El viernes 14 de agosto se estrenó en Netflix Moria, la biopic sobre la vida de “la One”, como se la conoce a la actriz, presentadora y modelo Moria Casán. La popularidad de su protagonista hizo que esta serie se volviera una de las favoritas del público argentino. De acuerdo con Google Trends, el término “Moria serie” tuvo un aumento del 450% en las búsquedas web del último mes.
A través de ocho capítulos se reconstruye la historia de la diva, desde sus inicios en el mundo del espectáculo como vedette, hasta el escándalo internacional por el que terminó presa en Paraguay. En este contexto, la tira revela varias curiosidades poco conocidas de su trayectoria y que dispararon nuevas consultas en Google para explorar un poco más en los recovecos del personaje en la vida real.
Quién es Batato Barea
Batato Barea fue el nombre artístico de Salvador Walter Barea, una de las figuras del underground porteño de los años 80. Nacido en Junín en 1961, fue payaso, performer, recitador, actor y guionista, pero se definía a sí mismo como “clown travesti literario”. Participó en diversos grupos teatrales como Peinados Yoli y El Clú del Claun, pero es más conocido por sus “numeritos”, que es como llamaba a pequeñas escenas en las que combinaba poemas con improvisaciones.

En la serie de Netflix aparece interpretado por Donna Tefa Sanguinetti y muestra su participación en el programa A la cama con Moria a finales de los 90. Se trata de uno de los momentos más emotivos del episodio ya que muestra la complicidad y la admiración que había entre ambas figuras del espectáculo. Tiempo después de este encuentro, “Batato” falleció a causa del sida el 6 de diciembre de 1991, a los 30 años.
La relación de Moria con Sofía Gala
El nombre de Sofía Gala tuvo un incremento del 350% en las búsquedas en la web a partir del estreno de la serie. Y es que, si bien muchos sabían que es la hija Moria, su biopic muestra de manera especial esta faceta maternal de la diva. La ficción aborda la gran exposición mediática que tuvo desde niña y cómo la personalidad avasallante de su madre complicó muchas veces su relación.

“Moria ve cómo su hija va madurando hasta convertirse en una rival y en el reflejo de su propia ambición”, resume la sinopsis. Además, la misma Sofía Gala encarna el papel de su propia madre durante los primeros tres capítulos. La serie también se mete en el turbulento vínculo con Mario Castiglione, su esposo durante diez años y padre de Sofía. En final de la tira, madre e hija se reconcilian para festejar los 80 años de la protagonista.
Brujas, una obra que marcó la carrera de Moria

Durante los episodios cinco y seis, se muestra la obra teatral que transformó la trayectoria de Moria: Brujas. Titulada originalmente como Entre mujeres, esta pieza le permitió a la diva alejarse del teatro de revista para consolidarse como actriz de texto y comedia dramática. Fue estrenada en la Argentina en 1991, bajo la dirección de Luis Agustoni, y relata el reencuentro de cinco amigas a 25 años de terminar el colegio. Allí, la “One” interpreta a Luisa, una prostituta de lujo. El éxito de la puesta en escena fue tal que permaneció siete años en cartel y tuvo numerosas reapariciones durante los años posteriores.
La polémica con Luis Vadalá
A menos de una semana del estreno, la serie tuvo su primera controversia. La hija de Luis Vadalá, tercer esposo de Moria Casán, anunció que iba a presentar una querella contra Netflix por cómo retrataron a su padre. El empresario, interpretado por Joaquín Ferreira, es exhibido como un drogadicto y derrochador del dinero de la protagonista.

La pareja se mantuvo hasta 1990, cuando se separaron en medio de acusaciones de infidelidad. Luego vino una disputa judicial y Vadalá cargó un “bozal legal” que le impidió nombrar públicamente a su exmujer. Ingrid, la hija que tuvo en un matrimonio anterior, denunció que la descripción que se hizo de su padre ya fallecido es “absurda y vulgar” y buscará reparar el “daño que le hicieron a su imagen”.
La piedra de la casa de Moria

La escena de la “piedra” en el jardín es uno de los momentos más surrealistas y comentados de la serie. Ocurre en la mansión de Parque Leloir, cuando una uña gigante cae en el patio, al lado de Moria. En diálogo con Bondi Live, el director de la serie Javier Van de Couter explicó que “es la Moria del futuro tirándole a la Moria del pasado para que no se haga la boluda (…) funciona como un espejo en el que ella se mira y se anima a atravesar el portal”.
Moria presa en Paraguay
La biopic finaliza con uno de los momentos más recordados de la vida de la diva: su paso por la cárcel en Paraguay. Todo inició en 2012, cuando Moria viajó a Asunción para participar del “Moria Fashion Show” y un joyero llamado Armando Benítez le prestó una gargantilla y aros de brillantes valuados en 80.000 dólares. Tras finalizar el evento, las joyas desaparecieron y su dueño denunció a la “One” por robo. En ese momento, Moria pudo regresar a la Argentina, pero la causa quedó abierta.

En 2015, a partir de un pedido de extradición, la protagonista decidió regresar a Paraguay para aclarar lo sucedido. Sin embargo, al llegar quedó detenida y fue encarcelada en el penal Buen Pastor. Allí permaneció nueve días y se produjo la foto icónica sin su maquillaje y glamour habituales. “Me hicieron las manos, los pies, me peinaron, se portaron como unas reinas”, declaró en su momento sobre su estadía. La defensa logró cerrar el expediente en 2018 sin ninguna repercusión legal para la actriz.


