El Museo de la Casa Rosada abrió el lunes sus puertas para el acto oficial por el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, que se celebra el 31 de octubre, en base a una ley de 2024. Los invitados se sorprendieron cuando, en plena celebración, entró personal de Casa Militar para informar que Javier Milei y su hermana Karina Milei pasarían por ahí.
Antes de la llegada de los hermanos, a los asistentes les dieron un sobre para que dejaran sus teléfonos y les ordenaron que no podían ni filmar ni sacarles fotos, según el relato de testigos a LA NACION.
Además de esa actividad, que no fue difundida en los canales oficiales del Gobierno, Milei desembarcará este sábado en Neuquén para la inauguración de un nuevo templo evangélico de Jesús es Rey. Este espacio está comandado por el pastor Hugo Márquez, padre de la senadora nacional libertaria Nadia Márquez, pastora como su padre y una leal a Karina Milei y los Menem que aspira a competir por la gobernación neuquina.
El acercamiento del Presidente a los evangélicos ocurre cuando faltan ocho días para la llegada del papa León XIV a la Argentina.
En la Casa Rosada buscaron bajarle el tono a cualquier tensión con la Iglesia Católica con el argumento de que esta semana se conmemora el día nacional de las iglesias evangélicas y protestantes.
Según fuentes que participaron del encuentro del lunes, Milei dio un discurso de 20 minutos en el que volvió a repetir consignas vinculadas a “la moral como política de Estado”. Dijo, también, que había unas canciones evangélicas que se sabía. Después, saludó “uno por uno” a los pastores con abrazos.
Para este sábado, se espera que Milei renueve su participación frente a los evangélicos con otro discurso, que dará cerca de las 20. El Presidente estará acompañado por su hermana, Karina Milei, y por el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, jefes políticos de la senadora Márquez, a quien intentaron ubicar sin éxito como jefa de la estratégica Comisión de Acuerdos del Senado.
En paralelo a este acercamiento de Milei con los evangélicos, la Plaza de Mayo se viste con las banderas amarillas y blancas del Vaticano y personal de la Casa Rosada trabaja con la Iglesia católica para ordenar la recepción al papa León XIV, que el próximo domingo desembarcará en la Argentina y que tiene previstas misas en la Ciudad, Luján y Córdoba, en un evento histórico para la Argentina.

El nuevo templo evangélico que inaugurará Milei este sábado tendrá capacidad para 4000 fieles. “El templo no recibe ni recibió ningún tipo de aporte del Estado”, aclararon a LA NACION fuentes cercanas a los dueños.
El pastor Márquez dijo que la estructura se levantó con aportes voluntarios y que no recurrió a préstamos bancarios. “Absolutamente todo salió de los aportes, donaciones y ofrendas de quienes integramos Jesús es Rey”, aseguró. La familia ya cuenta con otro auditorio, para 1000 personas, en el centro de Neuquén capital.

Esa provincia es la que más crece en la Argentina por el desarrollo petrolero derivado de Vaca Muerta y es una de las más favorecidas por el modelo libertario. Tal es así que en la Casa Rosada hay funcionarios que al gobernador Rolando Figueroa lo llaman “el jeque árabe”.
Figueroa, a quien el Gobierno mira con ganas para cerrar un acuerdo político hacia 2027, también está invitado a la inauguración del templo del padre de la senadora Márquez, que no oculta sus intenciones de ser la primera mujer en gestionar su provincia.

En la Argentina se estima que hay seis millones y medio de evangélicos. Según el último censo religioso realizado por el Conicet, para 2019, rondaban 15,3% de la población.
En la Argentina, la religión católica es la mayoritaria, con 62,9% de la población, en base al mismo censo de 2019.
De cara a 2027, Milei teje sus movimientos para acercar al electorado evangélico, que al tener una frecuencia de participación religiosa alta, también cuenta con un sentido de referencia en su pastor.
“El resto de los gobiernos nunca nos dieron pelota y con La Libertad Avanza hay un lenguaje afín”, dijo un integrante de esa fe cristiana que estuvo el lunes en la Casa Rosada. Aunque no se identifica políticamente con Milei, refiere que la prédica libertaria de derecha tiene cierta sintonía con los preceptos que transmite el discurso evangélico. “Milei no vino a hablarnos de la situación social, que está recontra compleja y lo sabemos por nuestros merenderos y comedores; nos habló de la reserva moral”, marcó esa fuente.



