Buenos Aires, 26 agosto (NA) — Meta acordó pagar 17.000 millones de dólares y adoptar medidas de protección infantil en Facebook e Instagram para poner fin a un juicio histórico sobre la adicción de adolescentes a las redes sociales, cerrando demandas presentadas por 47 estados, informaron el miércoles los fiscales generales estatales.
California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey figuraban entre los 29 estados que habían iniciado la demanda contra el gigante tecnológico en 2023; sin embargo, los acuerdos anunciados han dado por concluido el juicio de forma anticipada.
El acuerdo incluye, solo en Virginia, un pago de 353 millones de dólares (302 millones de euros), y según el fiscal general Jay Jones es uno de los mayores en la historia de la protección del consumidor a nivel estatal en Estados Unidos, reportó Euronews y confirmó la Agencia Noticias Argentinas.
“Durante años, Meta engañó deliberadamente al público acerca de las características de diseño adictivas y perjudiciales que han causado estragos en la salud mental de los jóvenes”, afirmó Jones en un comunicado.
El acuerdo, añadió, “pondrá fin a estas prácticas peligrosas y proporcionará un alivio significativo que protegerá a los menores de los daños en línea”. Los 17.000 millones de dólares representan una fracción de los ingresos previstos de la compañía para 2025, estimados en 201.000 millones de dólares.
POR QUÉ META FUE A JUICIO
La demanda acusaba a Meta de contribuir a la crisis de salud mental entre los jóvenes al diseñar deliberadamente funciones que vuelven adictos a los menores a sus plataformas y de ocultar este conocimiento al público. También sostenía que Meta vulneró la legislación federal al recopilar de forma sistemática datos de menores de 13 años sin el consentimiento de sus padres.
El juicio comenzó la semana pasada en Oakland, California, bajo la supervisión de la jueza federal de distrito Yvonne Gonzalez Rogers. Se esperaba que los casos en otros estados llegaran a juicio más adelante. Otros nueve fiscales generales presentaron también demandas en sus respectivos estados.
En virtud del acuerdo propuesto, Meta aceptó introducir una serie de funciones de seguridad, entre ellas un “límite máximo” estricto al tiempo diario de uso y pausas para los menores que utilizan Instagram y Facebook.
La compañía eliminará las notificaciones emergentes durante el horario escolar entre semana e implantará medidas sólidas de verificación de edad y controles de contenido adecuado a cada edad para impedir el acoso y el acceso a material nocivo relacionado con trastornos alimentarios y autolesiones.
También se introducirán controles parentales más sólidos y fáciles de usar, así como límites a las funciones de comparación social, como el recuento de “me gusta”.
INSTAGRAM, EN EL PUNTO DE MIRA
Adam Mosseri, responsable de Instagram, comenzó a testificar a última hora del martes y defendió el historial y los avances de Meta en materia de seguridad y privacidad infantil.
Mosseri replicó cuando los fiscales señalaron la escasa adopción de las herramientas de seguridad entre los usuarios jóvenes, incluida la función Take a Break de Instagram, que invita a los usuarios a hacer una pausa tras desplazarse por la pantalla durante cierto tiempo.
Aseguró que “la mayoría de los adolescentes no la quería”, pero que “nosotros (Instagram) decidimos seguir adelante igualmente”. Un memorando interno presentado horas antes en el tribunal mostraba que Meta e Instagram sabían que las funciones de seguridad opcionales como Take a Break no eran eficaces.
Mosseri se mostró frustrado por la insistencia de la acusación en esa función. Reconoció que algunas de las medidas de seguridad de Instagram funcionan y otras no, y añadió que “no hay soluciones milagrosas” en materia de seguridad.
Añadió además que “lanzamos muchas funciones que abarcan distintos aspectos de la seguridad y el bienestar” que la compañía trata de mejorar con el tiempo, entre ellas Quiet Mode y Take a Break.
LOS ESTADOS LIDERAN LA OFENSIVA
Una coalición de 29 fiscales generales estatales, entre ellos los de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, impulsó un caso de alto perfil contra Meta alegando que la empresa diseñó deliberadamente funciones para enganchar a menores. Según la denuncia, herramientas como el desplazamiento infinito, las notificaciones emergentes y los recuentos de “me gusta” habrían contribuido a una crisis de salud mental entre los jóvenes.
Entre las funciones en discusión se encuentra Take a Break, una herramienta lanzada en 2021 que recuerda a los usuarios que dejen de desplazarse tras un tiempo determinado, con avisos a los diez, 20 o 30 minutos de uso continuo. Inicialmente opcional, esta función pasó en septiembre de 2024 a ser la configuración predeterminada para las cuentas de adolescentes.
Otra función mencionada es el Quiet Mode de Instagram, lanzado en enero de 2023 y en ocasiones conocido como Sleep Mode, que silencia las notificaciones y actúa de manera similar a un modo no molestar. Además, envía respuestas automáticas cuando alguien intenta contactar al usuario mientras la función está activada.
Meta, propietaria de Instagram, Facebook, WhatsApp y Threads, también fue acusada de ocultar estudios internos que mostraban que sus plataformas son adictivas y perjudiciales psicológicamente para los adolescentes, además de no advertir a los padres ni implementar protecciones adecuadas para menores.
Adam Mosseri, entonces responsable de Instagram, fue interrogado sobre los denominados Facebook Files, documentos que la denunciante Frances Haugen compartió en 2021 con el Wall Street Journal. Las filtraciones revelaron que Meta conocía el impacto de la plataforma en la salud mental de los adolescentes y, según los documentos, había hecho poco para frenar la actividad delictiva y la difusión de desinformación.
Agencia NA


