Fue una cita histórica, de muchas sorpresas. Rodeado de su entorno familiar íntimo y junto a las figuras más destacadas de la cultura, la política y la escena social, Eduardo Costantini celebró los 25 años del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) en un evento celebrado en los jardines de la Plaza Perú, en Barrio Parque.



La gala tuvo doble festejo. Además del aniversario del museo, el filántropo brindó también por su 80° cumpleaños. “Esta es una noche de muchas emociones”, adelantó entusiasmado. Allí estuvieron presentes su mujer Elina, tres de sus hermanos, María, Rosario y Cristian, y seis de sus ocho hijos: Marité, Soledad, Mariana, Eduardo –viajó especialmente desde Nueva York (donde vive desde hace más de diez años) junto a su mujer Delfina y sus cinco hijos–, Gonzalo y Malena y diez de sus veintidós nietos. La menor Kahlo Milagro (1) y Tomás, quien vive en Miami, esta vez no fueron de la partida.







Junto al familión, el financista y desarrollador inmobiliario recibió a seiscientos invitados que acompañaron la misión de la fundación del museo pagando entre dos mil y tres mil dólares el cubierto; las mesas de diez personas cotizaron entre diez mil y cincuenta mil dólares.



La lista A de celebridades incluyó a la jequesa de Catar, Al Mayassa bint Hamad bin Khalifa Al Thani, la filántropa venezolana Patricia Phelps de Cisneros, el expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti y el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri entre otros.



El aniversario del Malba también resultó el marco perfecto para que su anfitrión sorprendiera con varios anuncios. El primero fue el proyecto de ampliación del museo –se prevé duplicar su superficie– liderado por la arquitecta mexicana Frida Escobedo por el que Costantini aportará 30 millones de dólares. Además, reveló que donará 50 millones más, cuando ya no esté, a través de la creación del fideicomiso Malba Art Trust para asegurar la continuidad de la sede. “Malba es parte de mi vida, mi alma y mi legado”, dijo mientras todos aplaudían su decisión.



Antes de terminar la noche, el homenajeado cerró su discurso con otra gran noticia: la Colección Daros, integrada por 1232 obras de 117 artistas de la región que sumó a su patrimonio en enero de este año, pasará a formar parte del museo.
Junto a su amor, Elina y sus hijos, Costantini sopló las velitas, feliz de haber cumplido uno de sus grandes sueños.
Fotos: Alejandro Fiore, Ale Guyot Malba y Fabian Malavolta/La Nación




