticano.
En su llegada a la Argentina, el nuncio apostólico fue recibido por el presidente del Episcopado y arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, junto con el secretario general del organismo, monseñor Raúl Pizarro. También estuvo presente el secretario de Culto, Agustín Caulo, a quien el canciller Pablo Quirno le encomendó la misión.

Se espera que en los próximos días monseñor Banach presente sus cartas credenciales al presidente Javier Milei. Además, su llegada renueva las expectativas por un probable anuncio del Vaticano sobre una visita del papa León XIV a la Argentina, que podría producirse en noviembre.
En tanto, su primer encuentro con los fieles de la Iglesia argentina tendrá lugar en la misa que celebrará en la Catedral metropolitana, en una fecha por determinar.
Monseñor Banach, de 63 años, nació en Worcester, Estados Unidos, y comparte con Robert Prevost la nacionalidad norteamericana. Se desempeñaba hasta ahora como nuncio apostólico en Hungría, donde en abril de 2023 participó de la organización de la visita pastoral del papa Francisco.
Con su entrada en funciones en Buenos Aires crecen las expectativas por una definición en torno de la probable visita del Papa, que se extendería también a Uruguay y a Perú, el país cuya nacionalidad adoptó Prevost en agosto de 2015, un mes antes de que el papa Francisco lo nombrara obispo de Chiclayo, después de haber vivido y desarrollado allí gran parte de su labor pastoral.
Se especula con que el anuncio oficial del Vaticano para confirmar el viaje del papa León XIV a los tres países de la región podría realizarse luego de la asunción de la presidenta electa del Perú, Keiko Fujimori, prevista para el próximo martes.

El nuncio apostólico
Ordenado sacerdote en 1988, monseñor Banach es doctor en Derecho Canónico e integra el servicio diplomático de la Santa Sede desde 1994. Prestó servicios en las nunciaturas de Bolivia y Nigeria, y en la sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado, en el Vaticano.
En 2007 fue nombrado representante permanente de la Santa Sede ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa y ante la Comisión Preparatoria de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares. Además, fue observador permanente de la Santa Sede ante la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial y ante la Oficina de las Naciones Unidas en Viena.
Fue promovido a arzobispo el 22 de febrero de 2013, en los últimos días del pontificado de Benedicto XVI. Habla francés, italiano, polaco y español.
La nunciatura argentina se encontraba vacante desde enero, cuando el papa León XIV decidió el traslado a Albania del entonces nuncio polaco Miroslaw Adamczyk, quien permaneció casi seis años en nuestro país.
En mayo pasado, tras la designación anunciada por el Vaticano, los obispos argentinos transmitieron en una carta un saludo fraternal al nuevo nuncio. “Mientras esperamos con un corazón disponible a quien llega para representar al Santo Padre en nuestra patria, queremos animar a la comunidad católica a fin de que se una en oración para que el Señor acompañe la misión de monseñor Banach, encomendando su ministerio a la protección de la Virgen María”, expresó monseñor Colombo en la nota.
En otra carta, desde Budapest, el nuncio Banach saludó al presidente del Episcopado y a los demás obispos. Expresó su “alegría y honor de representar al Santo Padre en este amado y noble país”. Y expresó su deseo de “cumplir este mandato con fidelidad a mi lema episcopal: Humanitate et Caritate, encomendándome desde este momento a la materna intercesión de Nuestra Señora de Luján”.


