“No hay mucho de qué hablar. El sabe perfecto lo que pienso”. El comentario salió, según cuentan muy cerca de Mauricio Macri, de boca del expresidente, y explica el desencuentro con el presidente Javier Milei. Anoche, en la cena de la Fundación Libertad, ambos tomaron recaudos para no cruzarse, evidenciando una tensión que lleva meses y parece lejos de resolverse. Por el contrario: desde ambos búnkeres aseguran que la puja, mitad pública, mitad discreta, tendrá nuevos escenarios, en el Congreso y fuera de él, en las próximas semanas.
Aquel encuentro en Olivos, milanesas mediante, en el que Macri le expresó de modo directo al Presidente sus reparos hacia la elección de Manuel Adorni como jefe de gabinete en reemplazo de Guillermo Francos, fue el último contacto. “No volvieron ni siquiera a chatear”, afirmaron desde el macrismo. “Entre ellos, nada de nada”, describió un alto funcionario nacional desde la Casa Rosada, cerrada por cuarto día hábil para los periodistas acreditados.
La Justicia recibió nueva información sobre los gastos de la familia de Manuel Adorni en el marco de la causa que investiga al jefe de Gabinete por presunto enriquecimiento ilícito. Su pareja, Bettina Angeletti, gastó alrededor de 6000 dólares en efectivo en un viaje realizado a España, en septiembre del año pasado, según fuentes de los tribunales.

El monto es la suma aproximada del costo de los pasajes y la estadía en el país ibérico, y se añade a la lista de gastos que el fiscal Gerardo Pollicita elabora en busca de determinar si el estilo de vida del funcionario se corresponde o no con sus ingresos.
Con el respaldo explícito del Presidente, Karina Milei y buena parte del Gabinete, Manuel Adorni se enfrentará este miércoles a un extenso interrogatorio en Diputados. El informe de gestión, que en condiciones normales es un trámite institucional, estará marcado por la investigación judicial en curso por su presunto crecimiento patrimonial y por la estrategia opositora para exponerlo.
La sesión está convocada para las 10.30. En ella, habrá una señal política insoslayable: el oficialismo convertirá el recinto en una demostración de respaldo. Estarán presentes Javier Milei, la secretaria General de la Presidencia, la mayoría de los ministros, dirigentes provinciales, algunos senadores y militantes en los palcos. La escena también funcionará como un test interno: las ausencias dentro del oficialismo serán seguidas con atención.



